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Ayuntamientos que dan vida a las cooperativas

Los municipios de Granollers, Sant Cugat y El Prat incentivan este tipo de sociedades económicas

Cooperativa de fabricación de muebles con material reciclado. Ampliar foto
Cooperativa de fabricación de muebles con material reciclado.

Formar y ayudar a crecer a los emprendedores que quieren crear una cooperativa. Este es el objetivo de los 16 Ayuntamientos que forman parte del programa de municipios cooperativos de la Federación de Cooperativas de Trabajo de Cataluña. Los primeros a sumarse, en mayo de 2013, fueron los de Granollers (Vallès Oriental) y Sant Cugat del Vallès (Vallès Occidental). La idea es aprovechar el tirón de este tipo de sociedades económicas, que han resistido a la crisis. Los puestos de trabajo que generan han crecido de 37.752 a 41.323 entre 2012 y 2014, según la federación.

El programa, explica Guillem Perdrix, director de la federación, persigue la implicación de los Ayuntamientos para “visualizar las cooperativas”. Los resultados, asegura, son prometedores: “En Cataluña, de cada 100 empresas que se crean tres son cooperativas. En los municipios cooperativos, siete”.

Los cooperativistas a los que apoya el proyecto suelen poner en marcha “empresas intensivas en conocimiento, en sectores vinculados a las nuevas tecnologías y a las energías renovables”, así como el “de la comunicación y el periodismo”, explica Perdrix. Suele ser “gente joven y con estudios universitarios”, añaden fuentes del departamento de promoción económica del Ayuntamiento del Prat de Llobregat (Baix Llobregat), que ponen como ejemplo el proyecto Eticom Som Connexió, una cooperativa dedicada a ofrecer servicios de Telefonía Móvil e Internet.

La estrategia a seguir varía en cada uno de los ayuntamientos implicados. Sant Cugat del Vallès, por ejemplo, ha convocado dos concursos para promocionar proyectos cooperativos en 2013 y 2014. “Los ganadores reciben formación durante los primeros meses, y pueden alojarse en un espacio de coworking [trabajo compartido]”, explica Perdrix. El objetivo es que los proyectos seleccionados, seis entre 2013 y 2014, “sean escalables y creen nueva ocupación”, añade Carles Brugarolas, teniente de alcalde de Economía.

“Ellos nos dan una visión de negocio, porque no teníamos ni idea”, resume una emprendedora

Uno de los proyectos galardonados de la última edición es Blank, cooperativa de diseño gráfico y comunicación. Andrea Bosch, Albert Sala y Ramón Gutiérrez ganaron el concurso y, con ello, el asesoramiento de la consultora Tandem Social, que Bosch considera “clave” porque ella y sus socios son “diseñadores, no empresarios”: “Nos reunimos semanalmente. Nos dan consejos y nos ayudan con los temas burocráticos”. “Ellos nos dan una visión de negocio, porque no teníamos ni idea”, resume. El Consistorio les otorga una subvención de 18.000 euros, condicionada a la consolidación del proyecto.

El Prat del Llobregat busca otra manera de promocionar el cooperativismo. El Consistorio ofrece planes de ocupación a cada uno de los emprendedores que “están desarrollando su idea de negocio”, explica un portavoz del Centro de Promoción Económica. Estos cobran 600 euros al mes durante un período pactado con el Consistorio. La idea es que los cooperativistas, todos ellos personas desempleadas, puedan dedicarse a tiempo completo al proyecto, a la vez que vez que técnicos de la asociación local GATS les asesoran. Los emprendedores se alojan en una incubadora de la institución. El Consistorio también coordinó en mayo un encuentro entre cooperativas consolidadas para “que establecieran relaciones entre ellas”.