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Listos para el nuevo FIB

La organización prevé repetir los 30.000 ‘fibers’ diarios de la última edición

Un 'fibero' bajo la lluvia en la edición del año pasado.
Un 'fibero' bajo la lluvia en la edición del año pasado.

Tras el FIB de la crisis de 2013 y el de la continuidad de 2014, Benicàssim acoge desde este jueves el que es el primer Festival Internacional organizado íntegramente por Melvin Benn, el británico que el pasado año tomó (a pocos meses del arranque del festival) el relevo de Vince Power en la dirección de una de las citas musicales más importantes del panorama español y europeo. Tiene ante sí el reto de lograr su estabilización tras las turbulencias que lo hicieron peligrar hace dos ediciones, en la última apenas tuvo margen de maniobra. La organización prevé que este año se repetirán las cifras de 2014 y esperan la llegada de unos 30.000 fibers cada día. El festival se mantiene así estable pero sin poder mejorar los datos de su vigésima edición, una de las de menos afluencia de los últimos años. Benn sí ha cumplido uno de sus objetivos: lograr atraer a más público español (y europeo) en lugar de centrarse tanto el fiber británico, apuntan desde la organización. A ello ha ayudado la presencia de Los Planetas y Vestusta Morla en un cartel que se presenta potente para la vigésimo primera edición.

Unos 8.000 jóvenes campan desde anoche en Benicàssim. A lo largo del día se prevé la llegada masiva del resto de público a este pueblo que ha visto ya, con este, 21 años de FIB. Mucho ha cambiado desde que en 1995 se hiciera realidad la ‘locura’ de los hermanos Morán. En aquel año era alcalde un joven Francesc Colomer. Hoy, cuando acaba de asumir la dirección de la Agencia Valenciana de Turismo, recuerda que lo suyo con aquellos jóvenes fue casi como un flechazo, a pesar de no compartir gustos musicales. “Me gustó aquel triángulo de juventud, independencia (por lo de música no comercial) y Benicàssim”, dice. Por aquel entonces, Benicàssim era feudo del turismo familiar. “La oposición de la época me dijo que iba a fomentar un festival de mangantes y peludos (…) Bastó una edición para que los comerciantes empezaran a recoger firmas para que el festival no se fuera”, recuerda.

Porque el FIB, cuando maduró, fue un maná de dinero para el sector. Sobre todo en los años en los que el ‘fiber’ era una persona de mayor edad y las cifras de asistencia llegaron a los 50.000 espectadores diarios en 2009. Al año siguiente, el primero de Vince Power, se bajó a los 32.000, el festival cerró con pérdidas pero al año siguiente recuperó el hito de los 50.000. Desde entonces, el número de ‘fibers’ ha ido en descenso. La crisis y la competencia de otros festivales son parte de la explicación.

Desde el sector hostelero reconocen las nuevas formas de Melvin Benn y sus esfuerzos por integrar más el FIB en la población. El pasado año, con apenas margen de maniobra, recuperó el ‘prefestival’ (actos y conciertos en el casco urbano el día previo) y acercó el camping al pueblo para impulsar el consumo. Pero los ‘fibers’ son ahora ingleses muy jóvenes, mayoritariamente, y que compran más en supermercados. “Los empresarios se van espabilando y han intentado adaptarse al público”, dice Vicente Pallarés, vicepresidente de Ehosbe (Empresarios de Hostelería de Benicàssim). El sector, este año, está expectante.

Por el momento, los 8.000 jóvenes que están desde en Benicàssim se han ocupado más en hacerse en el ‘super’ con el avituallamiento para los cuatro días de música, camping y playa que tienen por delante que en pasearse por los comercios del pueblo. La fiesta comienza este jueves las actuaciones de Florence + The Machine, Crystal Fighters y Clean Bandit, entre otros. The Prodigy, Noel Gallagher’s High Flying Birds y Stromae lo harán mañana. El sábado es el día de Blur, Los Planetas y Kaiser Chiefs. Es el día que más gente se espera. El domingo cerrarán el 21º FIB Portishead, Bastille, Vetusta Morla y FFS (Franz Ferdinand & Sparks).

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