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Las cinco claves para el 27-S

Los independentistas plantean los comicios como un plebiscito, mientras que Cataluña Sí que se Puede quiere hacer hincapié en los recortes

Elecciones catalanas 2015
Artur Mas firma el decreto de la consulta del 9 de noviembre.

Con su firma, Artur Mas ha puesto sobre el papel lo que anunció hace tiempo: que el 27 de septiembre habrá elecciones autonómicas. Unos comicios, sin embargo, que van más allá de un simple cambio de Gobierno. El veredicto de las urnas marcará el futuro del proceso soberanista, que ha protagonizado la política catalana los últimos tres años. Estas son las claves.

Plebiscitarias . Convergència y Esquerra Republicana (que comparten lugares en la lista de Juntos por el Sí) y la CUP quieren convertir ese elecciones en un plebiscito sobre la independencia, que sustituya el referéndum sobre la secesión que el Gobierno español ha impedido. El 9-N, a pesar de que los catalanes pudieron votar, no tuvo ningún tipo de validez legal. Juntos por el Sí pretende centrar las elecciones en el único tema de la secesión, objetivo en que colaborarán el Partido Popular, Ciutadans, y en menor medida el PSC, defensores de seguir dentro de España. El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, defiende que "los plebiscitos no existen" porque no están recogidos en ninguna ley. Para evitar una posible suspensión de los comicios, Mas no ha hecho ninguna mención en la convocatoria.

El eje social. Aun con la intención de la lista de Artur Mas de centrarlo todo en la independencia ("el día 27 habrá los del sí y los del no, no habrá matices", llegó decir en el último consejo nacional de CDC), una de las formaciones que pugna por el segundo puesto es Cataluña Sí que se Puede, la unión de Iniciativa y Podemos. La formación quiere centrar su discurso en el eje social y convertir los comicios en un plebiscito sobre la gestión de Mas, confrontando sus propuestas con los recortes y la gestión de la sanidad. Para compensar ese discurso, Juntos por el Sí incorpora medidas sociales en su programa que CDC había rechazado hasta ahora.

La corrupción. La confesión, ahora hace poco más de un año, de Jordi Pujol, ha marcado el final de la legislatura. La fortuna en Andorra del ex presidente y la comisión de investigación derivada ha dejado tocada a Convergència, que intenta hacer borrón y cuenta nueva con una refundación que de momento pasa por romper con Unión, presentarse con Esquerra y prometer medidas de transparencia. El resto de fuerzas buscarán en ese caso y el caso Palau, por el que CDC todavía mantiene suyos embargadas, el taló de Aquiles de la lista de Mas. 

Las candidaturas. Las dos listas con más opciones para sacar un mejor resultado el 27-S son fruto de varias confluencias. Juntos por el Sí encabeza las encuestas y la duda, si no hay un tumbo electoral, está en si logrará la mayoría absoluta o no: suma los votos de Convergència (50 diputados) e Izquierda (21 escaños), pero se prevé que la unión sufra el desgaste de la gestión de Mas. Su cabeza de lista es Raül Romeva, una decisión para intentar mostrar transversalidad a la lista y tener una figura de la izquierda para responder la oposición. Mas, a pesar de que irá cuarto a la lista, será presidente en caso de victoria.

La formación que más opciones tiene de liderar la oposición la siguiente legislatura (con el permiso de Ciutadans), es Cataluña sí que se puede, la unión de Iniciativa y Podemos. Los ecosocialistas han renunciado a sus dos líderes , Joan Herrera y Dolors Camats, para conseguir la confluencia, que quiere aprovechar el rebuf de la victoria de Ada Coláis en el Ayuntamiento de Barcelona. Para hacerlo cuentan con Lluís Rabell, activista vecinal que hasta ahora era poco conocido más allá de Barcelona.

El resto de fuerzas se presentarán en solitario pero, excepto PP y PSC; han buscado independientes que den prestigio a sus siglas. Unión, que por primera vez se presenta en solitario, cuenta con el fiscal que avaló la consulta, Martín Rodríguez Solo. Ciutadans ha fichado Susana Beltrán, de Sociedad Civil Catalana; la CUP presenta un independiente, Antonio Baños, como cabeza de lista.

El día después. El plan de Juntos por el Sí es proclamar la independencia en caso de obtener la mayoría absoluta. Los sondeos, no obstante, sitúan la lista de Mas lejos de los 67 diputados que marca la barrera. En ese caso tendrían que contar con la CUP, que avala la secesión. El programa de la candidatura de CDC y ERC marca que en un periodo de entre seis y ocho meses se produciría la desconexión efectiva con el Estado.

La alternativa, Cataluña Sí que se puede, tiene como propósito cambiar la Generalitat e iniciar un proceso constituyente en todo el Estado, aprovechando las elecciones generales que se celebrarán a finales de año. La formación también tiene un problema de aritmética: para conseguir llegar al gobierno tendría que sumar con fuerzas antagónicas a su discurso como Ciutadans, el PP o Unión.

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