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El Gobierno rechaza la idea de Fabra de vincular financiación y soberanismo

El Consell se queja por carta al Ejecutivo catalán de injerencia institucional

El consejero de Economía, Máximo Buch, y la consejera portavoz, María José Català, ayer tras la reunión del Consell.
El consejero de Economía, Máximo Buch, y la consejera portavoz, María José Català, ayer tras la reunión del Consell.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, rechazó ayer la pretensión del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, de vincular el debate sobre la reforma del modelo de financiación con el soberanismo catalán.

Santamaría aseguró que “el debate de la financiación es un debate más amplio porque, sin perjuicio de que pueda utilizarse por algunos partidos en el debate político, estamos hablando de financiación de servicios públicos”.

En su intervención tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta se mostró comprensiva con Fabra respecto a que “la autonomía de la comunidad autónoma pueda verse minorada como consecuencia de determinados postulados de diferentes partidos políticos que consideren que su relación con otras comunidades tiene que ser distinta” pero evitó relacionar esta situación con la reforma del sistema de financiación autonómica.

La respuesta del Gobierno se produce tras el intento del presidente Fabra de instrumentalizar, por primera vez en el ámbito estatal, el discurso anticatalanista de los populares valencianos como herramienta de presión en el debate sobre la financiación.

Los requerimientos del Consell a Cataluña se repiten desde hace años

En este contexto, el Consell decidió ayer reavivar el debate anticatalanista —que tradicionalmente ha servido a los populares valencianos como cortina de humo o para cohesionar el partido internamente— con una queja formal al Ejecutivo catalán que preside Artur Mas.

La consejera portavoz, María José Català, anunció que el vicepresidente del Consell, José Ciscar, había remitido una carta al consejero de Presidencia catalán, Francesc Homs, en la que exige “respeto” por el Estatuto valenciano, la lengua, cultura, identidad territorial y competencias de la Comunidad Valenciana.

La misiva recoge los agravios que el Consell de Francisco Camps, primero, y ahora de Alberto Fabra han repetido hasta la saciedad. Es decir, “una relación de noticias, reseñas de libros, folletos o la impresión de la web del MeteoCat con los pronósticos meteorológicos” en los que la Comunidad Valenciana se incorpora a unos “ficticios e irreales Países Catalanes en un dominio lingüístico que carece de uniformidad y de unidad o donde se caracterizan algunas tradiciones y fiestas emblemáticas valencianas como catalanas”.

Esta no es la primera vez que los Gobiernos valencianos del PP se quejan ante sus homólogos catalanes. De hecho, antes del cierre de Ràdio Televisió Valenciana (RTVV) este fue uno de los argumentos utilizados por el Consell de la Generalitat para paralizar cualquier intento de reciprocidad de emisiones entre TV3 y Canal 9 en la Comunidad Valenciana y Cataluña.

La oposición dice que el PP actúa con desespero ante una derrota electoral

Previamente, Camps ordenó, pese a que los tribunales invalidaron posteriormente su capacidad legal para hacerlo, el corte de las emisiones de TV3 en la Comunidad Valenciana que desde la década de los 80 se podían sintonizar gracias a los repetidores de Acció Cultural del País Valencià.

La portavoz del Consell insistió ayer en las afirmaciones de Fabra y aseguró que la oposición —el PSPV-PSOE, Compromís y Esquerra Unida del País Valencià— “han participado en actos que nos llevan a pensar que son favorables a la independencia de Cataluña”.

El secretario general del PSPV, Ximo Puig, instó a Fabra a “asumir las responsabilidades políticas por su incapacidad para defender los intereses de los valencianos” y le recordó que ha sido la incompetencia del PP la que “ha provocado que las principales entidades de crédito valencianas estén ahora en manos de entidades catalanas”. Puig, que se declara federalista y es contrario al secesionismo catalán, instó al PP valenciano a dejar la confrontación “constante con Cataluña porque ellos son nuestros principales compradores y también nuestros principales acreedores”.

El portavoz de Compromís, Enric Morera, acusó al presidente valenciano de “buscar un espantajo inexistente” para ocultar su incapacidad para gobernar. La coordinadora general de Esquerra Unida, Marga Sanz, aseveró: “La foto de Fabra al lado de Aznar lanzando mensajes de desesperación es patética. Da por perdida la Generalitat en 2015 y no le queda más recurso para sumar apoyos que recurrir al miedo al tripartito”.

En la Comunidad Valenciana el voto a formaciones independentistas es residual en todas las convocatorias electorales.