Rajoy se vuelca con el PP andaluz para evitar su desplome

Susana Díaz se centra en un discurso autonómico para recuperar la mayoría del PSOE en la comunidad. Pedro Sanchez solo acudirá en dos ocasiones a la campaña

Todos los partidos coinciden en que las elecciones andaluzas del próximo 22 de marzo no son unas elecciones más. Las formaciones tradicionales (PSOE, PP e IU) y las que quieren hacerse un hueco en el mapa político (Podemos y Ciudadanos) dan una importancia capital a esta cita con las urnas, que servirá de termómetro para comprobar el verdadero impacto de los partidos emergentes en un tablero electoral en proceso de cambio.

Es insoslayable la clave nacional de los comicios andaluces, de ahí que la mayoría de los líderes se estén volcando en la precampaña y lo vayan a hacer en la campaña autonómica, que empieza la noche del próximo jueves. Especialmente llamativo es el despliegue que está haciendo el presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, que está teniendo una intensa actividad en las últimas semanas para apoyar a su candidato en Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, ante el desplome que le auguran las encuestas. Rajoy acudió ayer a Sevilla a un acto en el que el PP presentaba a los 109 candidatos al Parlamento andaluz. Era su tercera visita desde que la presidenta andaluza, la socialista Susana Díaz, decidió adelantar las elecciones autonómicas.

El presidente del Gobierno es consciente de que un agujero de votos en la comunidad más poblada de España, como indican los sondeos, sería un lastre para las elecciones venideras, principalmente para las generales. De ahí, que en las próximas tres semanas vaya a intensificar aún más su agenda en la campaña andaluza. Fuentes del PP señalaron ayer que Rajoy visitará la comunidad cuatro o cinco veces durante las dos semanas que dura la campaña. Está previsto que arranque con Moreno en Cádiz y clausure en Sevilla. Entre medias, el presidente del Gobierno apuntalará a su candidato en otros dos o tres actos de campaña, según estas fuentes. El PP andaluz confía en el apoyo del Gobierno para evitar una sangría de votos que beneficia, principalmente, a Ciudadanos, el partido de Albert Rivera.

Una campaña muy distinta ha diseñado Susana Díaz, que se está centrando en reuniones con distintos sectores de la sociedad a los que va desgranando sus propuestas y, sobre todo, recorrer las calles de los municipios medianos y pequeños de la comunidad, en los que reside la gran fortaleza del PSOE y que han sido decisivos para frenar las oleadas del PP. Díaz pretende que sea una campaña netamente andaluza, de ahí que esté esquivando cualquier polémica nacional, y solo aluda al Gobierno central para quejarse del trato que da a la comunidad. Díaz ha recuperado para el PSOE, según revelan todos los sondeos conocidos, la mayoría electoral que perdió este partido en los comicios autonómicos de 2012 y está enarbolando el discurso de Andalucía como garante de la igualdad para consolidar su fortaleza. Su decisión de que la campaña del 22-M sea netamente andaluza y con actos sectoriales hará que solo coincida en dos ocasiones con el líder socialista, Pedro Sánchez. Fuentes del PSOE andaluz precisaron ayer que, a falta de cerrar unos flecos con la dirección federal, Sánchez acudirá a dos mítines con Díaz, uno en la primera semana de campaña y otro en la segunda.

Los líderes nacionales de los demás partidos en liza tienen previsto una presencia desigual en la campaña andaluza. Alberto Garzón (IU) y Albert Rivera (Ciudadanos) estarán de forma constante, mientras que en la agenda del líder de Podemos, Pablo Iglesias, están reservados tres días de visita a Andalucía.

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Sobre la firma

Luis Barbero

Es redactor jefe de la unidad de edición de EL PAÍS, donde ha desarrollado toda su carrera profesional. Ha sido delegado en Andalucía, corresponsal en Miami y ha tenido puestos de responsabilidad en distintas secciones del periódico.

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