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Valencia reclasificará 415 hectáreas de huerta para construir 17.000 viviendas

El PP impulsa antes de las elecciones locales la revisión del PGOU, abortado hace seis años por el estallido de la crisis

Vista panorámica de la dársena deportiva de Valencia.
Vista panorámica de la dársena deportiva de Valencia.

Valencia reclasificará 400 hectáreas de suelo para la construcción de 17.000 nuevas viviendas, según la revisión de Plan General de Ordenación Urbana de Valencia, que comienza a tramitarse la semana próxima después de un primer intento frustrado por la crisis económica. Pese a los embates de la recesión, el Consistorio ha reducido su provisión de nuevos suelos en solo 43 hectáreas, lo que significa 4.100 casas menos.

El Gobierno local del PP no quiere llegar a las elecciones locales de mayo de 2015 sin aprobar la revisión de un plan que redactaron y aprobaron los socialistas en 1988 y que ha sufrido miles de modificaciones parciales en manos de los populares. La Corporación intentó revisar su hoja de ruta pero el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en 2007 dio al traste con estos planes. Ahora vuelve a la carga.

La pérdida de población y el retroceso de la economía en la ciudad de Valencia apenas ha corregido las previsiones más optimistas del Consistorio. Las reclasificaciones de suelo bajan de 460 a 415 hectáreas. Es decir, se difiere la urbanización de 432.000 metros cuadrados de terreno en los barrios de Castellar-Oliveral -de tipo residencial-, Faitanar -de tipo industrial- y Forn d' Alcedo.

"Disminuye el crecimiento demográfico y eso permite proteger más", ha dicho Barberá, además de recordar que se prevén 4.100 viviendas menos en ese entorno.

Rita Barberá ha asegurado que la revisión del PGOU contempla una reserva de vivienda de promoción pública de "al menos el 50%" , que estaría por encima de la exigencia del 30% que establece la ley.

Barberá ha explicado que los cambios en el PGOU pasarán el próximo jueves por la Comisión de Urbanismo y después se aprobará de forma provisional en el pleno de diciembre. A partir de ahí permanecerá 45 días en exposición pública y luego habrá un periodo para responder a las alegaciones. Después se remitirá a la Consejería de Infraestructuras de la Generalitat para que redacte su dictamen y en marzo podría estar aprobado definitivamente.

Tras indicar que en esta revisión se han tenido en cuenta los cambios legislativos y demográficos de los 10 años, ha manifestado que el nuevo PGOU prevé que Valencia crezca de los 800.000 habitantes actuales hasta los 850.000 --anteriormente se hablaba de llegar a los 900.000 ciudadanos--.

La alcaldesa ha aseverado que el proyecto respeta el patrimonio ambiental pues protege espacios naturales del entorno como la huerta, las playas y el parque natural de l'Albufera.

La revisión incorpora nuevos barrios como la Marina Real, donde, de momento, no hay proyectadas viviendas porque el suelo es portuario. También contempla la reordenación de espacios portuarios en Natzaret e incorpora el último plan oficial para el Cabanyal, con la prolongación de Blasco Ibáñez hasta la playa.

El plan corregirá además soluciones viarias que eran rechazadas por los vecinos como la ronda en Castellar-Oliveral, el corredor comarcal por San Miguel de los Reyes o los accesos de Faitanar. En el distrito universitario, la avenida de Tarongers se reconvertirá en bulevar y el tráfico se desviará por un cinturón proyectado por detrás de la Universidad Politécnica de Valencia.

El concejal de Urbanismo, Alfonso Novo ha añadido que se mantienen en el nuevo PGOU las parcelas para grandes dotaciones, para equipamientos privados -como hospitales- en la zona sur de la ciudad. En cuanto a la previsión de viviendas en la dársena, Barberá ha señalado que "ahora no hay nada", porque el suelo no es municipal, aunque ha recordado que "todos" los participantes en el concurso internacional de ideas para el desarrollo de la Marina Real planteaban viviendas en ese espacio.

Una revisión fuera de la realidad

El portavoz socialista Joan Calabuig ha recibido la revisión del PGOU con críticas. "No ha tenido un proceso de participación real, es ficticio, absolutamente inviable, no obedece al interés general y plantea un crecimiento insosteniblee innecesario, ocupando centenares de hectáreas de huerta", ha dicho.

  "Cuando todos los expertos urbanistas coinciden en señalar que proceden operaciones de cirugía urbana para renovar la ciudad, lo único que se le ocurre a la alcaldesa es plantear la ocupación de nuevos suelos de huerta, un modelo trasnochado", ha añadido el dirigente socialista.

El portavoz del Grupo Municipal Compromís, Joan Ribó, ha lamentado la renovada apuesta por la especulación de Barberà con la presentación de este nuevo PGOU. Ribó considera "totalmente irreal; el PP puede agarrarse a las cifras rebuscadas que más le convengan, pero lo bien cierto es que durante los últimos años la población de la ciudad ha bajado en 21.200 vecinos. 

"Barberá solo busca una excusa para continuar con la especulación urbanística que supone la construcción de 17.000 nuevas viviendas. ¿Todavía no se ha dado cuenta del estallido de la burbuja inmobiliaria?”, ha dicho

Amadeu Sanchis, portavoz de EU, ha criticado al equipo de gobierno de Barberá porque vuelve a lanzar un plan tan importante para la capital sin la participación ciudadana. "Independientemente de las cuestiones técnicas, que ya examinaremos, nos parece un error hacer un documento así de espaldas a la ciudadanía", ha comentado.