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Muere Iñaki Azkuna

El alcalde fallece a los 71 años en su domicilio

El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, ha fallecido a última hora de la tarde de este jueves a los 71 años en su domicilio de Bilbao junto a su familia y su entorno personal, según acaba de anunciar el Ayuntamiento de Bilbao.

Alcalde de Bilbao desde 1999, en 2003 le fue diagnosticado un cáncer de próstata que nunca ocultó y que fue agravando su estado de salud hasta su muerte hoy. El consistorio ha apuntado que en las próximas horas se convocará una Junta de Portavoces y un pleno extraordinario del Ayuntamiento de Bilbao, pero por expreso deseo del alcalde se realizarán unas exequias privadas, "en la intimidad de la familia y de las personas más allegadas".

Durante las próximas horas se informará de los detalles del funeral oficial público. En nombre del alcalde, el Ayuntamiento pide que se respete su voluntad y transmite su agradecimiento al pueblo de Bilbao. La evolución y radical transformación que ha vivido Bilbao en los últimos años, en buena medida  es indisoluble de su mandato, que le llevó a ser considerado el Mejor Alcalde del Mundo 2012, concedido por la Fundación City Mayors en enero de 2013, y el Lee Kuan Yew World City Prize, considerado el "nobel de las ciudades". La enfermedad no le apartó durante su segundo mandato, el único con mayoría absoluta, de su tarea como regidor hasta que fue empeorando.

A Azkuna le fue diagnosticado de un cáncer de próstata en 2003 y desde entonces se sometió a varios tratamientos médicos. Fue uno de los primeros cargos políticos que no dudó en hacer pública su enfermedad. En el verano de 2008 abandonó durante dos meses el consistorio para someterse a una operación en Estados Unidos para corregir las secuelas del tratamiento y en 2011 reforzó su tratamiento contra el cáncer ya que la enfermedad se le había "encabritado".

El alcalde compatibilizó su cargo con el tratamiento hasta que el 6 de mayo de 2013 tuvo que pasar por el quirófano. Estuvo más de un mes de convalecencia, pero reapareció en silla de ruedas en la clausura del Foro Mundial de Alcaldes junto al Príncipe de Asturias y el lehendakari, Iñigo Urkullu. El 4 de julio tuvo que ser operado nuevamente para extirparle el riñón izquierdo. La intervención le mantuvo ingresado en el Hospital de Basurto, obligándole a ausentarse de la vida política.

El 20 de agosto del pasado año, en el ecuador de la Aste Nagusia bilbaína, el primer edil abandonó el hospital tras recibir el alta médica después de permanecer hospitalizado durante 54 días. Azkuna continuó su proceso de recuperación en su domicilio aunque acudía a su despacho para ponerse al día de los asuntos municipales.

El 14 de septiembre fue ingresado nuevamente como consecuencia de una infección pero unos días más tarde recibió el alta médica. Su empeoramiento se produjo tras el fallecimiento de su mujer, la mexicana Anabella Domínguez, con quien estuvo casado durante más de 40 años. Su esposa falleció en septiembre de 2012 también como consecuencia de un cáncer.

El pasado mes de febrero Iñaki Azkuna fue hospitalizado de nuevo en Hospital de Basurto, tras sufrir un pequeño desvanecimiento y desde entonces estaba convaleciente en su domicilio. El 2 de marzo, el Rey, con motivo de su viaje a Bilbao para asistir al Global Forum Spain, acudió al domicilio del alcalde para visitarlo y charlar con él. Entonces se confirmó que Azkuna no asistiría a la inauguración del foro económico previsto en el Museo Guggenheim.

El estado de salud del alcalde se agravó el pasado día 14, lo que obligó a la dirección del PNV de Bizkaia a reunirse de urgencia para informar de la situación a las juntas locales. El alcalde vio deteriorada notablemente su salud en el último año, en el que se sometió a tres operaciones, una de ellas para extirparle un riñón.

Azkuna cimentó su vida para dedicarse a la medicina, pero la gestión sanitaria le llevó a la política y a ser alcalde durante casi 15 años en una ciudad en la que se convirtió en un referente y que le hizo ser bilbaíno por los cuatro costados.

Nacido el 14 de febrero 1943 en Durango, en el corazón de Bizkaia, fue hijo de un metalúrgico y de una costurera, cuyos desplazamientos por trabajo a Bilbao fueron los que le hicieron conocer la villa de la que décadas más tarde sería su máximo representante. "Lo bilbaíno es un tipo de ser vasco. Ejerzo de bilbaíno cuando duermo, cuando desayuno, cuando salgo y cuando estoy en Pekín", llegó a decir en su día para dejar patente su apego a la ciudad.

A pesar de su vínculo con el Botxo, se fue a estudiar a Salamanca, donde en 1966 se licenció en Medicina, su gran vocación, comenzando una trayectoria como especialista en radiología y cardiología que luego tornaría hacia la política.

Tras doctorarse "cum laude" en Salamanca, se marchó a Francia a trabajar como investigador en el Hospital Broussais, de la Universidad de París. Estuvo en la capital francesa entre 1971 y 1972, una etapa corta, pero que marcaría su vida personal, ya que fue donde conoció a la que se convertiría en su esposa, la mexicana Anabella Domínguez, quien estudiaba Filología Francesa.

En 1973, Azkuna regresó a Bilbao para ejercer de profesor de Medicina Física y Radiología de la Universidad del País Vasco y empezar a trabajar en el Hospital de Cruces de Barakaldo. Tras ser jefe de servicio en el área de su especialidad, en 1981 fue nombrado director general del hospital más grande de Euskadi.

Un año después, pasó a ser responsable de Hospitales de Osakidetza, y en 1983, viceconsejero de Sanidad. Su salto a la política llegó en julio de 1989, cuando el lehendakari José Antonio Ardanza le convirtió en su mano derecha como consejero-secretario de la Presidencia. Sabedor de su experiencia en la gestión sanitaria, Ardanza le cambio de cartera en febrero de 1991, cuando le designó consejero de Sanidad.

En este cargo estaría hasta abril de 1999, al ser tras ser elegido cabeza de cartel del PNV en las elecciones municipales en sustitución de su compañero de partido y anterior alcalde, Josu Ortuondo. Ganador de los comicios en minoría, se hizo con la alcaldía gracias a los votos de la coalición de la izquierda abertzale Euskal Herritarrok (EH).

A partir de ahí, su peso electoral fue en ascenso, lo que le permitió revalidar el puesto de primer edil en 2003 gracias al acuerdo entre PNV-EA e IU-EB Dos días después de su victoria en las urnas, reveló que padecía un cáncer de próstata, hecho que no le impidió seguir con el bastón de mando.

En 2007, ya sin la coalición PNV-EA, volvió a ganar y gobernó con Ezker Batua, y fue al cuarto intento, en mayo de 2011, cuando logró recuperar la mayoría absoluta para su partido. En especial en su último mandato, coleccionó premios destacados, tanto individuales como en nombre de la ciudad, También recibió la Legión de Honor de Francia en enero de 2011 de manos del ministro de Defensa francés, Alain Juppé.

En septiembre de 2012, falleció su esposa, cuando tenía 66 años, debido a un cáncer. Con Anabella Domínguez tuvo un hijo, que le dio una nieta el pasado año cuando se encontraba convaleciente de una de las operaciones a las que se sometió.

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