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MÁXIMO BUCH / Consejero de Economía, Industria, Turismo y Empleo

“Vamos a estar en el tren de cabeza como lo estuvimos antes”

El responsable del área de empleo apuesta por innovar e internacionalizar, no por salarios bajos

El consejero de Economía, Máximo Buch.
El consejero de Economía, Máximo Buch.

Máximo Buch (Valencia, 1959), ingeniero industrial de formación, asumió la cartera de Economía a instancias del president de la Generalitat, Alberto Fabra, con quien comparte una relación de amistad. Su cartera es una de las más amplias del Gobierno valenciano.

Pregunta. La apertura de Ikea en el municipio de Alfafar ha reabierto el debate sobre los horarios comerciales. ¿En qué situación estamos?

Respuesta. Depende de dónde esté la gran superficie comercial. Si está en una zona de gran afluencia turística, si el alcalde quiere, podrá abrir todos los domingos. Tenemos dos leyes, la autonómica y la estatal. Las dos están pensadas para que un alcalde pueda solicitar ser municipio de gran afluencia turística. Los que no cumplen los requisitos están limitados por la ley autonómica que marca que se puede abrir en 10 festivos. Lo que ha generado una situación enrarecida es la dualidad porque junto a zonas de gran afluencia turística, como Valencia, hay centros comerciales como Xirivella o Alfafar que solo pueden abrir 10 festivos al año. Salvo que cambie la ley autonómica, Ikea Alfafar podrá abrir solo diez festivos al año. Lo que hemos dicho es que no es bueno que haya tensión. Entre 10 y 52 domingos igual se puede encontrar una solución que concilie los intereses.

P. ¿Dejar la potestad a los ayuntamientos no es una manera de quitarse el problema de encima?

R. La potestad es para todos los ayuntamientos, los turísticos y los no turísticos. Las dos leyes coinciden en que es el ayuntamiento quien hace la solicitud. Quien mejor conoce a los vecinos y a sus comerciantes es el alcalde. Toda solución tiene ventajas e inconvenientes, porque afectan a los municipios vecinos. Pero las ventajas de la decisión descentralizada son mayores que las de una decisión centralizada.

“No apostamos por los salarios bajos para competir, sino por innovar”

P. Las cifras de paro han registrado un descenso notable, pero también la población activa. ¿Cuál es la realidad del mercado laboral?

R. El paro ha bajado en unas 46.000 personas y la afiliación a la Seguridad Social ha subido en 44.900. Esta es la cifra más relevante porque la afiliación quiere decir que hay más gente con trabajo y pagando impuestos. La poca diferencia existente entre estas dos cifras quiere decir que la población activa está estabilizada.

P. ¿Todavía mantiene que seremos la locomotora de la recuperación?

R. Yo anuncié que alcanzaríamos una situación asimilable al pleno empleo en el año 2020. Eso quiere decir que para entonces el paro debería ser de 200.000 personas frente al más de medio millón registrado ahora. El paro debería bajar 50.000 personas al año y ahora estamos en 45.000, lo que quiere decir que no es un escenario disparatado, si se mantiene la tendencia. Creo que vamos a tener años mejores que el de ahora, porque todavía faltan elementos de la crisis por superar.

P. ¿Seremos locomotora?

R. La pregunta más difícil es saber si seguiremos siendo un territorio tractor. Estaremos entre los cinco mejores en la evolución, porque caímos más que los demás y remontaremos más que los demás. La construcción empieza a repuntar y no volverá a ser lo que era, pero ahora estamos funcionando sin construcción, y este sector volverá a contribuir. La Vega Baja está moviéndose ya. Creo que vamos a estar en el tren de cabeza como lo estuvimos en la recuperación anterior.

P. ¿Le preocupa la calidad del empleo que se está creando?

R. No es una situación ideal, pero me alegra que empecemos a preocuparnos, porque hace dos años la preocupación era no tener trabajo. Ahora tenemos mucho parado, pero nos preocupa la calidad del empleo. Hemos pasado a un estadio distinto. El empleo temporal o parcial es de menos calidad que el fijo que, de momento, representa menos del 10% del empleo que se crea. Casi todos son temporales. Eso irá mejorando con la consolidación de la recuperación. Tardaremos uno o dos años en ver cómo los empresarios pasan temporales a fijos.

“El Museu de les Ciències y L’Hemisfèric no se externalizarán”

P. ¿Por qué se ha retrasado tanto la Garantía Juvenil, el programa europeo de inserción laboral para combatir el paro en los jóvenes?

R. Es un tema de mecanismo presupuestario. Los fondos europeos llegan después de haberlos gastado. Como los presupuestos son limitados ha habido que cambiar regulaciones porque el dinero hay que anticiparlo. Ahora hemos sacado un pequeño programa para los jóvenes de 3,5 millones de euros, pero el grueso vendrá en 2015. Las órdenes se lanzarán a la vuelta del verano para que en enero de 2015 salgamos con la Garantía Juvenil a pleno rendimiento.

P. Otra de las áreas que gestiona es la de turismo. ¿Qué cosas fundamentales faltan por hacer en ese sector, la marca?

R. Hay otros elementos más importantes, pero la marca turística internacional más importante es la marca España. Lo que conoce el turista es España. La Comunidad Valenciana como marca paraguas es poco conocida. El turista sabe lo que es Costa Blanca, Benidorm, Castellón, Valencia y Valencia Terra i Mar, aunque yo estoy impulsando la presentación unitaria, que está funcionando como Comunidad Valenciana. La unificación de marca ayudará algo a hacer más eficiente el gasto de márketing.

P. ¿Qué elemento diferencial buscan para la Comunidad Valenciana?

R. Comunitat Valenciana es vacacionismo es una apuesta original para que se nos asocie al sitio para pasar vacaciones. La clave para crecer en turismo es que si uno quiere algo lo tiene, pero si busca otra cosa también la tiene. Eso se llama producto turístico, diversificar las experiencias que uno ofrece. Estamos haciendo ya unas guías por producto, termalismo, gastronomía, circuitos BTT.

P. ¿Y cómo se coordinan con las otras Administraciones?

R. Apoyamos que cada municipio trabaje para atraer gente, y cada vez con mayores recursos informáticos. Lo que impulsamos desde la Generalitat y el Gobierno es el catálogo de producto, que es transversal. La política de producto cada vez es más importante.

P. ¿Y cuál es el reto principal?

R. Necesitamos potenciar la política de producto y la desestacionalización. Hay que abrir el abanico y para eso hay que dar producto. Por ejemplo, la Oktoberfest más importante de España se celebra en Calpe y curiosamente ha tenido un efecto tractor, porque se montó para alemanes y ahora el 80% de los que van son españoles. Llenar más en agosto y reventar las costuras no tiene sentido. Uno de los modelos acertados es Benidorm, porque tiene una ocupación muy buena todo el año.

P. ¿Qué previsiones tienen este año?

R. Prevemos un aumento del 3,5% nacional y del 4% internacional. Sabemos que va a crecer porque la tendencia del primer semestre ha sido de crecimiento, aunque es difícil saberlo con exactitud porque el fenómeno de Internet hace que la gente reserve a última hora.

P. Hablemos de Industria. Durante los años de la burbuja inmobiliaria fue el sector más olvidado. ¿Cuáles son los ejes de su política?

R. Están recogidos en la política industrial que marcamos el año pasado con apoyo de los empresarios, sindicatos y agentes sociales. Se ha consensuado, pero no es un café para todos. La estrategia es muy amplia, pero hay que destacar que se basa en sectores tradicionales de la industria valenciana consolidados y en sectores emergentes que han empezado a despuntar. Lo que se hace es impulsar la innovación para que ganen en valor añadido y en internacionalización. Nosotros no apostamos por salarios bajos para competir y la forma de sustentar unos salarios decentes es ser competitivo y, por tanto, innovar.

P. ¿Las ferias han dejado de ser un instrumento útil?

R. No, son un instrumento útil pero están sufriendo una crisis coyuntural y otra estructural. La crisis ha provocado menos expositores y menos visitantes, pero eso se recuperará. Luego está la crisis estructural. Hay una tendencia a la agrupación sectorial de ferias, porque las distancias se han reducido y luego está el efecto de Internet. Los productos que se pueden comprar sin tocar pierden peso en las ferias.

P. ¿Entonces tienen futuro?

R. La feria del futuro es la dirigida al público, por ejemplo la del automóvil, y luego las ferias especializadas, donde hay algo distinto. Ahora se especializan más por continente, con una propuesta concreta y única. Una que analizamos con alcaldesa Elche es la de proveedores de marca blanca de zapatos, donde los fabricantes dispuestos a producir para las grandes marcas se junten. Eso es una feria especializada que tiene futuro.

P. ¿Cuándo saldrá a concesión de la explotación Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa)?

R. Hay grupos empresariales impacientes por ver cuándo sale el pliego. Lo sacaremos antes de finales de julio. Lo que se externaliza es L'Oceanogràfic, que ya está, y L’Àgora, que están sobre suelo propiedad de Cacsa. Básicamente se pretende tener más participación en el beneficio del operador. El resto [el Museu de les Ciències y L”Hemisferic] no se va a externalizar, aunque se pretende que el concesionario de L’Oceanogràfic comercialice todas las instalaciones.

P. ¿Entonces habrá un concurso o dos?

R. Uno. El señor que gestione L'Oceanogràfic tendrá que hacerse cargo del apoyo al resto, a la parte pública. No va a haber dos concursos. Queremos que atraigan clientes para todos.

P. ¿Y las condiciones económicas?

R. Están prefijadas, pero no las podemos decir para no incurrir en riesgo de nulidad. Hay un esquema de porcentaje mínimo y una cifra mínima de canon.

P. ¿En el Palau de les Arts van a poner de nuevo el trencadís?

R. Nosotros pensamos que una garantía de 10 años está bien, tal y como la estamos planteando. En diez años ha habido tiempo de sobra para comprobar si la cosa se mantiene en su sitio o da problemas. El problema es que los técnicos de Calatrava y la UTE proponen el trencadís pero no han encontrado ninguna aseguradora que cubra los 10 años. El concepto es que la cubierta sea blanca, brillante y uniforme y que quien la haga ofrezca una garantía de 10 años. El trencadís es la opción número uno, luego están las planchas de aluminio o de cerámica con otro tipo de sujeción.