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El pleno pide al alcalde de Castelldefels que expulse al edil tránsfuga de CDC

La oposición pide al alcalde del PP, que está en minoría, que eche a Barona de su equipo

Reyes ha retirado al edil expulsado de CDC la segunda tenencia de alcaldía y le ha dejado sin voto

Manuel Reyes, alcalde de Castelldefels.
Manuel Reyes, alcalde de Castelldefels.

El pleno del Ayuntamiento de Castelldefels aprobó el jueves una moción en la que pidió al alcalde Manuel Reyes, del Partido Popular, que expulse de su equipo de gobierno al concejal de Educación, Santiago Barona, tránsfuga de Convergència, que decidió el pasado otoño permanecer en el gabinete municipal pese a la ruptura del frágil pacto entre populares y nacionalistas, que había empezado a desgajarse seis meses antes. La propuesta prosperó al votar en bloque los 13 ediles de la oposición (PSC, CDC, Iniciativa y dos ediles no adscritos) frente a los 12 que sustentan el equipo de gobierno (los ocho del PP, uno de Unió, dos de Asociación de Vecinos y Vecinas Independientes de Castelldefels (AVVIC) y el propio Barona). Reyes no considera a Barona tránsfuga y necesita que permanezca en el ejecutivo municipal para poder seguir gobernando en Castelldefels, la segunda ciudad en importancia, después de Badalona, que conquistó el PP en las pasadas elecciones municipales.

La moción aprobada recoge el espíritu del manifiesto “Por la dignidad política” en Castelldefels, que impulsó Iniciativa per Catalunya-Esquerra Unida i Alternativa (ICV-EUiA) y que el pasado día 19 suscribieron conjuntamente el PSC, CDC y Esquerra, este último partido sin representación municipal. El texto, que no es de obligado cumplimiento, insta a Reyes a dar siete pasos para enderezar su gobierno: no permitir la presencia de tránsfugas; dejar de utilizar la “mentira” como instrumento de manipulación política; aprobar un nuevo Plan de Actuación Municipal (PAM) acorde con la mayoría de la cámara; cumplir con los programas electorales votados; informar a los funcionarios del Ayuntamiento de la existencia del manifiesto y darle eco en los medios públicos municipales. El escrito reprocha a Reyes la falta de “liderazgo”, el incumplimiento del PAM, que este ejercicio se ha visto obligado a prorrogar los Presupuestos de 2013 y que ya se ha visto forzado a acometer 19 remodelaciones en su gabinete en menos de tres años. La última es reciente: le ha retirado a Barona la segunda tenencia de alcaldía que le otorgó cuando decidió convertirse en tránsfuga y el voto (aunque no la voz) en el equipo de gobierno. También ha cubierto la plaza vacante de concejal de Hacienda (el quinto que ocupa esa área en el mandato) con Màxim Costa, uno de los ediles de la Asociación de Vecinos y Vecinas Independientes de Castelldefels.

La moción pide al alcalde que deje de usar la "mentira" como instrumento político.

Durante el debate de la moción, la ecosocialista Candela López tachó de “fraude electoral” el papel del concejal y le acusó de perseguir únicamente “un beneficio personal de la política y de sobrepasar los límites de la ética. “Que usted sea un tránsfuga no es un insulto, es una situación que ha elegido de forma voluntaria y que el alcalde permite. Está ocupando una silla en la que no representa a nadie y solo tiene la legitimidad que usted mismo se otorga”, afirmó la concejal. Los ecosocialistas entienden que el regidor puede retener el acta pero no así asumir un papel un rol de gobierno en el Consistorio.

Barona dejó claro que no tiene la menor intención de abandonar sus tareas y acusó a la oposición de fomentar el fraude y de generar “desafección política”. En su diatriba, Barona cargó especialmente contra los socialistas a quienes acusó de “burlarse” de los ciudadanos al recordar que tienen la costumbre de cambiar de alcalde (como sucedió en Castelldefels) en otras legislaturas a mitad de mandato. Pero no solo eso: repasó la lista de políticos imputados o bajo sospecha del PSC como Manel Bustos, exalcalde de Sabadell; citó a Cristòfol Gimeno, el diputado que revela a Jaume Collboni en el Parlament y que está imputado junto a otras 53 personas más en la causa contra la excúpula de CatalunyaCaixa, o el hecho de que el Tribunal Superior de Justicia esté investigando a la diputada socialista Montse Capdevila por pagar viajas privados con la tarjeta del Parlament. “Todos esos casos son los que crean desafección política. Si avalan todo eso tengo que decirles que hacen fraude electoral. ICV presenta candidatos que cuando no ganan prefieren recuperar su plaza de funcionarios. Soy fiel a los ciudadanos y mi gran pecado es trabajar en las áreas que tengo asignadas”, se defendió el edil tránsfuga. No son pocas. Además de la educación, ostenta las áreas de Igualdad, Promoción Económica y Fomento de la ocupación de políticas de ahorro y sostenibilidad.

“Que usted sea un tránsfuga no es un insulto, es una situación que ha elegido de forma voluntaria y que el alcalde permite."

La situación del Ayuntamiento de Castelldefels es sumamente delicada desde que CiU rompió la alianza con Reyes al acusarlo de desleal y de mirar más por los intereses de su carrera política y de su partido que no por los del bien de la ciudad. No lo cree así el alcalde que acusa a los nacionalistas de haberse doblegado a las directrices de la cúpula de CDC para romper cualquier alianza con los populares por su antagónica posición en el soberanismo. El golpe de timón de Convergència fue tortuoso: de sus cinco ediles iniciales, dos de ellos abandonaron el grupo en abril pasado y los otros optaron por distintos caminos: uno se fue a la oposición, otro se convirtió en tránsfuga y el de Unió decidió seguir en el gobierno. El resultado ha sido un frágil equilibrio en el equipo municipal de Reyes, que explotó ya en el pasado pleno con una situación insólita cuando se aprobaron dos mociones contra dos de los proyectos estrella del Gobierno de Rajoy: una moción contra el la futura ley del aborto y otra contra la Ley de la Racionalización y Sostenibilidad de Administración Local (LRSAL).

 

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