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La fiscalía pide 11 años de cárcel para los ‘mossos’ por la muerte de Benítez

El ministerio público acusa a seis de los agentes de un delito de homicidio

Agentes de los Mossos en la Ciudad de la Justicia tras la declaración de uno de ellos por el 'caso Raval'.
Agentes de los Mossos en la Ciudad de la Justicia tras la declaración de uno de ellos por el 'caso Raval'.

La fiscal del caso Raval pide 11 años de prisión para seis de los mossos d'esquadra imputados por la muerte del empresario del barrio barcelonés de El Raval Juan Andrés Benítez, fallecido hace un año. Les acusa de un delito de homicidio y otro contra la integridad moral. El ministerio público entiende que los agentes actuaron "de común acuerdo" a sabiendas de que le causaban una "situación de riesgo y peligro que podía desembocar en su fallecimiento". Aunque señala que no tenían la intención directa de matarle.

El ministerio público afirma que los policías obraron "de forma excesiva, desproporcionada, tanto en la duración temporal [de la reducción], que pudo ser superior a los 12 minutos, el número de mossos intervinientes, hasta ocho, que son los ya reseñados, como en la fuerza física ejercida sobre la víctima". También destaca que los agentes causaron un "estado de estrés el cual, unido a los golpes, puñetazos, rodillazos y patadas diversas que le propinaron, y el uso de la porra" le llevaron a un "estado de inconsciencia y a una situación de parada cardiorrespiratoria".

Alternativamente, el ministerio califica los hechos como un homicidio por imprudencia grave, con lo que la petición para los agentes sería de seis años para cada uno. En su escrito de acusación, la fiscalía solicita también año y medio de cárcel para otros dos policías imputados por un delito de obstrucción a la justicia: el mosso que borró la mancha de sangre en el suelo que dejó la víctima, y a la agente que preguntó a una vecina si había tomado imágenes de lo sucedido, y no impidió que las borrase. También pide el sobreseimiento para otros dos agentes que estaban imputados

Benítez murió la madrugada del 6 de octubre tras ser reducido por una decena de agentes. El hombre, de 50 años, había protagonizado poco antes una pelea con un vecino del barrio del Raval. El informe forense determinó que Benítez murió debido a "múltiples causas": los golpes recibidos, la actuación policial y la ingesta previa de cocaína. A todo ello se sumó la incidencia de una enfermedad cardíaca que sufría el empresario. 

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Para la acusación pública, los mossoseran conscientes de la desproporción de su intervención. "Los continuos gritos, lamentos proferidos por la víctima, y respiración agitada" de Benítez "podían alertar a cualquier persona del estado de estrés en que se encontraba, y que fue producido por la propia contención y reducción". También les reprocha la "falta de atención" que los policías le proporcionaron, puesto que no fue requerida la intervención de una ambulancia que había en el lugar hasta que quedó inconsciente. Los acusados deberán resarcir al a hermana de la víctima con hasta 100.000 euros, según la petición fiscal.En caso de no poder pagar, la Generalitat debería responder como responsable civil subsidiaria.

Los abogados de la defensa creen que no hay base para acusarles de homicidio con dolo. “La petición de fiscalía está cogida por los pelos. Hay que recordar que los médicos forenses afirmaron que no se podía establecer una relación directa entre la actuación policial y la muerte”, explicó José María Fuster-Fabra, informa Europa Press. El letrado añadió que Benítez estaba muy alterado en el momento de la reducción policial y que ésta se ajustó al protocolo.

 

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