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El mítico y oscuro ‘Berlín’ de Lou Reed se convierte en obra de teatro

El teatro Romea estrena la semana próxima una versión escénica del famoso disco

El mítico y oscuro ‘Berlín’ de Lou Reed se convierte en obra de teatro

Singular viaje del vinilo al teatro. La historia de Caroline y Jim, esos dos perdedores embarrancados en un Berlín tenebroso y maldito, ha pasado de los surcos del disco y de la inconfundible garganta de Lou Reed, estriada como el cañón de un arma, al escenario. El teatro Romea estrena el martes próximo el espectáculo Desde Berlín, tributo a Lou Reed, una recreación del mítico elepé Berlín (1973) del músico neoyorkino fallecido el pasado 27 de octubre.

La obra, producción del Romea, la dirige Andrés Lima, miembro hasta hace poco de la compañía Animalario –en la que dirigió Urtain (2009), de tan grato recuerdo para el teatro de la calle Hospital-, a partir de un texto inspirado en las cancines del disco y escrito a tres manos por Juan Villoro, Juan Cavestany y Pau Miró. Pablo Derqui y Nathalie Poza encarnan a los dos personajes autodestructivos de la composición de Lou Reed y ambos cantan y tocan instrumentos (él la guitarra y ella el piano). En el espectáculo, que dura una hora y cuarto, se ofrecen todas las canciones del disco, interpretadas en directo o procedentes del álbum –y un par de extras como el Perfect day de Reed cantada por Antony- y las primeras con arreglos musicales a cargo de Jaume Manresa, teclista de los disueltos Antònia Font. Otra de las bazas de esta inclasificable y arriesgada pero muy estimulante propuesta son las proyecciones de vídeo, al estilo Andy Warhol.

Ayer al presentar el espectáculo, Borja Sitjà, que arranca muy valientemente con Desde Berlín su segunda temporada como director al frente del teatro Romea y que, como amigo que era de Lou Reed, ha impulsado la idea, destacó que la obra es un homenaje al músico “y a todo aquello de lo que es exponente, toda una forma de entender el arte”. En la presentación se ofrecieron unos minutos del espectáculo que empieza con un diálogo entre Jim y la sombra de Caroline tocando el piano, con el escenario dominado por una cama. Los dos recuerdan sus encuentros junto al Muro o en un café, al conejo Hans, “feliz entre amenazas” como ellos y que se desplazaba en tierra de nadie sobre las minas. Luego ella se desvanece mientras suena la voz de Lou Reed cantando Lady day y la letra se reproduce sobre la escenografía entre imágenes en blanco y negro de Berlín y de los amantes.

“El proyecto nació de muchas conversaciones y de ganas de trabajar a partir de la obra de Lou Reed”, rememoró Sitjà, que recordó cómo Berlín fue destrozado por la crítica cuando se editó –con calificativos de morboso, mediocre y comentarios como ”este es el último capítulo de una carrera prometedora, adiós Lou Reed”-. Recalcó que ahora el disco está considerado como uno de los grandes álbumes de la historia de la música. Para Sitjà, Berlín, pese a su crudeza –la censura franquista llegó a prohibir la canción The kids, que incluye el llanto real de un bebé y a un niño gritando “¡mami!” y que habla de una drogadicta que se prostituye y a la que los servicios sociales le quitan a sus hijos (“They're taking her children away/ Because of the things she did in the streets”)-, es una verdadera historia de amor.

El espectáculo es “un poema de amor que pasea por el lado sombrío y salvaje de la vida”

Lima señaló que han trabajado “desde el corazón” y subrayó que Lou Reed era un poeta además de un músico “y de una manera poética hemos afrontado esto, creando un poema visual”. El espectáculo es en buena parte, continuó, “un poema de amor que pasea por el lado oscuro y salvaje de la vida”. Consideró que “mucha gente se va a sentir identificada por esa historia de amor; si alguien ha sentido amor intensamente desesperado por otra persona se sentirá identificado con esto; hay una historia de amor intensa debajo de Berlín y también en el espectáculo”. Para Lima, “ha sido muy excitante buscar debajo de la historia de Berlín y completar el puzzle”.

Nathalie Poza encontró difícil definir lo que hacen. “Es como un buen vinilo, como un buen concierto de rock, hay que tirarse al hígado”. Dijo que Lou Reed “es el artista de mi vida, yo soy actriz porque escuché Berlín a los 11 años, cuando me lo puso mi hermano mayor; Lou Reed rompió las barreras entre el arte. Cuando le reprocharon haber escrito algo tan deprimente como Berlín, respondió: “¿Deprimente? ¿¡qué pasa, es que no habéis leído Hamlet!?”. Acerca de cómo interpreta las canciones de Lou Reed, dijo que “Patti Smith está por ahí”, e hizo suya la afirmación de Suzanne Vega de que cuando se descentra oye Berlín.

Derqui explicó que es la primera vez que toca la guitarra en un escenario y advirtió que lo hace con intención dramática y no musical, aunque añadió con sorna provocadora: “Lou Reed tampoco era un gran guitarrista”.

El equipo de Desde Berlín apuntó que las canciones no se escuchan todas enteras y que el espectáculo puede ser definido como un musical siempre que no se la aplique la definición muy estrictamente. “En el fondo es una zarzuela basada en Lou Reed”, bromeó Lima. “Aunque suene cursi, es un poema musical”, reflexionó. “Lo que no es es un biopic”, advirtió Sitjà. Manresa, por su parte, dijo que ha sido un reto trabajar con la música de Lou Reed y que en algunas escenas que se precisaba una música distinta a la del disco ha podido “meter más mano”. Preguntado por su relación con Animalario, Lima dijo que no ha dejado el grupo pero que tras 15 años “nos hemos dado un respiro”. Animalario, señaló después de avanzar que volverán a reunirse, “no es un club cerrado, es una forma de hacer las cosas”. El espectáculo se representa en castellano “porque así empezó y salió”, según Sitjà. La obra se verá después de en Barcelona en Valencia y en Madrid (Matadero).