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Las entidades soberanistas se alían para que la Generalitat se mantenga firme

La Asamblea Nacional Catalana, Òmnium y Súmate ponen en marcha campañas simultáneas

Las entidades soberanistas se alían para que la Generalitat se mantenga firme

Las próximas semanas serán decisivas para el proceso soberanista catalán, y las asociaciones que empujan a Artur Mas a seguir adelante echarán el resto con un doble objetivo: que haya consulta, y que el 'sí' a la secesión se imponga con claridad. Las cuatro principales entidades independentistas han iniciado campañas simultáneas para cumplir con sus metas.

Las más importantes, la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural (la primera organizó las dos marchas independentistas de 2012 y 2013, y la segunda, con décadas de lucha catalanista a sus espaldas, se ha sumado a la organización de la V del pasado 11 de septiembre) han logrado hasta ahora guiar el proceso político. “Nuestro trabajo es el de movilización, difusión, y presión para forzar a la clase política a que avance en el camino adecuado. Esta es nuestra función, nosotros no somos representantes del pueblo de Cataluña. Los representantes son nuestros parlamentarios”, aclara Jaume Marfany, vicepresidente de la Asamblea Nacional Catalana. Junto con Òmnium Cultural están desarrollando la campaña Ara és l'hora (ahora es la hora), cuya cúspide fue la V humana de la Diada (calculan que 1,8 millones de personas formaron una senyera en las calles de Barcelona) pero que continua hasta el 9 de noviembre.

Las dos entidades buscan 100.000 voluntarios para que vayan puerta a puerta para hacer un sondeo, cuyas preguntas dan por hecha la independencia y sus beneficios. “Si Cataluña fuera un Estado tendría entre 8.000 y 16.000 millones de euros más. ¿Cómo cree que se tendrían que gastar?”, reza el primer punto del cuestionario. La encuesta no pregunta por la opción de voto, pero sí interroga sobre la participación en la consulta del 9 de noviembre. “Es un sondeo que se hace con la intención de escuchar a la gente, no vamos a convencer a nadie, sino a preguntar cómo se imagina un país mejor”, apunta Anna Rosenfeld, coordinadora de voluntarios de la campaña. De los 100.000 necesarios para alcanzar el objetivo autoimpuesto, llegar a 3 millones de personas, la ANC y Òmnium han reclutado 30.879, que empezarán su labor el 4 de octubre. Si el Tribunal Constitucional, como está previsto, veta la consulta antes, los voluntarios se dejarán ver por los pisos de Cataluña de inmediato, con concentraciones en las plazas de cada municipio para dar inicio a la campaña.

La ANC rebaja el tono cuando se le pregunta por las concentraciones que están preparando. “Nuestra respuesta sería en positivo. Avanzaríamos el inicio de la campaña y nos encontraríamos en las plazas de los ayuntamientos para iniciar la campaña. No haremos una concentración de rechazo ni nada de esto, creemos que el TC no puede anular nuestro derecho a votar. Por ello obviamos la declaración del TC e iniciamos nuestra campaña, que va encaminada no solo a votar sino a ganar el doble sí”.

Súmate también se hará presente en los hogares. La asociación, nacida en pleno proceso soberanista para defender que se puede ser independentista habiendo nacido fuera de Cataluña. Su objetivo es hacer un buzoneo a medio millón de hogares con argumentario secesionista en castellano.

Incluso en los alrededores de Barcelona, feudo habitual del PSC, la mayoría de ayuntamientos se han sumado a la moción de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) apoyando la consulta del 9 de noviembre. Las mociones conjuntas, votadas durante esta semana, han dividido el PSC, aunque algunos de sus representantes han optado por presentar un texto adaptado al ideario del partido. “Somos la expresión de la voluntad popular, los cargos electos más directos”, enfatiza Josep Maria Vila d'Abadal, alcalde de Vic (Barcelona) y presidente de la AMI, que celebra que casi el 90% de municipios se hayan sumado a la acción. Los ediles, asegura Vila d'Abadal, se pondrán “a disposición del Gobierno, el Parlament, y el presidente”. Y sentencia: “Si quieren inhabilitar 940 alcaldes, ellos sabrán”.

Pese al probable veto del Tribunal Constitucional, todos dan por seguro que el 9 de noviembre los catalanes votarán sobre la independencia. “El TC no puede vetar una consulta, a todo un pueblo”, apunta Vila d'Abadal. “Estamos seguros de que votaremos. Hay determinación de las fuerzas políticas”, confía Coque García, portavoz de Súmate. Y Jaume Marfany, de la ANC, remacha: “El presidente Artur Mas no se puede echar atrás. Tiene un mandato encargado por los ciudadanos”.