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Barberá abandona el Ayuntamiento de Valencia tras 24 años

La dirigente popular renuncia a su acta de concejal y no estará este sábado en la sesión constituyente del Ayuntamiento

Barberá, hoy durante la rueda de prensa.

Rita Barberá, alcaldesa de Valencia en funciones, dijo tras el batacazo electoral del pasado 24 de mayo que estaría en el cargo hasta el último minuto. La que ha sido primera autoridad municipal de la tercera ciudad española durante más de dos décadas ha anunciado este mediodía, un día antes de la constitución de la nueva Corporación, que renuncia a su acta de concejal para dedicarse a la presidencia del Grupo Popular en las Cortes Valencianas, de la que es diputada. 

"Ha sido la etapa más fructífera de mi vida", ha dicho. "Hoy finaliza una etapa de una actividad concreta en mi vida, la de alcaldesa. Ahora toca otra etapa", ha añadido. "Nadie, absolutamente nadie me puede quitar el honor de haber sido 24 años alcaldesa de Valencia. Hemos hecho importante a Valencia. La hemos puesto en el mapa", ha defendido. "Estoy muy preocupada por Valencia y por España".

Barberá ha presumido de haber transformado la ciudad y ha sentado a su lado al interventor jefe del Ayuntamiento para que informarse del estado de las cuentas municipales. Ha dicho que una de las cosas que más echará de menos es pisar todos los días el mosaico Nolla -salido de la fábrica de azulejos de su abuelo- que decora el suelo del despacho de alcaldía. Ha deseado a la nueva Corporación municipal y al Ejecutivo "los mayores aciertos". 

Preguntado por el traspaso de poderes, la ya exregidora de Valencia lo ha dejado en manos de las delegaciones de gobierno. "No me llevo nada del Ayuntamiento", ha dicho con cierto sentido del humor y en respuesta a si se llevará algún recuerdo material de su etapa de alcaldesa. "Incluso he hecho fotos de los cuadros [se entiende que de la alcaldía]. Y he levantado acta de ellos", ha agregado con intención.

La regidora se ha despedido a lo largo de la mañana de los funcionarios municipales y de sus concejales de gobierno. "Estos no es un adiós, soy valenciana, vivo en Valencia y estaré muy atenta a lo que ocurra", ha comentado. Su anuncio se produce un día antes de la constitución del nuevo Ayuntamiento este sábado lo que le evita sentarse en la bancada de la oposición y asistir a la investidura del candidato de Compromís, Joan Ribó, su virtual sucesor gracias al apoyo de socialistas y València en Comú. Los tres grupos municipales suman mayoría absoluta en el Consistorio (17 ediles de un total de 33).

Ribó recibirá la vara de mando municipal de manos del secretario del Ayuntamiento, dado que él estará en la mesa de edad encargada de dirigir la investidura y no puede autonombrarse nuevo alcalde.  

No fue a recoger personalmente el acta de concejal el pasado lunes. Lo hicieron los representantes legales de la candidatura. La regidora quiso evitar esta imagen. Dos días antes de los comicios, en una entrevista concedida a este diario, Barberá defendió su trayectoria: "A mí, en este momento, nadie, nadie, nadie me puede quitar el honor de haber sido alcaldesa de Valencia durante todos esos años. Eso es mío. Nadie me quita ese patrimonio. Mi vanidad está muy colmada ya".

Barberá es alcaldesa desde 1991, año en el que accedió al cargo con el apoyo de Unión Valenciana, partido regionalista. Al igual que pasó con ella, el partido más votado entonces fue el socialista pero un pacto de gobierno entre populares y regionalistas aupó a la candidata popular a la cúspide local. Hoy sucede lo mismo. El PP ha sido el partido más votado en los comicios del 24-M pero carece de mayoría suficiente para formar gobierno.

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