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Golosina ‘indepe’ para indecisos

'L'endemà’, el documental de Passola a favor de la separación, no incluye voces disidentes porque su directora “no ha encontrado quién explique bien el ‘no”

Isona Passola, ayer tras la presentación del documental.
Isona Passola, ayer tras la presentación del documental.

El calor político de uno de los septiembres más reivindicativos que se recuerden en Cataluña también llegará al cine. Los Renoir de Floridablanca albergaron ayer el pase de prensa del segundo viaje cinematográfico de la directora Isona Passola sobre la cuestión catalana y que llegará a las salas este viernes, con 55 copias. L'endemà (El día de mañana) promete desde ya encender algunos ánimos a lado y lado del pulso soberanista. Un documental de una gran calidad estética, que se mueve completamente en el marco mental independentista, sin voz disidente alguna y dirigido a llenar de razones a los indecisos. "L'endemà está hecho pensado para la gente que no está de acuerdo conmigo. Estoy dando argumentos a favor del 'sí”, aseguró ayer la también presidenta de la Academia del cine catalán.

El documental, de una hora y media de duración, tiene como estructura dramática la figura fácil pero inteligible de una pareja de jóvenes —él es España, ella Cataluña—, que viven el proceso de la separación, con roces pero de manera amigable. Sin mostrar una sola estelada o senyera, la cinta se divide en apartados específicos como la necesidad de un ejército, el modelo energético, los alcances de una nacionalidad catalana, la lengua o las pensiones, donde expertos como los economistas Xavier Sala i Martí y Germà Bel o Ismael Palacín, director de la Fundación Jaume Bofill, dan sus argumentos. La directora también intenta desmontar los temores hacia el boicot económico del resto de España o la salida de la Unión Europea.

Sala i Martí, por ejemplo, deja ir datos como que en una Cataluña independiente las pensiones serían un 15% más altas o que el dinero del déficit fiscal termina “en los profundos bolsillos de alguien”. “No creo ni en la objetividad ni en la subjetividad. Creo en el rigor: he buscado gente documentada que no manipule los datos”, justificó la directora, que explicó que algunas afirmaciones, abiertas a debate, no fueron contrastadas.

Passola: “Busqué gente documentada que no manipulara los datos”

Hablar de la independencia sin contrapuntos es una evolución de Passola respecto a su anterior Catalunya - Espanya (2009), donde sí exploraba ambas partes del conflicto. “L'Endemà es un documental de consumo interno. En Madrid, lo explicaría muy diferente, e intentaría ponerme en los ojos que no ven a Cataluña como objeto político”, explicó.

La falta de la contraparte, aseguró, también se debe a la imposibilidad de encontrar a alguien que “explique bien el 'no' a la independencia”, una búsqueda que calificó de “desesperada”. “La FAES la explicación que me ha dado es que es como separar un padre y una madre”, confesó Passola. “El 'no' se ha explicado muy mal, no han trabajado ni la mitad que lo han hecho los que están a favor de la independencia. Aquí en Cataluña hay una voluntad mayor de explicar nuestros argumentos”, dijo la directora.

“El documental está hecho de una manera festiva, para que no sea un rollo”, se regodeó Passola. El responsable del montaje fue Raúl Roman, que también trabajó en Pa Negre y la fotografía la dirigió Josep Maria Civit. Además de recorrer Cataluña y viajar a Bruselas, hay lugar para los títeres (de los que echa mano para explicar el 1714, la dictadura y el recorte del Estatut) y tiene como escenario central una fábrica con un gran andamio, para explicitar “la construcción del país”. La canción que abre y cierra la cinta, Que sera sera, es toda una declaración de intenciones.

La cinta recibió 350.000 euros de donaciones ciudadanas

Los políticos brillan por su ausencia casi total en la cinta. Los únicos que aparecen en L'endemà son los representantes de CIU, PSC e ICV en el Parlamento Europeo, un elemento que según la directora les aporta la distancia. “”Allí sí trabajan juntos por lo que es verdaderamente necesario”, sentenció la directora, que también agradeció a los 8.163 mecenas que aportaron unos 345.000 euros para financiar la producción, el 62% del total.

Germà Bel es el encargado de poner punto final al documental, reflexionando sobre que el día después el nuevo Estado tendría que ser construido tanto por los que quieren la independencia, como los que no o lo que ni siquiera han votado. Passola considera que poner esta diversidad en el centro de la Cataluña independiente es indispensable. La directora, de hecho, se arriesga a poner el dedo en la llaga en ciertos “independentistas que todavía hablan desde la herida”. Y pone el caso del estatuto del castellano en el nuevo estado. “El castellano es una lengua que nos abre al mundo y en la escuela se deberían aprender al menos cuatro idiomas diferentes. Defender eso no es ir en contra del catalán, como piensan algunos”, explicó.