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El mayor proceso abierto contra la pesca con explosivos se cierra con un acuerdo

Seis de los ocho imputados aceptan dos años de prisión.

Ninguno de los acusados irá a la cárcel porque no tienen antecedentes

El principal implicado, el armador de Portonovo, José Deza, falleció hace unos días

Siete de los ocho acusados por la Fiscalía de tenencia, tráfico y depósitos de explosivos que presuntamente utilizaron durante varios años para la captura de la sardina han alcanzado un acuerdo de conformidad por el que aceptan una condena de dos años de cárcel e inhabilitación para faenar. Se cierra así el proceso judicial de la mayor operación contra la pesca con explosivos en Galicia que se desarrolló en junio de 2010 con la detención de 15 personas y la incautación de 110 kilos de dinamita Riodin, fabricada por Maxan y comprada en Portugal.

El acuerdo se alcanzó la semana pasada quedando fuera el principal acusado, el armador de Portonovo José Deza que falleció días antes de que los abogados defensores se reunieran con el fiscal del caso. Deza, al que le habían intervenido la mayor partida de explosivos enterrados en una finca de su propiedad, se enfrentaba al doble de condena por delito continuado. La investigación constató que los explosivos se venían utilizando para la pesca al menos durante 14 años antes. Después de tres años de instrucción, el fiscal solicitó cinco años de prisión, tanto para los armadores y marineros que supuestamente emplearon dinamita para la sardina, como para el proveedor de los explosivos.

Quedó probado que los armadores Jesús Sobral Andreu, José Antonio Tizón Ferreira y José Manuel Graña Acuña, así como el fallecido José Deza, adquirían la dinamita al proveedor José Manuel López Puga, que la traería de forma ilegal de Portugal. También se enfrentaban a la misma condena e inhabilitación para la pesca los patrones Jorge Sobral Cabaleiro, Manuel Soto Freitas y Diego Tizón Veiga. Solo para el marinero que trabajaba a las órdenes de Deza, Manuel Soto, el fiscal mantuvo la condena de una multa. La instrucción de la Guardia Civil puso al descubierto la práctica generalizada en el sector del uso de dinamita en la pesca de la sardina desde 1996. La operación se cerró un año después con la detención de José López Puga, un vecino de Arbo de 66 años, cuando le vendía al armador de Cangas, José Manuel Graña, 10 kilos de dinamita y 100 detonadores pirotécnicos. Por la entrega el vendedor recibió 500 euros. López Puga admitió ante el juez que adquiría el explosivo en Portugal para venderlo a armadores gallegos.

En 2009, la Guardia Civil inició la investigación de un grupo de personas dedicadas profesionalmente a la pesca que almacenaban dinamita para la campaña de la sardina de 2010, “poniendo en riesgo la seguridad pública”, según el fiscal. El relato de los hechos se sitúa en la tarde del 22 de junio de 2010 en el puerto de Vigo, cuando los agentes intervienen los primeros nueve cartuchos de dinamita Riodin ocultos bajo unas las redes. A pocos metros fueron localizados otros 38 cartuchos y 24 artefactos compuestos por un detonador pirotécnico engarzados con mecha lenta plastificada. Esa misma noche, en la entrada y registro de un galpón del puerto se encontraron otros nueve cartuchos, 16 detonadores y una bolsa vacía que había contenido cinco kilos de Goma 2 Eco de Riodin. La operación había comenzado con 15 detenidos. Los 7 acusados tendrán que comparecer ante el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia de Pontevedra para aceptar los términos del acuerdo en una vista que tendrá lugar el día 25 de febrero dando por cerrado el caso. Ninguno de los acusados irá a prisión porque no tienen antecedentes.

 

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