Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La presidenta del Parlamento choca con el portavoz del PP

La concesión de la palabra por dos veces al exministro, Francisco Caamaño provocó el enfado de los populares

Sucedió tras otro bronco debate en el Parlamento derivado de un proyecto de ley estatal que no gusta a nadie en Galicia, tampoco a la Xunta, porque parte de la eliminación de todos los partidos judiciales que no son capitales de provincia. El vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, interpelado por la diputada socialista Beatriz Sestayo, defendió que el espíritu de la reforma del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, parte de un proyecto anterior ideado por su antecesor, Francisco Caamaño, presente durante el debate en el hemiciclo.

La intención de Rueda, quien ya la víspera en el mismo pleno evidenció los problemas que está creando el Gobierno central con leyes como la reforma de la Administración local, fue confrontar esta vez con Caamaño en lugar de volver a marcar distancias con el polémico texto de Gallardón. “Frente al planteamiento del señor Caamaño, que decía que los partidos judiciales eran algo caduco, nosotros creemos que la actividad judicial se debe mantener en una parte muy importante del territorio”, defendió el vicepresidente, partidario de aprovechar “la flexibilidad” que el anteproyecto ofrece.

Rueda contra Caamaño

Al concluir su intervención, el propio Caamaño reclamó a la presidenta de la Cámara, Pilar Rojo, que le diera voz por alusiones, cosa que hizo. El exministro y diputado socialista asumió la paternidad de los tribunales de instancia pero rechazó que plantease la supresión de los partidos judiciales. “No juegue con el honor de las personas”, reclamó el parlamentario del PSdeG al vicepresidente. Sestayo había tildado a Rueda antes de “indocumentado, mentiroso o las dos cosas”. La concesión de la palabra por dos veces a Caamaño provocó el enfado de la bancada popular. La presidenta de la institución chocó entonces con su compañero de partido y portavoz popular, Pedro Puy, quien visiblemente molesto, llegó a amagar con abandonar su escaño tras discutir de forma airada la interpretación que Rojo hizo del Reglamento, informa Europa Press.

Sin embargo, la presidenta de la Cámara permitió al parlamentario socialista tomar la palabra hasta en dos ocasiones. Puy, junto a otros parlamentarios del PP, le afeó el gesto y preguntó reiteradamente en qué se basaba para tomar esa decisión mientras pedía la palabra. Pese a la tensión, Rojo no llegó a llamarlo al orden, algo que a su vez motivó las críticas de la oposición.