La mujer desfigurada con ácido: “Sabía que iba a pasar algo, pero no algo así”

El acusado se enfrenta a 24 años de cárcel mientras que para el sicario que ejecutó la orden la fiscalía pide 17 años de prisión

Özgür Dogar, con micrófono, y su cómplice, en el jucio.
Özgür Dogar, con micrófono, y su cómplice, en el jucio.LUIS SEVILLANO

Tranquila y con un tono claro y directo. Así ha testificado esta mañana María Ángeles Ruiz González, la mujer de 31 años que fue atacada con ácido en el distrito de Ciudad Lineal el 20 de junio de 2012. La víctima lo ha dejado claro: "Sabía que algo iba a pasar, pero jamas me imaginaba que iba a ser algo así". Ruiz González ha relatado las tres agresiones que sufrió en el periodo de un mes y que le cambiaron tanto su vida como la de su familia. Ahora ha recibido la incapacidad laboral absoluta y solo cobra 760 euros al mes.

La primera agresión que sufrió ocurrió el 29 de mayo cuando salía de su trabajo, en el barrio de Montecarmelo. Un hombre, al que describió como alto, delgado, cubierto con una gorra y un bigote posiblemente postizo, la agarró por detrás del cuello y la tiró al suelo. Cayó y se quedó con la parte derecha de la cara apoyada en el suelo. Intentó liberarse golpeando a su agresor con el brazo izquierdo, pero no lo logró. El atacante no paraba de querer estrangularla. Gracias a la llegada de un viandante, el hombre la soltó y la cogió el bolso. Antes de salir corriendo por su parte izquierda le dijo "esto lo hago por mi hermana", sin que la mujer sepa en estas fechas a qué se refería. 

María Ángeles Ruiz González, a la salida de la Audiencia Provincial.
María Ángeles Ruiz González, a la salida de la Audiencia Provincial.F. J. B.

Instantes después salió corriendo su marido, el turco Özgür Dogar, tras el atacante, ya que salió de un bar cercano. Días después su esposo tenía uno de los teléfonos móviles que llevaba la mujer en el bolso y sabía la numeración de una cuenta abierta por la víctima a nombre de su hijo en Ibercaja, pese a que nadie (tan solo ella) tenía conocimiento de ella. La mujer también descubrió una foto de su hijo que solo ella tenía, escondida en una cartera de su marido. La imagen tenía las esquinas cortadas y una rayadura de tenerla metida en su monedero. "Estoy segura de que tras el ataque estaba mi exmarido", ha concluido la mujer.

El segundo problema que tuvo con Dogar se registró el 19 de junio cuando la mujer salió con un amigo con el que quería hablar y contarle que tenía previsto divorciarse de Dogar. El hombre, que supuestamente había descargado un programa para localizar por donde se movía, les siguió en un coche que le habían prestado. En un determinado momento, les adelantó por la derecha y les cruzó el coche sin dejarles pasar. Según su versión, la intentó sacar por la fuerza por un brazo y una pierna, sin llegar a conseguirlo gracias al cinturón de seguridad. Al final accedió a hablar con él, pero delante de la comisaría de Hortaleza, por si ocurría algún percance.

El ataque con el ácido se produjo la mañana del 20 de junio, cuando la mujer caminaba por la calle del Río Ulla. Tenía previsto dar una vuelta y hacer unas compras hasta que saliera su hijo del colegio, a las 12.50, para evitar estar en el domicilio junto con Dogar. "Cogí una calle que no era habitual. Era consciente de que me seguía, por lo que no paraba de mirar a un lado y a otro y a atrás", ha recordado la mujer. En un momento dado la salió al encuentro un hombre que iba por la calle de Emilio Ferrari. "De hecho, tuve que pararme para no chocarnos. Se trataba de una persona delgada, alta, morena, con una gorra y que llevaba una prenda oscura. En su mano portaba una lata verde grande", ha descrito.

"Con un movimiento con la mano derecha, me tiró el líquido y antes de que pudiera cerrar los ojos por las quemaduras, vi como salía corriendo solo", ha recordado la víctima. Al momento se ha levantado y se ha girado hacia los dos acusados. Ha señalado con el dedo al supuesto autor material, Bryan Stevan Cristando, de 22 años, mientras ha dicho: "Sí, él". "Me ha cambiado la vida por completo no solamente a mí, sino también a los míos", ha añadido durante su declaración.

El fiscal pide 24 años de prisión para Ozgur D., a quien se acusa de maltratar a su esposa porque quería separarse de él y contratar a otro hombre, Bryan Stevan C.A., para quien la fiscalía solicita 17 años de cárcel, por arrojar líquido corrosivo a la mujer, que sufrió una gran quemadura en la cara que le ha dejado graves lesiones.

Durante el juicio, los dos procesados han defendido su inocencia y han negado su participación en los hechos. La mujer, María Angeles R.G., ha señalado que su exmarido, Ozgur D., la sometía a "un acoso continuo y persistente" todos los días y su única "obsesión" era estar donde estuviera ella, después de que ella le comunicó que quería divorciarse.

La fiscalía pide 24 años

Özgür Dogar, de nacionalidad turca y 31 años de edad se ha sentado esta mañana en el banquillo de la Sección 26 de la Audiencia Provincial de Madrid que se encarga de los casos de violencia de género. Afronta una petición de condena de 24 años al estar acusado de encargar a un compinche en junio de 2010 que arrojara ácido a su esposa María Ángeles R. G., de quien se estaba separando. El agresor material, Bryan Stevan C. A., de 22 años, ha comparecido junto al principal acusado ante el tribunal. Para él se piden 17 años de cárcel.

El fiscal acusa a Dogar de los delitos de lesiones con gran deformidad, coacciones graves, violencia psíquica habitual y robo con violencia junto con una falta de lesiones. Según el relato de hechos del ministerio público, Dogar contrató los servicios de Bryan Stevan. A cambio de una cantidad de dinero que no ha quedado establecida, este hombre tendría que abordar a su mujer en la calle. Para hacerlo, tenía que ocultar su rostro para que no le viera y no le reconociera. La mujer ya fue abordada en una primera ocasión por Bryan Stevan el 29 de mayo de 2012, cuando salía de su trabajo. Aquel día la agarró por el cuello, intentó asfixiarla y le propinó un golpe en la cabeza. Le arrebató el bolso en el que llevaba dos teléfonos móviles, documentación bancaria y un monedero.

El ataque más grave se produjo casi un mes después, el 20 de junio, cuando María de los Ángeles caminaba por la calle de Río Ulla (Ciudad Lineal). Según el fiscal, se acercó el cómplice de su marido con el rostro oculto bajo una gorra. De manera sorpresiva y sin darle oportunidad a defenderse, le arrojó directamente al rostro de la mujer y a muy corta distancia, un líquido corrosivo que llevaba en un recipiente.

Como consecuencia de la agresión, la mujer sufrió una tremenda quemadura de tercer grado en la cara, por la que estuvo ingresada durante meses en el hospital La Paz. Sufre graves lesiones estéticas y psicológicas.

Sobre la firma

Es redactor de la sección de Madrid de EL PAÍS, a la que llegó en 1994. También ha colaborado en la SER y en Onda Madrid. Ha sido tertuliano en TVE, Telemadrid y Cuatro, entre otros medios. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, está especializado en Sucesos y Tribunales. Además, es abogado y criminólogo.

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