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INSTITUCIONES

Lamarca reclama más trabajadores para el Ararteko en su despedida

La petición choca con la opinión mayoritaria del Parlamento vasco, que reclama una reducción de la estructura de la Defensoría del Pueblo Vasco

El 'ararteko' en funciones, Iñigo Lamarca, minutos antes de ofrecer su última comparecencia en el Parlamento vasco.
El 'ararteko' en funciones, Iñigo Lamarca, minutos antes de ofrecer su última comparecencia en el Parlamento vasco.

El ararteko en funciones, Iñigo Lamarca, ha reclamado hoy en la rueda de prensa de su despedida del cargo más medios económicos y más trabajadores para que la Defensoría del Pueblo Vasco pueda "cumplir en su totalidad las funciones que tiene asignadas". Esta petición de Lamarca choca con la postura mayoritaria del Parlamento vasco, institución de la que depende el Ararteko y en la que EH Bildu, PP y UPyD se han mostrado partidarios de reducir su reducir su estructura.

El PNV considera que "no hay dispendio", pero recuerda que el próximo ararteko, el jurista Manu Lezertua, ha asumido el compromiso de "revisar" esa estructura para "amoldarla a los tiempos", según han explicado fuentes de la formación nacionalista.

El grupo socialista ha precisado que decidirá su postura sobre este tema cuando la Cámara debata una iniciativa popular que persigue reducir la estructura de la institución y cuando tome posesión Lezertua, que será nombrado con el apoyo de PNV, PSE y PP.

A pesar de ello, Lamarca, ha asegurado que el número de trabajadores es "insuficiente", que la plantilla lleva congelada cuatro años porque la crisis ha supuesto una reducción del 10% en su presupuesto y que precisamente la situación económica ha "duplicado" el trabajo porque ahora se reciben más quejas ciudadanas. Si se ha mantenido la eficacia, ha recalcado, ha sido porque "la plantilla ha dado el tipo y ha trabajado por encima de sus posibilidades".

La actual dimensión de la institución impide por ejemplo que se hagan más inspecciones a centros de mayores para detectar posibles casos de maltrato. Por ello, ahora que llegan "tiempos de no crisis" Lamarca a reclamado más personal y medios. En la actualidad el Ararteko cuenta con una plantilla formada por 51 personas y su presupuesto para este año asciende a 4,58 millones.

Iñigo Lamarca fue designado ararteko en 2004 por primera vez y cinco años más tarde se convirtió en la primera persona en repetir en el cargo. En octubre de 2014 terminó su mandato y desde entonces ha ejercido en funciones por el periodo máximo que marca la ley (seis meses) y mañana será relevado por su adjunta, Julia Hernández, hasta que el Parlamento nombre a Lezertua.

Tras casi 11 años al frente de la institución Lamarca se va "razonablemente satisfecho" por "el deber cumplido" y con la sensación de dejar la institución "en un nivel bastante alto". Según ha explicado, el "principal déficit" que tenía el Ararteko en 2004 era el "deficiente" nivel de conocimiento entre los ciudadanos, por lo que apostó por dar a conocer la institución. Ello ha motivado el aumento del 278% de las quejas recibidas cada año, al pasar de las 2.289 de 2004 a las 6.378 del ejercicio pasado.

En la mitad de las ocasiones (50,8%) se ha constatado una actuación incorrecta de las administraciones, aunque según ha valorado Lamarca, éstas atienden las recomendaciones del Ararteko en un 91,7% de los casos.

En su despedida ha tenido palabras de agradecimiento al Parlamento, a las administraciones públicas, a los ciudadanos y a los medios de comunicación y ha ensalzado de manera especial a su "estrecha y leal colaboradora", Julia Hernández, con quien, según ha dicho, ha tenido la "inmensa suerte" de dirigir la institución.

A su sucesor, con quien ya ha mantenido varias conversaciones, le ha recomendado "escuchar mucho" a las asociaciones y ciudadanos para "detectar dónde están los problemas", así como "llevar muy dentro la vocación de servicio público y dar prioridad a las personas más necesitadas".

Entre las "líneas de trabajo" que quedan "abiertas" Lezertua deberá afrontar la gestión de las ayudas sociales, que el año pasado motivaron un tercio de las quejas ciudadanas. Aunque Lamarca ha asegurado que la colaboración con Lanbide "funciona de cine", ha reconocido "discrepancias" que su sucesor deberá solucionar.