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Vicky Álvarez cree ahora que Sánchez Camacho “consintió” la grabación

La exnovia de Jordi Pujol Ferrusola retira la demanda contra Método 3 por el almuerzo con la líder del PP catalán en La Camarga

Maria Victòria Àlvarez, el pasado 19 de agosto.
Maria Victòria Àlvarez, el pasado 19 de agosto. EFE

La examante de Jordi Pujol Ferrusola, Victoria Álvarez, ya no cree que la agencia de detectives Método 3 grabara, de forma ilegal, la conversación que mantuvo con la líder del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, en el restaurante La Camarga de Barcelona. Al contrario, tiene "sospechas" de que esa grabación "fue legal y consentida" y por ese motivo ha decidido retirar la demanda que, en su día, interpuso contra la polémica agencia dirigida por el investigador Francisco Marco.

Durante el almuerzo, en julio de 2010, Álvarez explicó a la dirigente popular las presuntas ilegalidades de su expareja. Según su relato, el primogénito del clan Pujol traía bolsas con billetes de 500 euros desde Andorra. Aquel fue el origen de la investigación que ha llevado a declarar como imputado por blanqueo de capitales al mayor de los Pujol ante la Audiencia Nacional. Y fue, también, el inicio del foco judicial que se ha puesto sobre la familia del expresidente catalán en los últimos años.

El acuerdo establece que Victoria Álvarez se compromete a retirar la demanda contra Método 3, a la que reclamaba 50.000 euros por los daños a su honor cuando la conversación salió a la luz. La agencia de detectives, por su parte, admite que cuando Álvarez presentó la demanda "lo hizo en la creencia errónea de que actuaba correcta y legalmente". Las dos partes acuerdan "poner fin al litigio" y la examante de Júnior se compromete a no "pedir ni reclamar por ningún concepto".

Álvarez apunta así a la presunta responsabilidad de Sánchez Camacho en la grabación del almuerzo. La investigación judicial abierta por este caso de espionaje político tuvo que cerrarse precipitadamente porque la dirigente popular renunció a seguir adelante. Los investigadores no llegaron a aclarar quién encargó la grabación a Método 3, aunque las sospechas de que Sánchez Camacho estaba al corriente de todo han sido una constante.