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Diez pasos hasta la lista única

Mas y Junqueras alcanzan un pacto tras ocho meses de complejas negociaciones

Artur Mas, junto a Francesc Homs,durante la reunión del Govern
Artur Mas, junto a Francesc Homs,durante la reunión del Govern

Después de nueve horas de cumbre soberanista, Convergència y ERC han alcanzado este lunes un principio de acuerdo para concurrir juntos a las elecciones del 27-S. Esta lista con representantes de la sociedad civil ha tenido un recorrido complicado durante los últimos ocho meses en los que los partidos y las entidades implicadas han hecho diferentes propuestas.

25 de noviembre de 2014. Artur Mas plantea una lista única

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, anunció una hoja de ruta de 18 meses hacia la independencia en un acto multitudinario en el Fòrum de Barcelona. En ella incluyó un diálogo con el Gobierno central, un anuncio a la comunidad internacional sobre la voluntad de construir un Estado propio y, mientras tanto, un proceso de participación para preparar una futura Constitución catalana. La culminación de estos 18 meses sería unas elecciones constituyentes y un referéndum sobre la independencia. Para las elecciones, Mas propuso en este anuncio una candidatura mixta entre representantes propuestos por los partidos y la sociedad civil.

2 de diciembre de 2014. ERC rechaza la lista unitaria pero propone un programa común

El líder de ERC, Oriol Junqueras, desconfió desde el principio de la propuesta del Fòrum. El 2 de diciembre, en otro acto multitudinario y ante la presencia del propio Mas, Junqueras lanzó esta idea:  que los partidos concurrieran por separado pero con un punto en común sobre cómo proclamar la secesión. Junqueras lo calificó como una “alianza catalana” con un programa para lograr también el pleno empleo, el compromiso social, y la erradicación de la corrupción. Junqueras quería hacer una declaración unilateral tras las elecciones y formar un Gobierno de concentración.

14 de enero de 2015. Mas anuncia la convocatoria del 27-S

Tras varias reuniones fallidas, Mas y Junqueras pactan que las elecciones se celebrarán el 27-S. El presidente asumió la exigencia de los republicanos de concurrir por separado pero aplazó las elecciones hasta septiembre. Mas las quería inmediatas. El pacto facilitó que Esquerra votara a favor de los Presupuestos de la Generalitat pese a que los había criticado con dureza. Los republicanos forzaron un complemento presupuestario de 100 millones de euros: 88 millones para inversión social y 12 millones para las estructuras de Estado.

30 de marzo de 2015. Se pacta la hoja de ruta

Los dos socios y las dos principales entidades soberanistas, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, pactaron un plan en el que conciben las elecciones del 27-S como el referéndum prohibido por el Estado. La denominada hoja de ruta no prevé más que votaciones que la de votar en 18 meses el proyecto de una eventual Constitución catalana que en caso de ser ratificada daría pie a la declaración unilateral de independencia. Este pacto no lo firmaron otros partidos que hasta entonces habían participado del proceso soberanista: Unió Democràtica, Iniciativa per Catalunya, la CUP y Esquerra Unida.

17 de junio de 2015. La ruptura de CiU

CiU fue la principal fuerza en las elecciones del 24-M pero perdió simbólicamente Barcelona. Despejada esa cita electoral, Unió cumplió su compromiso y convocó a sus militantes a un referéndum para decidir cómo se posicionaba el partido en el proceso soberanista. El "si" se impuso por un estrecho margen de votos y el resultado acabó rompiendo el partido en dos. La federación nacionalista se rompió tras casi 37 años de alianza y los consejeros democristianos salieron del Gobierno catalán. Su renuncia provocó también la escisión del ala soberanista de Unió que finalmente ha creado su propio partido: Demòcrates de Catalunya. Con esta ruptura, Mas se volcó en trabajar por la lista unitaria.

20 de junio de 2015. Mas reabre el debate de la lista única

En una conferencia titulada Bienvenidos al futuro, Mas apostó por ponerse a un lado y dejar a las entidades soberanistas que liderasen la lista. Se ofreció a no encabezar la candidatura. Fue en un teatro de Molins de Rei (Barcelona) y ante 500 personas, donde el presidente de la Generalitat llamó a imitar la confluencia de la izquierda que obtuvo éxito en las candidaturas municipales de las pasadas elecciones. Mas subrayó que el adiós de CiU refleja que el proceso secesionista es irreversible, pero abogó por la unidad porque dijo que una persona o un partido solo no saldrán adelante.

2 de julio de 2015. Junqueras se suma una lista civil sin políticos

El líder republicano se desmarcó de la propuesta de Mas y siguió defendiendo una lista propia durante los días siguientes a la lista del presidente. Sin embargo, el 2 de julio puso encima de la mesa  la posibilidad de que las entidades realizaran una lista exclusivamente compuesta por personalidades de la sociedad civil. “Lo importante no es el futuro político personal, que es irrelevante al lado del futuro de este país y al lado de que se logre el apoyo suficiente para avanzar hacia la independencia”, declaró.

5 de julio de 2015. Las entidades aceptan sumarse

Las organizaciones independentistas terminaron por apoyar la idea de una lista única. Los socios de Òmnium Cultural y la Asamblea Nacional Catalana validaron el fin de semana del 4 y 5 de julio esta opción que intentaba reforzar el soberanismo en un momento de debilidad justo, además, cuando se empezaba a articular una lista en común de Podemos e Iniciativa. Los socios de la ANC votaron a favor de respaldar la oferta de Mas.

7 de julio de 2015. La CUP pide una lista sin políticos

La CUP avaló la idea de Esquerra de configurar una lista sin políticos y aceptó, con matices, sumarse al proyecto. El apoyo supuso una presión extra sobre Mas que veía con reticencias no estar en la candidatura, aunque aceptase no ser el número uno. La condición de la CUP para sumarse a esta lista sería que, en caso de victoria, pocos meses después de las elecciones de septiembre habría otros comicios constituyentes para redactar una Constitución catalana. Convergència no se opuso públicamente pero consideró irrenun ciable la presencia de Mas. El presidente amagó con no convocar los comicios

El preacuerdo del 13 de julio.

Finalmente las direcciones de CDC y ERC pactaron este lunes un principio de acuerdo junto con las entidades soberanistas para presentar una lista conjunta en las elecciones del 27-S. La cumbre duró más de nueve horas. El pacto supone que ERC cede a la presión que Convergència ha hecho desde después del 9-N para que los dos partidos concurran en una única lista electoral y que la CUP, el partido de la izquierda independentista y anticapitalista, se descolgase. A falta de los detalles del pacto, que se conocerán este martes, los partidos confían en remontar los apoyos al proceso soberanista, que se ha ido desinflando durante los últimos ocho meses.