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La Generalitat dice que el recorte de canales pone “en peligro” TV-3

El Gobierno quitará frecuencias a las comunidades autónomas para desarrollar la telefonía 4G

Las instalaciones de TV-3 en Sant Joan Despí.
Las instalaciones de TV-3 en Sant Joan Despí.

Cuatro años después del apagón analógico, el Gobierno reorganiza el espacio radioeléctrico para asignar nuevas frecuencias a las televisiones y permitir el desarrollo de la telefonía 4G. El plan técnico que diseña el Ministerio de Industria obligará a algunos operadores públicos a ceder canales. Cataluña denunció ayer que esta reordenación implicará perder uno de sus dos múltiples (canal para cuatro señales diferentes), con lo que se pondrá “en peligro” a TV-3, la televisión autonómica. El consejero de Presidencia de la Generalitat, Francesc Homs, aseguró que “bajo una apariencia técnica” el Gobierno de Rajoy les comunicó que tendrán que renunciar a “unos canales que emite TVC”. Y anunció que el Consejo de Ministros aprobará el próximo viernes un real decreto que obligará a la compañía pública a abandonar uno de los múltiples.

El plan técnico de 2005 otorgaba a TVE dos bloques de canales digitales, al igual que al resto de comunidades autónomas. En el caso de Cataluña, estos se repartían entre uno con el que Televisió de Catalunya emitía sus cuatro canales convencionales y otro con el que se emitían canales privados (8TV y Canal Barça). Posteriormente la televisión autonómica recibió un tercer múltiple, a través del cual emite en alta definición (que ocupa mayor frecuencia) y en el que tenía capacidad para albergar la emisión de los canales autonómicos de Baleares y Comunidad Valenciana en Cataluña.

Para la Corporación Catalana de Medios Audiovisuals (CCMA) se intentará encontrar una solución hasta el final. Se niega a renunciar a uno de los cuatro canales convencionales y tampoco quiere perder su canal en alta definición, sin el cual considera que perderían competitividad e incluso se corre el riesgo de perder también derechos deportivos. Su presidente, Brauli Duart, explicó que es “imprescindible” que Televisió de Catalunya (TVC) mantenga su oferta audiovisual actual para “el pleno desarrollo del servicio público”.

Homs, por su parte, destacó que recortar a la mitad las frecuencias de TVC supone cercenar la oferta televisiva en catalán, que ahora supone un 23%. El consejero y portavoz del Gobierno catalán consideró que se trata de “una decisión política” y aseguró que la Generalitat hará todo lo posible para frenarla. La amenaza se coló en la campaña de las elecciones europeas.

Las televisiones están obligadas a hacer la mudanza, toda vez que una parte de la banda que ahora ocupan pasará a ser explotada por la telefonía móvil para ofrecer servicios 4G. Este proceso —asociado a la liberalización del dividendo digital— implicará la reantenización de una parte de los hogares. Industria estima que en el nuevo plan técnico quedarán ocho múltiples en línea y que entre el 55% y el 60% de la población no se verá afectada por el cambio de canales. Pero el resto de los telespectadores tendrán que adaptar sus antenas, con un coste próximo a los 200 millones de euros. Previsiblemente, serán los usuarios quienes paguen la factura.