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Ada Colau se reunirá con los trabajadores de la cadena pública BTV

Los empleados piden a la alcaldesa que paralice el concurso para gestionar la cadena

Sede de BTV
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Los trabajadores de la cadena pública Barcelona Televisió (BTV) reclaman a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que paralice el concurso para la gestión de la cadena pública y que se internalice a los trabajadores que llevan años trabajando para la emisora. Los empleados son casi 200 personas entre la sociedad que gestiona la cadena, Informació i Comunicació de Barcelona (ICB) y las productoras de programas, frente a solo una veintena de plantilla. Colau los recibirá el próximo miércoles, después de que estos pidiesen una reunión con ella. De momento solo les ha recibido María José Lecha, concejal de la CUP.

Frederic Pahisa, portavoz de los primeros trabajadores que demandaron a ICB y editor del programa El pla B, que emite la emisora, asegura que la privatización de la gestión de BTV ha comportado “precariedad laboral y recortes en los salarios de los trabajadores”. En 2011, la empresa Lavínia obtuvo la licitación de servicios de la cadena y cada cuatro años debe renovarse.

El 24 de julio finaliza la emisión del programa Plan B

“Pedimos a Ada Colau que paralice el concurso para el contrato de adjudicación de la cadena, que precariza y recorta las condiciones laborales de los trabajadores”, aclara Pahisa. “La alcaldesa se comprometió a terminar con la precariedad laboral de las empresas municipales y empezar con BTV sería un buen ejemplo”, añade. El concurso se publicó el 1 de julio en el BOE y se mantendrá durante 70 días. Hasta ese momento, las empresas privadas pueden presentar sus propuestas para adquirir la licencia, durante cuatro años, para la producción de informativos y programas.

Los trabajadores denuncian que, pese a estar contratados por productoras externas, realizan su jornada laboral en los estudios de BTV, utilizando material de la cadena pública y siguiendo las órdenes de los directivos de la emisora. “Las coproducciones de productoras privadas son muy habituales, pero lo que nosotros denunciamos es que llevamos muchos años trabajando para BTV, donde estamos más de ocho horas en el puesto de trabajo, bajo órdenes de la cadena y no formamos parte de la plantilla”, denuncia Pahisa. “Hay gente que lleva más de 15 años que está siendo despedida ahora”, asegura.

Son tres ya los programas que no continuarán en BTV: Connexió Barcelona, Rambla TV y Plan B

BTV está gestionada por la sociedad Informació i Comunicació de Barcelona (ICB) de capital 100% público, que destina parte de su presupuesto a la coproducción de programas a productoras privadas. Una fórmula habitual en las cadenas públicas que, según explica Pahisa es habitual cuando la cadena no puede dar abasto con la producción. Sin embargo, los trabajadores mantienen que no son realmente coproducciones, sino “producciones de facto” y por ello reivindican formar parte de la plantilla de BTV. Para ICB trabajan 163 personas y en programas unas 50 más.

El pasado octubre, una treintena de trabajadores presentó una demanda a ICB por “cesiones ilegales” y en la que demandaban la internalización de los trabajadores a la plantilla, que actualmente está formada por apenas una veintena de administrativos y cargos directivos. Pahisa denuncia que en las últimas semanas se han despedido a 23 trabajadores con la finalización de programas como Connexió Barcelona, Rambla TV y el pasado jueves el anuncio de que El pla B dejará de emitirse a partir del 24 de julio. Pahisa alerta de que puede haber más despidos.

Desde BTV, el director de la cadena pública, Sergio Vicente, asegura que el modelo de gestión de la emisora es fruto de una decisión política tomada hace 20 años y que los trabajadores están en su derecho de pedir un cambio de modelo que él no entra a valorar. “Mi función es la de crear contenidos de interés y no valorar el tipo de gestión”, explica Vicente. “Si queremos dar el máximo de transparencia posible y por eso el concurso será publicado oficialmente en todas sus fases, desde la publicación hasta la adjudicación”, añade.

Este periódico intentó , sin éxito, comunicar con el Ayuntamiento, que todavía no se ha posicionado sobre la paralización del concurso ni sobre la internalización de los trabajadores.