Opinión
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La nueva gobernanza de la ciudad

Es esencial que la ciudad disponga de estrategias y políticas compartidas con los actores urbanos y que estas se articulen en proyectos con recursos públicos y privados

Hoy se precisa un nuevo modelo de gobernación de las ciudades que modifique la relación entre el Gobierno, la sociedad civil y la ciudadanía de tal modo que permita hacer frente a los complejos desafíos de una crisis urbana, que es un síntoma de un cambio de era.

La nueva gobernanza significa un cambio en la manera de gobernar, que va más allá de alternancias de partidos, de prioridades, o de símbolos en el Gobierno, puesto que transforma las bases de la acción de gobernar: las políticas públicas y su gestión, la participación, el papel de la política y de la Administración.

La nueva gobernanza pública, o gobernanza democrática, se distingue por la realización de objetivos de desarrollo social, económico, y sostenible de la ciudad en su conjunto, y para la realización de dichos objetivos, se gestiona la movilización y la cooperación del máximo de recursos de la ciudad, sean estos municipales, privados o comunitarios.

La participación ciudadana en la nueva gobernanza, significa apoderamiento y compromiso ciudadano en hacer ciudad

Por ello, es esencial que las ciudades dispongan de estrategias y políticas compartidas entre la mayoría de los actores urbanos; y que estas políticas articulen en programas y proyectos no sólo los recursos públicos, sino también los privados, y la colaboración ciudadana. Se trata de invertir y gestionar los recursos municipales en función de una acción colectiva, en la que se comprometan y cooperen los distintos actores implicados. Es una gobernanza de redes de actores.

La participación ciudadana en la nueva gobernanza, significa apoderamiento y compromiso ciudadano en hacer ciudad. Trata de asegurar los espacios específicos y transparentes para que tengan acceso todos los actores y sectores de ciudadanía implicados en cada tema, en los que se promueve el conocimiento y la confianza, para lograr el mayor acuerdo y colaboración posibles. Es la superación de los procesos retóricos que, en la práctica, sólo benefician a unas minorías.

No se trata de hacer de un ayuntamiento una empresa de servicios, sino de asegurar el derecho a la ciudad

La tarea de la política es crucial. Consiste en organizar el interés de la ciudad, a partir de los intereses legítimos de la gran mayoría de los sectores de la ciudadanía, y en especial favoreciendo la voz de los más vulnerables.

Se requiere una Administración profesional, pero con directivos que procedan más de la Administración que de la empresa. No se trata de hacer de un ayuntamiento una empresa de servicios en competencia con las empresas privadas o el tercer sector, sino de asegurar el derecho a la ciudad. La tarea del ayuntamiento es que la sociedad civil funcione, garantizando la objetividad, equidad, y transparencia de los procesos administrativos, el buen uso de los fondos públicos, y la eficacia de todas las prestaciones no sólo las municipales.

Existen experiencias de gobernanza democrática en Cataluña, pero no un ayuntamiento que en su globalidad haya adoptado la nueva gobernanza.

Josep Mª Pascual Esteve es economista y sociólogo.

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