Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El jefe del Consell logra con retraso una salida digna para Castellano

El exconsejero, nuevo delegado del Gobierno, deja la cartera a Santamaría

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, tras anunciar el cambio de consejero de Gobernación.
El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, tras anunciar el cambio de consejero de Gobernación.

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, cerrará hoy la crisis del PP de la Comunidad Valenciana, abierta tras los malos resultados de las elecciones al Parlamento Europeo el pasado 25 de mayo. Fabra realizó ayer un nuevo ajuste del Consell —el segundo en diez días tras el cambio de portavoz— para lograr, aunque fuese con retraso, una salida digna para Serafín Castellano, defenestrado como secretario general del PPCV.

Castellano abandona la Consejería de Gobernación y Justicia para ser, salvo sobresalto de última hora, nombrado delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana apenas unas horas antes de ser apartado oficialmente hoy como número dos de los populares valencianos.

El puesto de consejero de Gobernación será para el subdelegado del Gobierno en Valencia, Luis Santamaría, que jurará su cargo hoy a las 10 de la mañana antes de la reunión ordinaria del Consell.

Por la tarde, a las 18 horas, Fabra anunciará a la Junta Directiva Regional del PP la salida de Castellano y el nombramiento de la consejera de Infraestructuras, Isabel Bonig, como nueva número dos de los populares valencianos.

Junto con este nombramiento, Fabra propondrá una remodelación del segundo escalón de la dirección regional del PP con el objetivo de intentar recuperar, al menos, 16 de los 23 puntos perdidos en las últimas elecciones europeas.

El ajuste en el Consell se produce después de que la semana pasada Fabra proclamase su satisfacción con el trabajo de sus consejeros y explicase que tenía previsto continuar con el mismo gabinete hasta el final de la legislatura. En este sentido, la consejera portavoz, María José Català, argumentó que el recambio de Castellano por Bonig al frente de la secretaría general del PPCV no enturbiaría las relaciones en el seno del Consell.

Fabra, en una breve comparecencia en el Palau de la Generalitat, justificó el cambio, sin mencionarlo, por el nombramiento de Castellano como delegado del Gobierno. “El relevo significa que es el momento adecuado para seguir trabajando por todos los valencianos en otras responsabilidades”, dijo el jefe del Consell, que añadió: “Las circunstancias cambian”. Con el cambio de consejero falta por saber qué parte del equipo de la Consejería de Gobernación trasladará Castellano a la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana.

Castellano ha insistido durante la última semana en la necesidad de salvaguardar a su equipo y el presidente de la Generalitat, que elogió la labor de su ya exconsejero, apuntó a la necesidad de mantener a los responsables del área de extinción de incendios forestales a las puertas de la temporada estival.

Con su salida del Gobierno valenciano, Castellano cierra una etapa de 15 años como consejero de la Generalitat en los equipos de Eduardo Zaplana, José Luis Olivas, Francisco Camps y Alberto Fabra, tras haber sido entre 1991 y 1999 alcalde de Benisanó. Santamaría, por su parte, ha sido director general de Modernización de la Generalitat, a la que accedió de la mano de Zaplana.