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Cataluña aprueba la ley de igualdad con tensión entre Unió y Convergència

El texto pasa por unanimidad pero con votaciones separadas en asuntos como el aborto, el burka o la escuela mixta

El pleno del Parlament aprobó por unanimidad, aunque con discrepancias y algunos votos separados, la ley de igualdad efectiva entre mujeres y hombres. Todos los grupos decidieron apoyar la puesta en marcha de este texto aunque el Partido Popular y Ciudadanos dejaron claro su voto crítico. Unió decidió desmarcarse en puntos sensibles referidos al aborto o el burka. La ley tuvo el apoyo en bloque de Convergència y Esquerra.

La ley fija el marco ideológico en el que se enmarca el nuevo texto: “El derecho fundamental de la igualdad de mujeres y hombres constituye un valor capital para la democracia y es una necesidad esencial en una sociedad democrática moderna que quiere erradicar el sistema patriarcal androcéntrico y sexista”, resume el preámbulo.

La relatora del texto, la diputada de Convergència Violant Cervera, admitió que el texto tiene limitaciones. “No sabemos si se podrá acabar con el sistema patriarcal, hace falta convertir los artículos en garantías”, dijo. El camino para llegar a la aprobación de ayer pasó por tres gobiernos hasta lograr “un texto de consenso” porque antes “teníamos un texto de mucha promoción y poca obligación”, resumió Marta Ribas, de Iniciativa. La portavoz del grupo de ICV-EUiA manifestó que la ley les deja un “sabor agridulce” por la premura en su elaboración para lograr introducirla en la agenda de esta legislatura y porque “el texto no garantiza un cambio real inmediato”, aunque añadió que son asuntos subsanables “si hay voluntad política”.

Unió Democràtica hizo visible su nueva condición de partido no vinculado a Convergència y se opuso a algunas partes del texto. El portavoz democristiano Roger Montañola resaltó que su formación no está de acuerdo en que la ley trate “determinados temas morales como el apartado sobre el burka y el del aborto”. UDC tampoco estuvo de acuerdo con el punto que aboga explícitamente por la escuela pública mixta. Montañola alegó que creen “en la libertad de los padres de escoger el modelo de escuela” para sus hijos.

Durante las intervenciones previas a la votación todos los grupos fueron representados por mujeres, a excepción de Unió. La representante de Esquerra Republicana, Rosa Amorós, lamentó los aspectos que no se han podido tratar en el texto actual porque son competencias del gobierno español, como “la necesidad de equiparar los permisos de maternidad y paternidad”. Monserrat Capdevila, del Partit dels Socialistes de Catalunya, se mostró proclive a que gracias a esta legislación “la mujer recupere el papel relevante que le ha sido vetado históricamente”. “Tenemos la misión de hacer que esta ley sea aplicada con diligencia por este gobierno y el que venga”, reiteró Capdevila.

“La desigualdad es un problema económico, no solo social”, apuntó la diputada de Ciudadanos Inés Arrimadas, quien ejerció un voto crítico y vio como todas sus enmiendas fueron rechazas. En la misma línea, la diputada del PP, Dolors López, reclamó una ley genérica de no discriminación y calificó a la ley de igualdad como “oportunista” e impregnada de “ideología de izquierdas”.

Desde la CUP, Isabel Vallet, denunció que “no hacer efectiva esta ley en el sector privado deja fuera a más del 80% de los trabajadores de Cataluña”. Al pleno acudieron decenas de mujeres de entidades feministas que celebraron la nueva ley de igualdad con un aplauso cerrado que contagió a los parlamentarios.

En la sesión parlamentaria de este miércoles también se ratificó la ley del impuesto sobre las viviendas vacías, un proyecto defendido por el consejero de Territorio y sostenibilidad Santi Vila. La votación fue favorable gracias a CiU, ERC y C’s. Los grupos en contra denunciaron que “es una ley que llega tarde porque Cataluña vive una situación de emergencia habitacional”. Vila recordó que la nueva ley gravará con un impuesto a los pisos que lleven más de dos años vacíos y sean propiedad de personas jurídicas, es decir, empresas y entidades financieras. “El objetivo no es recaudatorio pero esperamos recaudar unos ocho millones de euros”, aclaró Vila. Existe una demanda acreditada de 230.00 viviendas en Cataluña para alquiler social. Vila aseguró que la Generalitat ya dispone de 1.530, pero el resto de grupos parlamentarios le recordó que tienen 450.000 alojamientos vacíos en la comunidad. “Hay más oferta que demanda”, concluyó David Companyon de ICV-EUiA.