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La militancia de Anova deja fuera de la dirección a los críticos con Beiras

El portavoz nacional en funciones recibe un 60% de apoyos frente al 100% de 2013

Beiras (en primer término) y Luis Eyré (detrás, a la izquierda), de Cerna.
Beiras (en primer término) y Luis Eyré (detrás, a la izquierda), de Cerna.

Anova despertó ayer de la asamblea más complicada de sus dos años de vida con una dirección que mira sin antipatía hacia la izquierda no nacionalista y de la que han quedado fuera los críticos al rumbo marcado por Xosé Manuel Beiras y Martiño Noriega. El recuento de votos a la nueva cúpula del partido, que se prolongó hasta última hora del domingo, ha dado a luz una Coordinadora Nacional de 75 miembros en la que solo se sentarán tres representantes de Cerna, la corriente que rechaza la coalición electoral con Esquerda Unida (EU) que, bajo las siglas AGE, abrió las puertas a Anova de los Parlamentos gallego y europeo. Este órgano será el que elija dentro de un par de semanas al portavoz nacional, un cargo que ahora ostenta en solitario Beiras y que por primera vez se ejercerá de forma compartida o colegiada entre dos o más personas.

Nadie se atrevía a aventurar la semana pasada cómo acabaría la segunda asamblea de una formación a la que sus fundadores definen como un laboratorio de pruebas de la nueva política pero que se ha pasado dos años enredada en una paradójica espiral de luchas orgánicas más propia de los partidos tradicionales. El debate se polarizó este fin de semana entre la actual dirección y los críticos de Cerna, una facción integrada por una coordinadora de medio centenar de personas que han contado con el apoyo de una parte fluctuante de la militancia. Finalmente, de los más de 500 afiliados de Anova que acudieron a votar a la asamblea celebrada en Santiago —de un censo de más de 1.200 personas—, casi 300 brindaron un claro respaldo al trabajo de Beiras y Noriega.

Solo tres personas de la candidatura de Cerna lograron un puesto en la Coordinadora Nacional: Iris Malvido Lago, con 238 votos, Margarida Prieto Ledo, con 216, y Paula Vázquez Verao, con 210. Quedaron fuera por primera vez dos dirigentes clave de esta corriente y estrechos colaboradores de Beiras hasta hace poco: Luis Eyré, la persona que defendió las propuestas críticas en la asamblea, y Mario López Rico. Desde Cerna aseguran que la Coordinadora elegida es “monocolor” y “excluye a la mitad de la organización”, mientras que fuentes de la dirección en funciones replican que entre los elegidos “hay de todo”. “Anova no está partida en solo dos bandos. Cerna es un grupo pero fuera de ellos no hay un bloque compacto”, añaden las mismas fuentes.

Los resultados de la votación revelan cómo los afines a Cerna han marcado distancias con Beiras desde que este optó por dar su apoyo explícito a reeditar la coalición electoral con EU en las europeas del pasado mayo. Si en la asamblea de 2013 fue elegido portavoz nacional sin un solo voto en contra o abstención, el domingo recibió 317 votos para entrar en la Coordinadora (un 60% de los emitidos) y los 200 asistentes que no le apoyaron —un desapego insólito a una figura de veneración unánime hasta hace nada en Anova— coinciden en número con la media de militantes que se decantaron por los candidatos de Cerna. El segundo más votado fue Noriega (298 papeletas), seguido de Antón Sánchez (290), Iria Otero (278) y Esther Duro (272).

Los miembros de Cerna meditan ahora su futuro, sin que sus miembros descarten siquiera abandonar Anova. Ayer Xavier Vence, portavoz nacional del BNG, la formación de la que salieron Beiras y los suyos, cargó contra Noriega, número dos de Anova en funciones, emplazándole a que antes de dar lecciones de unidad al Bloque empiece por su “propia casa”. “Debería ser capaz de no vetar a aquella parte de su organización que quedó excluida de los órganos de dirección dando muestras de un espíritu bastante poco integrador”, le recriminó Vence a Noriega. “Sin proyecto no hay futuro, no hay elementos ni pegamento que una a las personas, ni a los grupos, ni las corrientes de una organización”, remachó.