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El líder de los ‘Casuals’ vuelve a entrar en prisión un año después

El Supremo decidirá si ratifica la condena a los ‘ultras’ del Barça

El líder de los ‘Casuals’ vuelve a entrar en prisión un año después

El líder de los Casuals, la facción más violenta de los seguidores radicales del Barça, ha vuelto a la cárcel un año después de abandonarla. Ricardo Mateo ha ingresado en prisión para cumplir una condena de tres años y medio por secuestrar, agredir y amenazar a narcotraficantes para robarles la mercancía. El Tribunal Supremo confirmó la sentencia hace un mes y dio al jefe de los Casuals dos semanas para entrar en la cárcel de forma voluntaria, a lo que ha accedido, han explicado a EL PAÍS fuentes de la investigación.

Mateo, que acumula condenas desde los años 90 por diversos delitos —tráfico de drogas, lesiones, robo con intimidación— participó en 2003 en el secuestro de un traficante marroquí en Vic (Osona) para robarle unos fardos de hachís. Lucho, como también se le conoce, se hizo pasar por agente de los Mossos d’Esquadra junto a otros casuals. Entre todos maniataron al traficante y le encerraron en una furgoneta, donde le aplicaron descargas eléctricas y le amenazaron de muerte. La policía autonómica les detuvo ese mismo día.

Si Mateo se libró entonces de una condena mayor fue porque el tribunal no consideró probado que liderara a los Casuals. Ahora, doce años después de los hechos y tras la confirmación del Supremo, ha tenido que ingresar en prisión. Aquel no fue, sin embargo, el mayor golpe contra la banda delictiva nacida de la grada del Camp Nou. El grupo volvió a ser juzgado hace dos años por propinar palizas a trabajadores del ocio nocturno entre 2006 y 2011. Mateo afrontaba una petición de 120 años, pero fue condenado solamente a 13 años y tres meses.

Su defensa recurrió la sentencia ante el Supremo, que ha deliberado sobre el asunto y en breve tomará una decisión. Mateo estuvo en prisión provisional por esa causa hasta mayo del año pasado, cuando se cumplió el plazo máximo de cuatro años que prevé la ley para las condenas que aún no son firmes. La Audiencia de Barcelona tuvo que excarcelarle. Mateo, que ahora tiene 43 años, también está imputado en un juzgado de Barcelona por blanqueo de capitales relacionado con la compraventa de un décimo de lotería.