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Los peritos revisan todas las señales en un kilómetro alrededor de Angrois

Rechazada la petición de Adif de que el maquinista del Alvia no cuente con su propio experto

Los peritos inspeccionando las señales
Los peritos inspeccionando las señales

Los peritos que están analizando el accidente de tren de Santiagodel pasado 24 de julio por encargo del juez o de las partes personadas en la causa recorrieron esta mañana la curva de Angrois en la que murieron 79 personas. Durante una hora y media revisaron todas las señales y elementos técnicos a lo largo de un kilómetro de la vía. Al finalizar su inspección, que se produce después de que ayer estudiasen nuevamente los restos de los trenes almacenados en Padrón, se limitaron a ratificar su previsión de que “en un mes” tendrán listo el informe preliminar sobre el accidente que les ha pedido el juez Luis Aláez porque ya disponen de mucha información. Por otra parte, la Audiencia Provincial de A Coruña acaba de ratificar en un auto que el conductor del tren accidentado, Francisco José Garzón, único imputado, puede contar con su propio perito, un maquinista con amplia experiencia que ya viene trabajando en el caso desde hace meses. Adif había recurrido su nombramiento pero ahora la Audiencia, al igual que ya había hecho el juez Aláez en este y en otros casos, considera que todas las partes personadas tienen derecho a un perito propio si así lo desean.

Los seis peritos aprovecharon para revisar las vías un momento del día en el que, durante algo más de dos horas, por Angrois no circula ningún tren en ningún sentido. Acompañados por técnicos de Adif que verificaron la seguridad de su recorrido, los expertos comenzaron su inspección en torno al punto kilométrico 84, a la salida del túnel previo a la curva, y lo finalizaron en el 85, abarcando así un kilómetro en torno al lugar en el que descarriló el primer vagón del Alvia, en el punto 84,413. En su recorrido se detuvieron especialmente en el semáforo que señaliza la entrada a la bifurcación de A Grandeira, que generalmente, como pasaba el día del accidente, está en verde (vía libre) y por lo tanto el sistema de control puntual de la velocidad, el ASFA, no actuaba sobre la velocidad del tren ni en ese punto ni en el semáforo previo que lo precede. También se demoraron en torno a las señales que, doscientos metros antes de la curva, delimitan supuestamente en qué punto la línea Ourense-Santiago se somete a las normas específicas de alta velocidad (PTO) o al Reglamento General de Circulación. Durante su recorrido, los peritos fotografiaron numerosos elementos y características, como el peralte de la vía o los distintos tipos de balizas allí instaladas.

Los expertos recorrieron esta mañana las vías y ayer inspeccionaron el tren, pero al mismo tiempo siguen con su trabajo de estudio de documentos y normativas para elaborar su informe. Esta misma semana el perito ingeniero de Telecomunicaciones nombrado por el juez reclamó a Renfe que le entregue “cualquier informe o comunicación” sobre posibles incidencias entre el 17 y el 24 de junio de 2012, justo antes de que la empresa le pidiese a Adif desconectar el sistema de control constante de la velocidad, el ERTMS, a bordo de los trenes porque daba fallos.

En la causa hay actualmente trabajando seis peritos, tres de ellos por designación judicial (Juan Carlos Carballeira Rifón, ingeniero de Caminos; José Manuel Lamela Rivera, ingeniero de Industriales; y César Mariñas Davila, ingeniero de Telecomunicaciones) y otros tres elegidos por las partes (Ángel Luis Sanz Cubero, maquinista elegido por la defensa del conductor del Alvia imputado, y los ingenieros de Telecomunicaciones Frans Heijnen, seleccionado por la aseguradora de Renfe, y José Luis Pinel Simón, por Adif). A principios del pasado mes de diciembre el juez Aláez les dio un plazo “prudencial de seis meses” para que analicen la señalización, el trazado y el estado del propio tren por si pudieran tener influencia en el accidente. Pero el pasado 13 de febrero, tras conocerse que un maquinista jefe de Renfe había advertido de la escasa señalización de Angrois un año y medio antes del accidente, Aláez les pidió que le “delanten dictamen” con una valoración preliminar, documento que ahora los peritos esperan entregarle “en un mes”.

A la espera de ese documento, de momento el único imputado en la causa es el maquinista del Alvia, Francisco José Garzón, que admitió que circulaba despistado tras recibir una llamada telefónica del interventor del tren y que no frenó a tiempo. El juez Aláez, sin embargo, considera que la curva debía contar con una mejor señalización que evitase o paliase ese error humano, cuestión que espera ver ratificada con el informe pericial y de la que culpa a Adif, empresa pública gestora de las vías de la que llegó a decir que “jugaba con la vida de muchas personas”.

 

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