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Madrid ha perdido un 40% de barrenderos en solo dos años

Las empresas prescindieron de un tercio de su plantilla nada más lograr los contratos, y luego aprobaron un ERTE, rebajando en total de 6.315 a 3.535 los trabajadores en las calles

Bolsas de desperdicios sin recoger el viernes en San Blas. Ampliar foto
Bolsas de desperdicios sin recoger el viernes en San Blas.

Madrid está sucio porque no hay suficientes barrenderos. En los dos últimos años, según un recuento oficial al que ha tenido acceso EL PAÍS, se ha reducido un 32% el número de trabajadores, fruto del contrato de limpieza viaria licitado en 2013 por la exalcaldesa Ana Botella. Esa adjudicación permitió al Ayuntamiento un ahorro del 24%, que las empresas asimilaron con un recorte en sus plantillas. La situación se agrava por el expediente temporal de regulación de empleo en vigor desde finales de 2013, que eleva al 40% el recorte. La alcaldesa, Manuela Carmena, anuncia hoy sus medidas para aliviar esta situación.

En cifras, se ha pasado de 6.315 a 3.904 barrenderos, aunque el fin de semana trabajan aún menos: 1.185 en toda la ciudad. Un ejemplo: un sábado cualquiera, en los distritos de Villaverde, Carabanchel y Usera, a cada barrendero le correspondería limpiar 23.000 metros cuadrados de aceras.

El origen del problema

En primavera de 2013, Ana Botella (PP) acumuló 39 servicios públicos en un solo contrato y lo licitó por 10 años y 2.317 millones de euros (un 10% menos del coste hasta entonces de esos servicios para el Ayuntamiento). La competencia entre empresas por lograr el contrato rebajó aún más el precio, hasta 1.944 millones, lo que supuso un ahorro total del 23,7% para las arcas municipales.

En el nuevo contrato, el Ayuntamiento dejó de exigir una plantilla mínima para mantener limpia la ciudad. En su lugar, pasó a controlar la labor de las empresas a través de 68 indicadores (que no haya pintadas en las paredes, que las papeleras no rebosen, que las calles se baldeen cada noche). En caso de incumplirse los niveles mínimos de calidad, impone sanciones; en 2014, cuando gobernaba el PP, las empresas perdieron de esta manera 12 millones de euros. En junio, julio y agosto de 2015, bajo mandato de Manuela Carmena (Ahora Madrid), fueron 2,5 millones.

2.003 trabajadores menos

Al no exigirse una plantilla mínima, las adjudicatarias (OHL, Sacyr, FCC y Ferrovial) optaron por prescindir de trabajadores. En el pliego del contrato integral se informaba de que 6.315 personas se encargaban hasta entonces de limpiar Madrid. Con el nuevo contrato, son sólo 4.312 empleados, según los datos de la relación de afiliados a la Seguridad Social (TC2) de abril de 2015.

De acuerdo con estos datos, que obran en poder del área municipal de Medio Ambiente, y que el anterior gobierno del PP se negó a desvelar, de lunes a viernes hay 3.009 trabajadores, que se reducen a 1.303 en fines de semana y festivos. Esas cifras suponen un recorte de 31,7% sobre la plantilla anterior al contrato licitado por Botella. Son 2.003 trabajadores menos en las calles.

Las empresas prescindieron de más de un millar de empleados nada más obtener el contrato, en verano de 2013. Y entre marzo de 2014 y abril de 2015 completaron el recorte con bajas incentivadas, jubilaciones y la eliminación de servicios como la recogida de hoja en otoño, etcétera.

Pero, en realidad, el recorte es mucho mayor.

Madrid ha perdido un 40% de barrenderos en solo dos años

Huelga y recorte temporal

En otoño de 2013, apenas semanas después de obtener el contrato, tres de las cuatro adjudicatarias (OHL, Sacyr y FCC) anunciaron un expediente de regulación de empleo para reducir un 15% adicional su plantilla. Una huelga de 13 días que sumergió la ciudad bajo toneladas de residuos (tanto es así que, aunque fue un paro de barrenderos, muchos madrileños lo recuerdan como una protesta de basureros) frenó los despidos.

El PSOE exige 1.000 trabajadores más

Mil trabajadores más. El concejal socialista José María Dávila exige a las concesionarias que pongan un millar de trabajadores más a limpiar la ciudad “porque pueden hacerlo”. Además, reclama la eliminación del expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), “ya que no supondría una pérdida económica significativa para las empresas”.

Mayor control. “El PP ha beneficiado descaradamente los intereses de las empresas, ha consentido recortes desmesurados a cambio de empeorar el servicio hasta límites intolerables”, añade Dávila. Y concluye: “Reclamamos al gobierno local que exija más trabajadores sin contraprestación económica, y controle más a las empresas”.

Pero sindicatos y empresas acordaron a cambio un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) de 45 días al año, lo que supone una disminución adicional del 12,3% en el número de trabajadores, según los datos a los que ha tenido acceso EL PAÍS.

Aplicado ese porcentaje a la cifra de afiliados a la Seguridad Social (excepto en el lote que gestiona Ferrovial, que no se sumó al ERTE), quedan tan sólo 3.904 barrenderos en las calles. Es decir, un 38% menos que hace dos años. Son 2.411 trabajadores menos.

Según Medio Ambiente, la distribución del ERTE a lo largo del año es “variable y diferente” en cada lote del contrato, y, “en general”, no se aplica en verano. Pero incluso sin descontar el impacto del recorte temporal sobre el número de trabajadores, el descenso respecto a 2013 (del 31,7%) dibuja una situación de emergencia en el servicio de limpieza.

Barrer el Santiago Bernabéu

El contrato está dividido en seis lotes. El lote 1 comprende los distritos de Centro, Tetuán y Chamberí, y el barrio de Argüelles; se adjudicó con un descuento económico del 22% respecto al contrato anterior. Lo ganó Ferrovial. De una plantilla de 1.378 trabajadores se ha pasado a 646 de lunes a viernes y 343 el fin de semana (un 28,2% menos que en 2013). Ferrovial no se sumó al ERTE.

El lote 2 corresponde a Arganzuela, Retiro, Salamanca y Chamartín. Lo obtuvo Sacyr con un descuento del 25%. Se ha pasado de 1.308 trabajadores a 615 entre semana y 251 sábado y domingo (un 33,8% menos). Sumado el impacto del ERTE, son 759 en total.

Esa zona de Madrid tiene 2,7 millones de metros cuadrados de aceras; en fin de semana, e incluso sin aplicar el ERTE, a cada barrendero le corresponden 10.824 metros cuadrados, una superficie superior al estadio Santiago Bernabéu (7.140 metros cuadrados).

El lote 3 cubre Fuencarral-El Pardo, Moncloa-Aravaca (menos el barrio de Arguelles) y Latina; lo ganó Sacyr con un descuento del 32%. Se ha pasado de 1.013 trabajadores a 453 de lunes a viernes y 185 en fines de semana (un 37% menos). Aplicado el ERTE, se quedan en 561 trabajadores en total.

Papeleras y baldeo de calles

El lote 4 lo ganó OHL con un descuento del 26%; corresponde a Ciudad Lineal, Hortaleza, San Blas-Canillejas y Barajas. Se ha pasado de 1.015 trabajadores a 506 entre diario y 201 en fines de semana (un 30,3% menos). Aplicando el ERTE, serían 620 en total.

Con 3,4 millones de metros cuadrados de aceras, a cada barrendero le corresponderían 17.094 los fines de semana. Eso, sin descontar los empleados que no trabajan por el ERTE. Y sin tener en cuenta que no sólo se trata de barrer las aceras: hay que vaciar papeleras o baldear calles (en esa zona hay 5,1 millones de metros cuadrados de calzada).

Un barrendero en el distrito de Salamanca.
Un barrendero en el distrito de Salamanca.

El lote 5 comprende Puente de Vallecas, Moratalaz, Villa de Vallecas y Vicálvaro; lo logró FCC con un descuento del 23%. Se ha pasado de 829 trabajadores a 421 en días laborables y 173 en sábados, domingos y festivos (un 28,3% menos). Aplicando el ERTE, serían en total 521 empleados.

El lote 6 lo obtuvo también FCC (con un descuento del 22%); se corresponde con Carabanchel, Usera y Villaverde; y ha pasado de 772 trabajadores a 368 en días laborables y 150 los fines de semana (un 32,9% menos). Aplicando el ERTE, serían 454 empleados.

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