El fiscal acusa a Martorell de usar al Barça para el espionaje político

El club azulgrana pagó la investigación sobre dos ex concejales de Unió en Sant Cugat El ex jefe de Prisiones, a un paso de declarar como imputado por estafa

Xavier Martorell.
Xavier Martorell.ALBERT GARCIA

Xavier Martorell, ex jefe de los Mossos d’Esquadra y ex responsable de Prisiones, empleó dinero del FC Barcelona para el espionaje político. La fiscalía considera acreditado que Martorell encargó informes sobre dos exconcejales de Sant Cugat del Vallès a la agencia de detectives Método 3. Pese a que no guardaban relación alguna con los fines ni objetivos del club, esos trabajos fueron abonados por el Barça, donde Martorell ocupaba entonces el cargo de jefe de seguridad.

El fiscal Pedro Ariche concluye que el ex alto cargo de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) “estafó” al club azulgrana con esos encargos anómalos y ha pedido al juez que investiga el caso que le cite a declarar como imputado. El escrito del fiscal también le atribuye un delito de apropiación indebida por otros trabajos encargados y pagados a la agencia de detectives entre 2008 y 2011 que “no se ajustan a los intereses generales de la entidad FCB”; por ejemplo, los seguimientos a cuatro exvicepresidentes.

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El camino de Martorell a la imputación —que aún debe acordar el juez— se ha cocinado a fuego lento. En febrero del año pasado, salió a la luz que Método 3 había grabado con micrófono oculto un almuerzo entre la líder del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, y Victoria Álvarez, exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del ex presidente catalán. El registro en la sede de la agencia de detectives, dirigida por el polémico Francisco Marco, destapó una trama de espionaje político y reveló que Martorell era cliente habitual de la agencia ya antes de su etapa en el Barça.

Los informes encargados por Martorell como jefe de seguridad del Barça —directamente o por orden de sus superiores— se conocieron a lo largo de la primavera de 2013: el presunto seguimiento al defensa Gerard Piqué; la investigación a Joan Ignasi Prat, el socio que promovió una moción de censura contra Joan Laporta; las pesquisas sobre las empresas de Sandro Rosell, o la petición de información sobre empleados del club e incluso periodistas.

Más allá de esas tareas, más o menos ligadas al club, Martorell ordenó investigar a dos ex concejales de Unió —en teoría, partido amigo— en Sant Cugat cuando él mismo era edil en el Consistorio y jefe de la Federación Local de Convergència. “Te paso esto de Xavier Amador. Dime algo”, le escribió en mayo de 2010 Francisco Marco. Amador era entonces concejal de Deportes y vicepresidente del partido democristiano en el Vallès Occidental. Por los informes de Amador y del otro concejal, Joan Recasens, el Barça pagó un total de 11.600 euros. En la factura entregada al club, en cambio, constaba otro concepto: “Departamento de Presidencia-Seguridad sr. Laporta”.

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Al conocer que había abonado ese y otros trabajos, la nueva junta dirigida por Rosell presentó una querella en los juzgados contra el ex vicepresidente económico, Ferran Soriano, y contra el ex director general, Joan Oliver, por apropiación indebida y administración fraudulenta. Los trabajos fueron realizados por M3 Consultoría de Seguridad —una de las marcas de Método 3— y ascienden a 408.000 euros. El abogado del Barça, Josep Riba, considera que los pagos no están justificados. Soriano fue exculpado y aunque Oliver sigue imputado, en su declaración “descargó toda la responsabilidad” en Martorell, según el informe del fiscal.

La investigación judicial, las tensiones en el partido y el temor a ser reprobado por el Parlament llevaron a Martorell a presentar su dimisión como jefe de servicios penitenciarios.

Aunque inicialmente estaba prevista su declaración como testigo, el juez la suspendió. El fiscal solicitó un informe exhaustivo al Cuerpo Nacional de Policía para analizar los “trabajos reales” hechos por M3 y cuadrar las facturas halladas en los registros con las aportadas por el Barça. A eso se han dedicado los últimos meses los policías. El informe, en el que el fiscal apoya su petición, destaca que algunos trabajos de M3 “versan sobre cuestiones relacionadas con el club, como puede ser el control de jugadores, trabajadores, reventa de entradas, etcétera”. Otros informes, sin embargo, versan “sobre personas que, a priori, no guardan ninguna relación con esa institución”. Los conceptos de las facturas (auditoría, consultoría) son “genéricos” y “camuflan el verdadero objeto de investigación”. Los investigadores también tienen “dudas” acerca de si "las cantidades económicas abonadas" por el Barça "son o no excesivas en algunos casos, teniendo en cuenta la calidad, cualidad y cantidad de la información.

Sobre Martorell, la policía destaca que “era la persona designada para comunicar todas las vicisitudes relativas a las investigaciones contratadas con Método 3”. “La relación que unía” a Martorell con Método 3, concluyen los investigadores, "sobrepasa la que se entiende como habitual entre cliente y empresa". A favor de ese indicio está el hecho de que, en febrero de 2011 —época en la que Martorell ocupaba el cargo de director general de Análisis y Prospectiva de la Generalitat— fuese designado como “conductor habitual de un vehículo de alta gama que Método 3 había adquirido en modalidad de renting.

Sobre la firma

Jesús García Bueno

Periodista especializado en información judicial. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona, donde ha cubierto escándalos de corrupción y el procés. Licenciado por la UAB, ha sido profesor universitario. Ha colaborado en el programa 'Salvados' y como investigador en el documental '800 metros' de Netflix, sobre los atentados del 17-A.

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