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El festival Portamérica cierra su tercera edición con un crecimiento del 30%

La organización destaca que se crearon 567 empleos directos e indirectos y que la ocupación hotelera fue del 100% en Val Miñor

La organización del Festival Portamérica, que se celebró los pasados 17, 18 y 19 de julio en Porto do Molle (Nigrán), acaba de cerrar su balance de esta tercera edición con saldo positivo. Según las cuentas de la promotora viguesa Esmerarte, las casi 28.000 entradas vendidas suponen un crecimiento del 30% en términos de asistencia con respecto a las ediciones anteriores. El éxito suaviza el mal trago que supuso la cancelación de los conciertos de Andrés Calamaro, Vetusta Morla y Calle 13, previstos para la segunda noche del festival, a causa de una tormenta eléctrica que sembró de rayos las Rías Baixas.

La dirección reaccionó ágilmente y ofreció sus explicaciones a través de las redes sociales, que se resumen en no poner en riesgo a artistas, público y trabajadores, y al día siguiente el suelo del recinto ya estaba recubierto con arena y paja, para cubrir los charcos. En tiempo récord casi parecía que no había pasado nada la noche anterior. Posteriormente, durante cinco días se habilitaron oficinas para la devolución del importe de las entradas y de la parte proporcional de los abonos y ahora también se anuncia que las consultas en este sentido se siguen atendiendo a través del correo electrónico incidencias@portamerica.es. La honestidad de todas estas resoluciones quizá tuvo algo que ver, además de un cartel con nombres como Nada Surf, The Sonics y Love of Lesbian, con el llenazo que presentaba el evento al día siguiente de la suspensión. Sin riesgo de descargas eléctricas, pero con previsión de lluvia. Los vigueses Villanueva y León Benavente se salvaron del aguacero, que comenzó a caer al compás de unos Calexico en estado de gracia, acompañados por Depedro y el percusionista de Vetusta Morla. A partir de ahí, fueron miles los que se vistieron los chubasqueros que guardaban en las mochilas y abrieron sus paraguas para seguir disfrutando de la música sin amilanarse.

Con la intención de demostrar la importancia económica de un festival de estas características, el recuento final incluye la creación de 567 puestos de trabajo directos e indirectos, 29 de ellos contratados a través de una bolsa de empleo en colaboración con el Ayuntamiento de Nigrán, 100% de ocupación hotelera en el Val Miñor, la participación de 24 estudiantes de escuelas de hostelería de Galicia en el programa ShowRocking, mano a mano con doce chefs internacionales, y la celebración, en el marco del certamen, del curso “Creación musical y music business”, destinado a ser el preliminar del futuro Máster en Industria Musical de la Universidade de Santiago de Compostela.