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Misteriosos versos ilustran los pasos de peatones del centro de la ciudad

Las 22 intervenciones son atribuidas al colectivo madrileño de artistas urbanos Boamistura

Intervención en un paso de peatones de la calle de Toledo.
Intervención en un paso de peatones de la calle de Toledo.

Desde hace poco más de una semana, el gesto de los peatones en 22 de los pasos de cebra del centro de la ciudad ha cambiado: sacan el móvil y fotografían el suelo. Miles de imágenes de los versos que han aparecido pintados en los cruces inundan las redes sociales. Y atribuyen la acción a Boamistura, un colectivo de artistas urbanos. Aunque ellos no lo confirman.

Quizá porque en 2012, en una de sus acciones, Madrid, te quiero en colores, fueron "pillados in fraganti", explica el arquitecto Javier Serrano, uno de los cinco miembros de Boamistura, que no quiere decir la cuantía de la multa a la que se enfrentaron. Actuaban en pleno día, se vestían de obreros y pintaban los muros grises inutilizados de la ciudad. "Te pones un chaleco amarillo y nadie se para a pensar si tienes licencia", comenta Serrano.

Con un chaleco amarillo nadie se para a pensar si tienes licencia

Javier Serrano, miembro de Boamistura

La intervención de ahora, denominada Madrid, te comería a versos, es también ilegal. Un grupo de jóvenes llega de noche a pasos de cebra estratégicamente seleccionados, siempre céntricos y con mucho tránsito. Evitan calles demasiado emblemáticas como la Gran Vía —sería exponerse mucho—. Usan plantillas milimétricamente preparadas, cada verso —todos sacados de canciones del músico Leiva y del rapero Rayden, que conocen esta acción— tiene la longitud adecuada al lugar donde se plasma. Pintan con sus sprays blancos y se van al próximo paso. Han superado la veintena y podría haber más, pero la visibilidad que han tenido estas acciones frenará a sus autores.

Javier Serrano dice que Boamistura comparte la acción porque les gusta y coincide con sus ideas: humanizar la ciudad. Y así justifica haber colgado en su web un vídeo que ha superado en dos días los 150.000 visionados.

Boamistura nació en 2001. Comenzaron haciendo grafitis en su barrio, Alameda de Osuna, y ahora su colorista estilo está distribuido por ciudades de todo el mundo, desde favelas brasileñas hasta la periferia madrileña. Entre sus últimos trabajos está la intervención en el mercado de La Cebada o el diseño de la portada del nuevo disco de Santana.

La acción se está convirtiendo en viral en las redes sociales, donde, a pesar de la negativa de Boamistura, no parece haber dudas sobre su autoría. Como dice la frase situada en la calle de Segovia: "A veces reírse es lo más serio".