El PP suspende al dirigente de Valencia pillado en un soborno

Fabra expedienta a Rus, que rechaza dimitir de presidente de la Diputación tras una grabación en la que cuenta billetes

Alfonso Rus (tercero por la izquierda), con Alberto Fabra y otros dirigentes del PP en Valencia en 2014.
Alfonso Rus (tercero por la izquierda), con Alberto Fabra y otros dirigentes del PP en Valencia en 2014. Mònica Torres

Las presiones para que dimitiera no dieron resultado y el PP tuvo que suspender este sábado provisionalmente de militancia al presidente de la Diputación de Valencia y del PP provincial, Alfonso Rus, sin que haya sido todavía imputado judicialmente. El escándalo causado por una grabación en la que cuenta billetes supuestamente procedentes de una comisión ilegal era demasiado fuerte para mantenerlo, a tres semanas de las elecciones autonómicas y locales y a tres días de la visita a Valencia del presidente del Gobierno y del PP nacional, Mariano Rajoy, prevista para el martes.

Fue el presidente de la Generalitat y del PP de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra, quien solicitó formalmente al Comité Nacional de Derechos y Garantías del Partido Popular que Rus fuera suspendido de militancia y que se le abriera expediente disciplinario.

Por su parte, el presidente del Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP, Alfonso Fernández Mañueco, y el secretario de ese comité, Juan Carlos Vera Pro, acordaron la suspensión cautelar de militancia de Rus, ratificando las medidas acordadas por el presidente Fabra.

Rus: “Si alguien cree que he cometido un delito, lo tendrá que demostrar”

Fabra decidió también convocar al Comité de Derechos y Garantías del PP valenciano la semana próxima para suspender cautelarmente y abrir expediente, asimismo, a Marcos Benavent y Máximo Caturla, ambos afiliados y protagonistas de grabaciones incluidas en la investigación judicial de la empresa de la Diputación Imelsa. Benavent, exgerente de Imelsa y en paradero desconocido, es el interlocutor de Rus en la conversación en la que cuenta billetes supuestamente procedentes de una mordida. “Correcto, ahí hay un millón. Aquí hay un millón más. Hay 24.000 ahí... 3.000, 4.000, 5.000, 6.000... 12.000 euros, dos millones de pesetas”, se oye decir a Rus.

La decisión implica retirarle a Rus la presidencia provincial del PP en Valencia, que hoy domingo reunirá a su junta directiva para que el secretario provincial, Vicente Betoret, asuma también las funciones de presidente. El PP adoptó la medida horas después de que Rus decidiera atrincherarse en sus cargos de presidente de la Diputación y alcalde de Xàtiva, alegando que no ha cometido irregularidad alguna.

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El político encabeza la candidatura a la alcaldía de Xátiva

“Si alguien cree que he cometido un delito, lo tendrá que demostrar”, afirmó Rus en un comunicado difundido como presidente de la Diputación de Valencia.

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que lo había defendido, dijo que las grabaciones “abochornan a todo el mundo” y añadió que el presidente de la Diputación tomaría “la decisión que más pueda beneficiar al partido”.

Sin embargo, Rus aseguró en su comunicado: “Me siento indefenso y víctima de un ataque informativo y político brutal, enmarcado dentro de una campaña electoral y, por tanto, motivado por razones políticas”. Tras afirmar que su patrimonio “está totalmente claro, justificado y declarado de acuerdo con la legalidad”, indicó: “No tengo conocimiento por conducto oficial, ni en ninguna de las informaciones aparecidas se dice que me encuentre incurso en ningún proceso judicial en calidad de imputado y ni siquiera como testigo”.

Las grabaciones que lo han puesto en la picota fueron acumuladas durante tiempo por Benavent, hombre de confianza de Rus, como adelantó EL PAÍS, y se entregaron a la fiscalía en julio de 2014 por la diputada provincial de Esquerra Unida del País Valencià Rosa Pérez. El fiscal inició entonces una investigación que ha desarrollado sobre el terreno la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y que se extendió durante meses. La fiscalía denunció los hechos al juzgado hace unas semanas, y la investigación judicial se encuentra bajo secreto de sumario.

La suspensión de militancia abre un escenario endiablado en el PP valenciano de cara a la campaña electoral, ya que Rus es alcalde de Xàtiva y encabeza de nuevo la candidatura. Salvo que él voluntariamente lo decida, no puede ser apartado de la lista. Fuentes del PP apuntaban que será considerado un independiente a todos los efectos, dado que a partir de ahora está suspendido de militancia.

El jefe llega en el peor momento

La investigación de la fiscalía que envuelve a Alfonso Rus viene de lejos. Hace meses que el presidente valenciano, Alberto Fabra, —que sacó al presidente provincial de las listas autonómicas— sabía que había problemas con la empresa Imelsa. Pero evitó actuar contra él mientras no tuviera una prueba fehaciente que lo incriminara. La ha tenido en el peor momento, cuando está a punto de comenzar oficialmente la campaña electoral y cuando el líder del PP y presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se dispone a iniciar, el martes, en Valencia un periplo electoral por España.

Bajo ningún concepto querían en la dirección del PP que Rus apareciera con Rajoy en un acto público. Ahora lo sustituirá Vicente Betoret, a quien hoy se designará presidente provincial y ocupará el papel de Rus en los actos electorales. Para la campaña del PP valenciano, ya marcado por decenas de casos de corrupción, el escenario es complicado: un dirigente suspendido de militancia que seguirá siendo presidente de la Diputación, alcalde de Xàtiva y candidato a la alcaldía.

La oposición tiene munición de sobra. El coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, que estuvo ayer en Valencia, se refirió a Rus como "una especie de jeta hispanicus, que viene a ser el homus chorizus, más o menos". El líder del PSPV-PSOE, Ximo Puig, dijo: "No se trata del caso Rus, también tenemos los casos Gürtel, Brugal o Nóos. El problema es que el PP ha contaminado y desmoralizado a esta sociedad, por eso es necesario pasar página". Para Mònica Oltra, de Compromís, "el problema no es la manzana podrida de Rus sino toda la cesta podrida que es el PP".

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