Rudimentos de mandarín en Atención al Ciudadano

12 funcionarios reciben 45 horas de clase de mandarín para fomentar la confianza con la comunidad china de Madrid

Desde septiembre y hasta diciembre 12 funcionarios están recibiendo 45 horas de clase de mandarín. No se trata de que dominen el complicado idioma, sino que conozcan sus rudimentos (saludos, países, oficios, números...). “Es muy difícil que una china denuncie malos tratos. Pero, si al menos la saludas y te diriges a ella en su lengua, se establece una relación de más confianza. Como nos pasaría a los españoles”, sostiene Rosa Serrano, que trabaja en un servicio de violencia de género.

Entre la docena de alumnos que reciben clase en el Centro Cultural Chino, a cargo de las arcas regionales, hay muchos profesionales del turismo —en 2020 será el principal emisor de visitantes en el mundo—, pero también una enfermera, un telefonista del servicio de emergencias 112, de justicia... “Este es un proyecto piloto. La idea es que estudien más funcionarios”, explica Salvador Victoria, el consejero de Presidencia, quien desde hace cuatro meses aprende mandarín.

El pasado junio había 51.300 chinos empadronados en Madrid (un 3,5% más que en 2013) y el 70% de las inversiones de ese país en España se concentran en la región. De ahí el interés de la Comunidad en facilitar la vida de estos ciudadanos.

Además, en los primeros ocho meses de 2014 se recibieron 35.000 turistas, un 80% más que el año anterior. Y con un gasto medio de 2.000 euros, muy por encima del promedio mundial.

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Sobre la firma

Elisa Silió

Es redactora especializada en educación desde 2013, y en los últimos tiempos se ha centrado en temas universitarios. Antes dedicó su tiempo a la información cultural en Babelia, con foco especial en la literatura infantil.

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