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La Comunidad desaprueba el jardín aéreo de la Cebada y obliga a hacer otro parque

La reforma de la plaza acumula otro año de retraso y no estará lista hasta 2017

Proyección del Ayuntamiento sobre cómo quedará la plaza de la Cebada tras la reforma. Ampliar foto
Proyección del Ayuntamiento sobre cómo quedará la plaza de la Cebada tras la reforma.

La reforma de la plaza de Cebada, que lleva casi una década en ciernes pero nunca termina por ejecutarse, se ha topado con un nuevo obstáculo administrativo: la Comunidad de Madrid (PP) ha obligado al Ayuntamiento de la capital (PP) a modificar el proyecto, al considerar que el parque público diseñado en la azotea del nuevo edificio no puede ser calificado legalmente de zona verde.

No obstante, el área municipal de Urbanismo ha optado por mantenerlo, lamentando las reticencias regionales a un modelo que considera “pionero” y “bueno para la ciudad”. “Se trata de un criterio de oportunidad y no legal en el que la Comunidad no puede entrar”, han explicado fuentes municipales.

Eso sí, el Ayuntamiento tendrá que plegarse a la objeción planteada por la Comunidad para autorizar la reforma de la plaza.

El parque de la azotea suma 4.300 metros cuadrados; al no computar como zona verde, Urbanismo está obligado a incluir una superficie equivalente en el plan.

Eso supondría plantar un parque de tamaño considerable en un área en la que no hay lugar para ello sin modificar antes todo el proyecto. Así que el Ayuntamiento ha optado por acogerse al último cambio en la Ley regional del Suelo y reservar una partida presupuestaria para comprar suelo y dedicarlo a zona verde en otra zona (aún por decidir).

El futuro jardín aéreo de La Cebada. ampliar foto
El futuro jardín aéreo de La Cebada.

Este cambio retrasará en cualquier caso la reforma de la plaza. Una vez más. El ex alcalde Alberto Ruiz-Gallardón (PP) prometió en 2005 renovar el mercado (construido en 1958 sobre otro de 1875) y el polideportivo con piscina (de 1968). Planeaba pagar la obra con la construcción de viviendas en esa misma parcela, pero en 2007 optó por incluir un supermercado en el proyecto para sufragarlo. En agosto de 2009 tiró el polideportivo con fondos estatales, dejando sin piscina a todo el distrito. Medio año después, reconoció que no había ninguna empresa interesada en su plan.

El proyecto volvió a cambiar: la concesionaria debería construir un centro comercial, de cinco plantas y 13.500 metros cuadrados (con un espacio mínimo para los pocos puestos de mercado que aún sobreviven) y, junto a él, un polideportivo de 8.924 metros cuadrados. El plan incluía además un aparcamiento de 280 plazas y 4.300 metros cuadrados de zonas verdes. En un principio, ese parque estaba previsto entre las calle Toledo y del Humilladero, pero el área municipal de Medio Ambiente y Movilidad aconsejó convertir esa zona en peatonal.

Así que Urbanismo optó por colocar el parque en la azotea del complejo. Y ahí seguirá, pese a las reticencias de la Comunidad.

Cuando aprobó ese último cambio, a principios de 2012, el Ayuntamiento esperaba obtener el visto bueno regional antes del verano, “pero ha llevado mucho más tiempo”, señalan fuentes municipales. Así los trámites urbanísticos, que debían estar listos a finales de 2012, siguen en curso.

Cuando acaben (según Urbanismo, no llevarán mucho tiempo más), se podrá licitar el proyecto, para el que se ha tanteado con éxito a varias empresas. En el mejor de los casos, las obras podrían comenzar a finales de año; si duran 24 meses, como prevé Urbanismo, la plaza recuperaría la normalidad a inicios de 2017.

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