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Stranglers y Scorpions despejan el cielo lluvioso del Azkena Rock

La meteorología adversa altera el estreno del festival vitoriano

El cantante del grupo alemán Scorpions, Klaus Maine, durante su actuación el Azkena Rock Festival de Vitoria.
El cantante del grupo alemán Scorpions, Klaus Maine, durante su actuación el Azkena Rock Festival de Vitoria. EFE

En su último concierto en España, los Scorpions han conseguido que la lluvia vertida sobre el recinto del Azkena Rock de Vitoria dejara de importar ante un público entregado después de un concierto previo de unos clásicos como Los Stranglers.

Con un gran despliegue de puesta en escena, buen humor y buenas canciones, han hecho disfrutar incluso a los más escépticos en un concierto en el que las guitarras, incluida la española, siempre en punta de Schenker y la percusión que acompaña a la batería y a las otras guitarras como las de Jabs, haciendo ruido cuando se queda solo en el escenario, han sido momentos destacados del concierto.

También han sonado baladas, todo un tópico tratándose de los Scorpions, aunque el rock prevaleció en un concierto muy bailable, siempre fiel a esa estética tan particular del heavy metal y en la que los músicos no dejan de sonreír mientras despliegan su arsenal de ritmo.

Desde siempre el rock para bailar necesita de bajo y batería, y los alemanes, que lo saben, han sido fieles a este concepto y los han utilizado a gusto, generando un contagioso movimiento de caderas entre el público.

Desde siempre, el rock para bailar necesita de bajo y batería

Dada la inestabilidad atmosférica durante la tarde hubo cierto desconcierto aunque finalmente el público ha acudido puntual a la cita con el grupo, a pesar de la suspensión de alguna de las actuaciones previstas en la jornada.

A las 20.00 horas salió al escenario Seasick Steve en compañía de un amigo tocando la batería, los instrumentos potrosos "home-made" y con estética de camisas de cuadros. Y cuando empieza es un resorte. ¡Qué ganas!. Blues en la linde del rock, con "groove". Y de pronto, de nuevo la lluvia, otra vez. Veinte minutos en los que las caras de desesperación han aflorado en un público con muchas ganas de divertirse.

Steve tiene momentos más tranquilos, pero cuando quiere divertirse es sencillo y directo, demostrando una vez más que no hace falta gran cosa para ponerte en marcha, sobre todo buen gusto.

Los Stranglers, que tocaban en la carpa, están garantizados a pesar de la lluvia y a las 21.00 salen al escenario con su estética en negro y gran actitud ante un público que ya había llenado el recinto.

Empiezan el concierto con "Hanging Around" y terminan con "No More Heroes" y está claro que su compromiso les viene de cuarenta años de trayectoria coherente e impecable. La falta de volumen no les ayuda aunque poco a poco las deficiencias técnicas se van solucionando.

Cuando hablan de que no quieren héroes, se refieren a sí mismos, pues no te quieren como un incondicional aunque te lo crees. Acabado el concierto en la carpa, el cielo da una tregua y es el turno de Scorpions para un público diferente y bastante más joven que sabe a qué viene a este AzKena, sin dudas y repleto de buena disposición, lo que ya es una tradición.

La música seguirá sonando toda la noche y aunque la previsión meteorológica sigue siendo negativa para mañana el respetable confía en que todo se desarrolle con normalidad para ver el sábado a la chica de Blondie, Debbie Harry, además de a Violent Femmes, Joe Bonamassa, Wolfmother y The Strypes.

Es el Azkena Rock y nadie puede parar.