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La UB aprueba fusionar sus 18 facultades en diez áreas

El Consejo de Gobierno da luz verde a la reforma administrativa del centro

Fachada del edificio central de la Universidad de Barcelona.
Fachada del edificio central de la Universidad de Barcelona.

Luz verde a la reforma administrativa y de gestión de la Universidad de Barcelona (UB), el mayor centro educativo catalán. El Consejo de Gobierno aprobó ayer una batería de cambios que incluyen la fusión de facultades —se pasa de las 18 actuales y una escuela a diez grandes áreas o estructuras académicas— y una reducción del 50% en el número actual de departamentos.

La reforma salió adelante con 28 votos a favor, uno en contra y dos abstenciones.Los cambios, explicó en una nota la UB, se harán de manera progresiva y se espera se completen el próximo curso. De las 18 facultades y una escuela en las que estaba organizada la facultad se pasará a diez áreas.

Además de las de Biología; Derecho; Economía y Empresa; Psicología; Educación y Farmacia y Alimentación hay otras tres nuevas estructuras académicas que reagrupan las existentes, cuyo nombre se decidirá posteriormente. Se trata de un gran Área de Ciencias e Ingenierías ( Física, Geología, Matemáticas y Química) y otra de Humanidades (Biblioteconomía y Documentación; Filología; Filosofía; Geografía e Historia y otras ciencias sociales y de comunicación).

La lista la cierra la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud (que agrupará los centros de Enfermería, Medicina, Odontología y la Escuela de Podología) y otra centro, con régimen especial, que aglutinará la enseñanza de las artes.

Estas fusiones implicarán una reducción de alrededor del 50% de los departamentos y la dirección de la UB considera que se eliminarán duplicidades y se reducirán cargos. A nivel académico, no se descarta la existencia de departamentos interfacultad, algo que se verá reflejado en titulaciones más transversales. También se aprobaron más de 80 concursos de profesorado.

La reforma se ha enfrentado a la oposición de representantes estudiantiles, que consideran poco transparente la manera como se ha tramitado la propuesta. Acusan al centro de no cumplir con un proceso participativo, algo que se niega desde la rectoría. La Universidad denunció que varios alumnos intentaron boicotear la celebración del Consejo donde se aprobaron los cambios hasta en dos ocasiones. No se pudo realizar en el edificio histórico y se celebró en la sede de la Secretaría de Universidades, en Vía Laietana.