Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Mozart con estilo

El liederista Christian Gerhaher, acompañado por la Orquesta Barroca de Friburgo, interpretó con maestría arias del compositor

Se anunciaba el debut en el Liceo del barítono alemán Christian Gerhaher en un concierto consagrado a Wolfgang Amadeus Mozart, acompañado por la Orquesta Barroca de Friburgo, y tanto la publicidad como los carteles del teatro incidían en el protagonismo de este gran artista, que es, ante todo, un cotizado liederista. Y, ciertamente, cantó arias del compositor salzburgués, y lo hizo con una maestría que hoy día pueden alcanzar muy pocos intérpretes en este repertorio. Ahora bien, para ser el protagonista de la velada, Gerhaher cantó poco, demasiado poco para lo que se espera en este tipo de eventos.

No acabó de funcionar el programa, ideal para el lucimiento de la Orquesta Barroca de Friburgo, referente en pureza estilística y virtuosismo en la interpretación con instrumentos de época. Tocaron de maravilla bajo la dirección de su concertino, Gottfried von der Goltz, pero quizás se reservaron más espacio de la cuenta y el programa, confeccionado con poca fortuna, tuvo luces y sombras.

No es de recibo colocar en la primera parte la Sinfonía núm. 31, París, e interpretarla a trozos, intercalando un aria entre cada uno de sus tres movimientos. No fue una buena decisión, porque ni funciona en lo musical- se cargaron la arquitectura y la lógica interna de la obra- ni sirve para crear la atmósfera adecuada para dar paso a cada aria; solo sirve para que el cantante descanse. Y teniendo en cuenta que el catálogo oficial de Mozart alcanza las 626 partituras, tenían mucho donde elegir para este menester.

Christian Gerhaher

Christian Gerhaher, barítono.

Orquesta Barroca de Friburgo.

Obras de Mozart. Liceo, 20 de octubre

Gerhaher cantó de forma magistral. No tiene una voz muy potente, pero domina los secretos del estilo. Cada palabra cobra vida expresiva y teatral de forma admirable, con un sentido musical y una dicción imponente. Calentó la voz con un aria alternativa para bajo -Rivolgete a lui lo sguardo, KV 584 y en la corta velada interpretó cuatro arias de cuatro grandes personajes de Don Giovanni y Le nozze di Figaro, dos óperas de cabecera.

Tiene estilo Gerhaher también a la hora de perfilar sin histrionismos el carácter de cada personaje: cumplió como Don Juan y alcanzó momentos geniales como su criado Leoporello - lo que hizo con el aria del catálogo fue una maravilla de teatro cantado- y también brilló más como Fígaro que en la piel del Conde Almaviva. Estuvo magnífico, pero cantó poco y fue poco generoso en las propinas; solo un aria, de Così fan tutte .

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La velada tuvo otro protagonista, el clarinetista italiano Lorenzo Coppola, magnífico solista del Concierto para clarinete y orquesta, KV 622. Antes de interpretarlo, presentó, en catalán, las características y la mayor amplitud del registro grave del clarinete d´amore, instrumento elegido para recrear el estilo de Mozart con criterios de época.

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