Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Catalunya Sí que es Pot pide que se celebre un referéndum en 2016

El nuevo grupo se reúne en el Parlament y reitera que votará no a la investidura de Mas

LLuis Rabell y Joan Coscubiela, en primer plano, en un momento de la reunión de Catalunya Sí que es Pot.
LLuis Rabell y Joan Coscubiela, en primer plano, en un momento de la reunión de Catalunya Sí que es Pot. EFE

Catalunya Sí que es Pot, la coalición de izquierdas formada por Iniciativa, Podemos y Esquerra Unida i Alternativa, aspira a que se celebre un referéndum soberanista a celebrar en los primeros meses de 2016, cuando ya se haya constituido el nuevo gobierno emanado de las elecciones generales. La reivindicación está contemplada en la lista de prioridades que el grupo trazó en una reunión ayer en el Parlament. Lluís Rabell, cabeza de lista, insistió en que la consulta es la única que puede desatascar un conflicto que ve en “empate técnico” entre quienes anhelan la secesión y en quienes no. Rabell recordó que Convergència y Ciutadans coinciden en el grupo liberal en el Parlamento europeo y avisó del riesgo que la confrontación pueda tener al final un cariz “identitario”.

La candidatura sufrió un varapalo el 27-S al cosechar un resultado que roza la catástrofe: 11 diputados cuando Iniciativa y Esquerra Unida sumaban juntos 13 en la anterior legislatura. Los socios admiten que no lograron romper la dinámica plebiscitaria al no seducir a las clases populares. Catalunya Sí que es Pot perdió en ese terreno el pulso con Ciutadans, que ha pintado el cinturón de color naranja y ganado en Nou Barris, el distrito más mimado por Ada Colau y al que consideraban su bastión. Joan Herrera, coordinador ecosocialista, reconoció el martes su impotencia para imponerse al dilema y reprochó a Artur Mas haber actuado como una máquina de dar votos a Ciutadans de la misma forma que Mariano Rajoy lo es para los partidos secesionistas.

La propuesta coral de la CUP es artificiosa e imaginativa para reconducir el gobierno de Mas", dice Rabell

Pese al mal resultado, ninguno de los socios cuestiona una coalición —el consejo nacional de Esquerra Unida la respaldó ayer— que aspira a que el eje derecha/izquierda se asiente en las generales y que la consulta se revalorice. Por ello, plantea que el Parlament apruebe una Declaración por amplia mayoría en favor del referéndum y que se “materialice en los próximos meses de 2016”.

El difícil equilibrio de la candidatura no permite aclarar qué voto pedirían: Pablo Iglesias abogó el lunes por el “no” y Lluís Rabell, en una entrevista en este diario durante la campaña, afirmó que era prematuro decantarse pero que si había disensiones se plantearían la libertad de voto. En cualquier coso, todo el plan dependería de que Podemos tenga un resultado determinante en las generales. Rabell avisó de que es previsible que el PP “agite la amenaza de la separación y utilice el anticatalanismo como un fondo de comercio de votos”. En ese sentido, se expresó también Joan Josep Nuet, de EUiA,, que lamentó que el PP actúa como una “trituradora” de los derechos de los catalanes y defendió el referéndum apuntando que su celebración no fracturó a la sociedad escocesa.

El grupo no desdeña desobedecer leyes como pide la CUP aunque pide también incumplir los conciertos de élite

El grupo, en el que conviven ahora dos diputados independientes, cuatro de Podemos, tres de ICV y dos de EUiA, celebró ayer su primera reunión en el Parlament. Su criterio está decidido desde hace tiempo: votar “no” a la investidura de Mas y realizar una oposición “propositiva” una vez que constatan que no pueden liderar una alternativa de izquierdas. Catalunya Sí que es Pot tiene casi asumido que Mas revalidará el cargo al deslizar Rabell que la propuesta de la CUP de una “presidencia coral” es “imaginativa y artificiosa” y solo aspira a reconducir el gobierno de CDC.

“Parece que no pero siguen gobernando con planes para la sanidad [de privatización] y con casos que les salpican de corrupción como el de la fundación Fòrum Barcelona”, afirmó Rabell, que confía en que diputados de ERC, aunque se distancien de Convergència, voten en contra de la privatización del Consorcio sanitario de Lleida o el troceo del ICS como ya hicieron en el pasado. El grupo, que está negociando con Junts pel Sí su presencia en la mesa del Parlament, presentó su guía para esta legislatura que se basa en cuatro patas.

La primera es un plan de emergencia social que incluya la Renta de Garantía Ciudadana, un plan de choque para la ocupación y revertir la privatización de servicios públicos como Aigües Ter-Llobregat. La segunda área es racionalizar el gasto público, reestructurar la deuda y recuperar el impuesto de sucesiones. El tercer bloque es el del referéndum y la regeneración democrática y en el cuarto apuesta por la derogación de leyes como la de Barcelona World. El grupo no desdeña la desobediencia de leyes como propugna la CUP y Rabell en ese punto citó la ley Wert aunque también pidió no acatar los conciertos a las escuelas de élite, una de sus reivindicaciones bandera.