Condena de más de 60 años a los atracadores de una joyería alicantina

La banda, con un miembro que portaba un Kalashnikov, fue relacionada con la mafia marsellesa

La Sección Segunda de la Audiencia de Alicante ha condenado a más de 60 años de cárcel a dos asaltantes por el atraco a una joyería del centro de la capital en 2011 en el que murió un tercer atracador. También ha resultado condenado el padre de uno de ellos, aunque con una pena mucho menor al tratarse únicamente de delitos de encubrimiento de los ladrones, a quien la policía llegó a relacionar con la mafia marsellesa.

La Audiencia ha impuesto una pena de 70 años de prisión al principal acusado de un atraco que mantuvo en vilo a la ciudad de Alicante, mientras que ha condenado a 63 años de cárcel a otro hombre que participó en los hechos. Es el padre de este último el que ha recibido la condena por encubrimiento, por lo que le han caído tres años en prisión.

Los hechos se remontan a octubre de 2011 cuando un grupo formado por tres hombres asaltó una joyería en pleno centro de Alicante con armas de guerra y en el momento de la huída se inició un tiroteo entre los atracadores y la Policía en el que resultó muerto uno de los asaltantes.

Los otros dos huyeron. Uno de ellos fue detenido en las cercanías de un centro comercial y el otro, junto al padre de aquél, en una gasolinera de la provincia de Castellón cuando iban camino de Francia.

Los dos principales acusados deberán pagar, además, una indemnización de más de 617.000 euros para las personas que resultaron heridas durante el tiroteo que protagonizaron en su intento de huida, cinco de ellos policías y tres empleadas de la joyería.

Los autores

Uno de los asaltantes, el hijo, reconoció su participación en los hechos aunque insistió durante el juicio que en ningún momento disparó y que cuando vio a la policía huyó.

El hombre que portaba un arma de guerra, un fusil Kalasnikhov,fue reconocido por la pareja que había encañonado para huir del lugar de los hechos hasta la partida de Canyada de Fenollar, donde esperaba el padre para emprender el viaje hacia la frontera.

Por ello, el tribunal "no alberga ninguna duda de que era el asaltante de la joyería que portaba el Kalashnikov y el pasamontañas", que "amedrentó" a una de las empleadas para que abriera la caja fuerte y que "disparó el subfusil" contra los agentes.

Ha quedado acreditado, según sentencia, que los atracadores portaban una "granada de mano militar fabricada en Yugoslavia", y dos "escopetas yuxtapuesta" con los cañones recortados, todas listas y “susceptibles de ser utilizadas”. Sin embargo, el tribunal califica los hechos de tentativa de homicidio y no de asesinato, como pedía la Fiscalía, por "no apreciarse alevosía".

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50