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Una nueva contradicción

Esquerra, que suele escoger a Duran como diana de sus dardos, ayer no se quiso pronunciar

Pese al aparente paso atrás que dio ayer Josep Antoni Duran y a culpar de su eventual marcha al inmovilismo del Ejecutivo central, el dirigente democristiano dio otra versión en un reportaje que publicó el diario francés Le Monde. Duran aseguró que cederá la secretaría general de CiU “para ser reemplazado por alguien más cómodo con el enfoque de la consulta a favor de la independencia”.

Las contradicciones del líder de Unió durante los últimos días han despertado la perplejidad del resto de partidos, que no dan crédito al democristiano mientras no pase a los hechos.

Esquerra, el socio de CiU que Duran acostumbra a escoger como diana de sus dardos, prefirió no inmiscuirse. “Nuestro trabajo no es opinar sobre el resto de formaciones”, subrayó el líder de ERC, Oriol Junqueras. Tampoco se inquietaron en el otro partido que apoya la consulta, Iniciativa. “El proceso, afortunadamente, no depende del señor Duran ni de Unió”, mantuvo la portavoz parlamentaria, Dolors Camats, quien dudó de que la consulta genere consenso en CiU.

El PP tampoco hizo sangre de la división de CiU, porque según su portavoz, Santi Rodríguez, no se la cree. “Tendríamos sus diferencias en cuenta si los diputados de Unió expresaran las discrepancias votando diferente a Convergència. Si lo hicieran, seguro que alguien se tomaría mucho más en serio las declaraciones de Duran”. Solo comentó el órdago del democristiano la portavoz de Ciutadans, Carina Mejías, quien prevé el fin de CiU y remachó: “Duran no ha podido aguantar más el extremismo de los miembros del Gobierno debido a la deriva separatista”.