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Tsipras a los empobrecidos: “Es la hora de votar por vuestra propia vida”

El líder de Syriza y la candidata de AGE a las elecciones europeas llaman a combatir a la troika

“Aquí los hombres de negro tienen nombre y apellidos: PP y su cómplice PSOE”, señala Senra

El líder de Syriza, primero por la izquierda, durante el mitin en Santiago.
El líder de Syriza, primero por la izquierda, durante el mitin en Santiago.

Del finisterre atlántico de Galicia y Portugal al Peloponeso. Algunas de las más significativas fuerzas políticas europeas que prometen no hincar la rodilla ante los temibles hombres de negro de la troika confraternizaron esta mañana en un acto político en Santiago, con Alternativa Galega de Esquerda (AGE) como anfitriona y un invitado especial. Alexis Tsipras, el líder de la coalición izquierdista griega Syriza y candidato a la presidencia de la Comisión Europea, fue escuchado y agasajado con honores de insurgencia por un auditorio abarrotado. El ingeniero comunista que con su éxito electoral ha logrado incomodar a los políticos y banqueros que pactaron el doloroso rescate financiero de Grecia pronosticó que el 25 de mayo las urnas “abrirán un nuevo tiempo” y de la “Europa del miedo” y “del capital” se pasará a la “de la solidaridad” y “los pueblos”. “No se trata de votar para aumentar diputados, se trata de votar por nuestra propia vida”, incidió en una intervención pronunciada en griego, traducida al portugués y con saludo y despedida en gallego.

Tsipras ya había subrayado a las puertas del Palacio de Congresos de Santiago antes de comenzar el mitin que Grecia y Galicia están sufriendo de forma parecida las “medidas bárbaras” del neoliberalismo reinante en Europa. A los porcentajes similares de paro juvenil entre los dos países, la candidata de AGE a las europeas, Lidia Senra, añadió que un 20% de los gallegos están en riesgo de exclusión social y que en ambos territorios, al igual que en Portugal, se están impulsando cambios en la legislación para privatizar un bien tan básico como el agua. “El culpable es la troika, pero la troika tiene aquí nombre y apellidos: PP y la complicidad del PSOE”, acusó la campesina izquierdista

Senra defendió la necesidad de “tejer alianzas entre la izquierda rupturista” para tumbar las “fracasadas” políticas europeas, una línea en la que también incidió el líder de Anova, el brazo nacionalista de AGE. “Tenemos que practicar el nacionalismo internacionalista. No debemos competir con la izquierda social de ningún otro pueblo”, proclamó Xosé Manuel Beiras en una intervención volcánica, resucitado del letargo en el que se refugió durante los meses de conflictos internos que ha vivido Anova entre partidarios y detractores de acudir a las europeas en alianza con Izquierda Unida. Beiras recordó que la libertad y los derechos nunca se consiguieron “gratis” y situó al castigado pueblo griego “en la vanguardia del ejercicio de la dignidad”. También tuvo tiempo el economista para recordar al maestro republicano con el que estudió la Grecia clásica, “esa que hoy no se quiere enseñar porque Wert [el ministro de Educación de Rajoy] es un nazi necio”. Cuando el auditorio alcanzaba su punto de ebullición con las invectivas de Beiras, un intrigado Alexis Tsipras se inclinaba hacia su traductor y, a los pocos segundos, esbozaba una sonrisa maliciosa.

“O luchamos para desterrar el miedo o el miedo arrebatará las vidas de la gente común”. La líder de Esquerda Unida en Galicia, Yolanda Díaz, abogó por que “los pueblos meridionales de Europa unan fuerzas en esa batalla” contra los “vampiros que comen todo” y “los sinvergüenzas que nos condenan al hambre”. “Solo podemos perder sin unidad”, advirtió la abogada, que situó al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, como un mero “satélite” de la troika. El dirigente del Bloco de Esquerda portugués José Soeiro, llegado según sus palabras de “la Galicia del sur”, de un país “devastado socialmente” por la austeridad, hizo un llamamiento a la participación en las elecciones del 25 de mayo con una reflexión. “No podemos perder la oportunidad única de que la palabra del rico y del pobre tengan el mismo valor”, subrayó el sociólogo. El voto de la alemana Angela Merkel, añadió Soeiro, vale uno y el de los empobrecidos, mucho más que el de todos los ministerios de Economía de Europa.