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La central de olas de Mutriku obtiene 36.000 euros por venta de electricidad

La planta undimotriz generará este año la energía que consumen 400 personas

Dique del puerto de Mutriku donde se ha instalado la planta de energía marina por las olas.
Dique del puerto de Mutriku donde se ha instalado la planta de energía marina por las olas.

La planta de generación de energía mediante las olas de Mutriku, inaugurada en julio de 2011, cerrará este año con una producción eléctrica aproximada de 400.000 kilovatios/hora, según la estimación realizada por el Ente Vasco de la Energía (EVE), lo que supone duplicar los niveles alcanzados hace un año, aunque aún está muy lejos del rendimiento que ofrecen las centrales hidroeléctricas o los parques eólicos. Sin embargo, la instalación de Mutriku, considerada como un “referente mundial” del aprovechamiento undimotriz, ofrece un rendimiento económico casi insignificante. Por la venta de la energía eléctrica, en 2014 se esperan ingresar unos 17.500 euros.

En sus tres años de funcionamiento, la cantidad económica que ha rentado asciende a 36.000 euros (12.308 euros en 2013 y 6.134 euros en 2012). Estos ingresos se destinan a “recuperar la inversión realizada” —el Gobierno aportó 2,5 millones en la construcción de la central—, “cubrir los gastos de mantenimiento” e “impulsar actividades en relación con las energías marinas en Euskadi”, explica el Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad.

Los reducidos niveles de producción energética están derivados de la “escasa” potencia instalada en Mutriku: 296 kilovatios, aproximadamente la cuarta parte de un molino de viento estándar. La central construida en el dique del puerto guipuzcoano tiene capacidad para albergar 16 turbinas, de las que actualmente hay 14 conectadas. “Lo que se persigue con la planta, además de demostrar que existe potencial y capacidad para el aprovechamiento de la energía de las olas en la costa de Euskadi, es impulsar el desarrollo tecnológico. Es por ello que Mutriku se ha convertido en una infraestructura de ensayo de la tecnología de columna de agua oscilante dando acceso a los tecnólogos a probar sus equipos en condiciones reales de mar”, indica la consejería en una respuesta parlamentaria.

El funcionamiento de la central

La planta undimotriz de Mutriku consta de 16 cámaras-turbina expuestas al oleaje, cámaras que disponen de un pequeño orificio superior cada una de ellas. Cuando la ola llega a la instalación, el agua entra en la cámara y comprime el aire del interior, que sale a presión por el orificio superior. A su paso mueve la turbina y, a su vez, hace girar el alternador que produce de esta forma energía eléctrica. Cuando la ola se retira succiona aire a través del mismo orificio y vuelve a mover la turbina generando nuevamente energía eléctrica. Es lo que se conoce como Tecnología marina OWC (Columna de agua oscilante).

Es una central gestionada por el Ente Vasco de la Energía (EVE), dependiente del Gobierno vasco. Según recoge su página web, es “pionera en su género en todo el mundo”, al ser “la única que dispone de una configuración multiturbina y, además, inyecta a la red general toda la electricidad producida para su distribución”.

El EVE confirma que una empresa italiana ha mostrado interés y otra compañía asturiana quiere “probar una turbina en condiciones reales de mar”. La de Mutriku es una planta experimental, pero también comercial, apunta el EVE para destacar que entre sus finalidades también está obtener el máximo rendimiento energético y económico con la venta de electricidad a la red de suministro. Los 400.000 kilovatios que se obtendrán este año equivalen a lo que consumen, aproximadamente, unas 400 personas —solo en Mutriku viven más de 5.000 habitantes—. Además de los ingresos por la venta de electricidad, el EVE recibirá este año otros 232.500 euros del Ministerio de Industria como “retribución a la inversión”, según establece la orden que regula los parámetros retributivos de las instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, cogeneración y residuos.

La puesta en marcha de la central de Mutriku supuso un “hito” en el aprovechamiento energético de las olas. Hace ahora dos años fue visitada por la presidenta de la República Francesa en 2007, la socialista Ségolène Royal.

El EVE no contempla aumentar la potencia instalada en Mutriku, porque supondría ampliar las instalaciones para colocar más cámaras sumergidas y reemplazar las actuales turbinas (tienen una capacidad de 18,5 kilovatios cada una) por otras de mayor tamaño.

Salvo en los meses de verano, en los que la producción se reduce por la escasa fuerza que traen las olas, la central ha mantenido “unos niveles adecuados de funcionamiento” el resto del año, principalmente en septiembre y octubre, cuando mayor aprovechamiento se obtiene. Tampoco opera los días de temporal, con olas de gran tamaño, por el peligro de que el exceso de presión dañe las cámaras que succionan el agua marina. De hecho, durante el virulento temporal de diciembre de 2011, que duró hasta marzo del año siguiente, la planta dejó de producir.

El Gobierno sostiene que Mutriku “sigue siendo una planta experimental” en la que “tecnólogos y encargados de mantenimiento van aprendiendo y mejorando día a día”.