La única concejal socialista crítica con Gómez, nueva alcaldesa de Parla

Cuatro de los 11 concejales del PSOE se negaron a respaldar a Beatriz Arceredillo

Beatriz Arceredillo, en el centro, rodeada de vecinas y trabajadoras de Parla tras ser elegida alcaldesa.
Beatriz Arceredillo, en el centro, rodeada de vecinas y trabajadoras de Parla tras ser elegida alcaldesa.ULY MARTÍN

Un error de cálculo político de consecuencias desconocidas, pero nada halagüeñas para el secretario general del PSOE en Madrid, Tomás Gómez, ha convertido a la socialista Beatriz Arceredillo en la nueva alcaldesa de Parla hasta el final de legislatura. Nada menos que la única de los 11 ediles socialistas crítica con la gestión del responsable autonómico del partido desde 2007 y regidor de la localidad de 125.000 habitantes entre 1999 y 2008, y con la de su sucesor, José María Fraile, imputado en la Operación Púnica.

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Arceredillo recibió el bastón de mando ovacionada por el público que se agolpó en el pleno municipal —un centenar de vecinos no pudieron entrar por la falta de aforo— y se estrenó con la bienvenida amable de los partidos de la oposición (el PP tiene 11 ediles, IU, 4 y UPyD, 1). Miguel Ángel López, el portavoz del PP, fue el más votado (11) pero no llegó a los 14 concejales exigidos para contar con mayoría absoluta para ser investido alcalde. Arceredillo recibió, en cambio, el apoyo de solo siete ediles del PSOE, porque cuatro compañeros se abstuvieron. Pero los socialistas mantuvieron el gobierno municipal al ser los más apoyados en 2011, con 22 papeletas más que el PP.

“¡Sííííííí!”, “¡Bea ayúdanos!”, “¡Queremos cobrar!”, exclamaron vecinos y trabajadores del Consistorio. La alcaldesa por sorpresa había levantado antes los puños en señal de triunfo, tras aguantar durante un cuarto de hora los intentos de varios enviados de Gómez, que le pidieron insistentemente que renunciara y dejara gobernar a Pablo Sánchez Pastor, concejal de Presidencia, cuarto en la lista de las últimas elecciones y el candidato del Partido Socialista de Madrid (PSM) en las elecciones de mayo tras ganar las primarias. Pero sus presiones no surtieron efecto.

Arceredillo aguantó los apremios del aparato, entre ellas las súplicas de Eusebio González Jabonero, responsable de Política Municipal del PSM e íntimo de Gómez. El rechazo de Jabonero a recuperar Alcalá de Henares en 2013 por sus diferencias con el líder local socialista, Javier Rodríguez Palacios, fue decisivo para que el PP mantuviera en su poder la tercera ciudad (204.000 habitantes) de la Comunidad.

Y así, sin que nadie salvo un puñado de personas cercanas a Arceredillo se lo esperaran, una de las peores pesadillas del tomasismo cobró forma: la pérdida del control de Parla. “Este es el principio de una etapa nueva en la que el Ayuntamiento actuará con contundencia, combatirá y condenará la corrupción. Esta es la voluntad del PSOE”, fueron las primeras palabras que pronunció la regidora, arrinconada por sus compañeros de bancada desde que se atrevió a votar en contra del despido de más de 60 trabajadores municipales. Los mismos a los que la justicia obligó a reincorporar. Por ese motivo fue expulsada de la Junta de Gobierno.

De entrada, Arceredillo pretende hacer una auditoría de las cuentas locales y revisar cada contrato sospechoso de irregularidades. Sus planes fueron recibidos con inquietud en la Ejecutiva regional del PSM, donde preocupa la gestión de Parla —más de 340 millones de déficit; un fondo inversor de Luxemburgo ha comprado por 73 millones de euros la deuda del Ayuntamiento con la empresa del tranvía, el proyecto estrella de Gómez—, mientras crecen las críticas internas al secretario general.

Aunque la sucesora natural de Fraile era María José López Bandera, su primera teniente de alcalde y número dos en las listas de las últimas elecciones locales, la premura del PSM en que Sánchez Pastor fuera el nuevo regidor se terminó volviendo en contra de los intereses del aparato socialista en Madrid. La víspera, Rosa María Alcalá, la principal responsable de la gestora creada tras la expulsión de Fraile del partido y también del círculo de Gómez, trató de convencer a López Bandera para que renunciara.

La protegida de Fraile (se presentó a las primarias sin éxito) resistió el envite. Pero ayer dio finalmente un paso atrás tras recibir una carta de la secretaria de Organización del PSM, Maru Menéndez, conminándola a no ser la alcaldesa. “Renuncio porque así me lo pide y exige mi partido... He obedecido a mi partido porque me considero una mujer de partido”, justificó su decisión López Bandera, que justo el día que detuvieron a Fraile se encontraba dando a luz. Razón por la que dentro del PSOE cuestionaban que pudiera ser la alcaldesa, ya que entendían que debía cumplir un mínimo de semanas de baja. La renuncia de la candidata de Fraile se produjo después de que el Abc publicase que el padre de López Bandera había trabajado para Cofely. Parla firmó en julio de 2013 un contrato de 54,7 millones de euros por un servicio de 15 años con la empresa energética, que centra las investigaciones de la Guardia Civil en la Operación Púnica. López Bandera negó la menor irregularidad.

Superado el obstáculo de López Bandera, el siguiente paso que tenían en mente en la Ejecutiva del PSM era que Arceredillo también se quitara de en medio para que gobernara Sánchez Pastor, el hombre de Gómez. No fue así. “Ha sido un exceso de arrogancia”, resumieron en la Ejecutiva regional. Y en Parla sucedió lo imposible.

Sobre la firma

José Marcos

Redactor de Nacional desde 2015, especializado en PSOE y Gobierno. Previamente informó del Gobierno regional y casos de corrupción en Madrid, tras ocho años en Deportes. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster de Periodismo de EL PAÍS. Trabajó en Starmedia, Onda Imefe y el semanario La Clave.

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