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El David Bowie más glamuroso

La Térmica recupera la colaboración del cantante británico con el fotógrafo Brian Duffy en los 70

Chris Duffy, a la izquierda, y Kevin Cann, en Málaga. Ampliar foto
Chris Duffy, a la izquierda, y Kevin Cann, en Málaga.

La década de los años 70 del siglo pasado fue suya. Su controvertida figura, los ríos de tinta sobre su ambigüedad sexual, sus estilismos imposibles y su capacidad de conectar con toda una generación con sus himnos pop convirtieron a David Bowie (Londres, 1947) en un icono no solo sobre los escenarios. Su marcada personalidad creó corriente. El Duque Blanco fue también el Rey del Glam, con una estética inspirada en las travestis neoyorquinas que quemaban la noche junto a personajes como Andy Warhol y en la que no faltaban estampados de leopardo, plataformas, trajes futuristas, exceso de maquillaje, peinados imposibles y mucha purpurina.

Es precisamente esta etapa de la estrella la que se recupera en la exposición Duffy: Bowie series, que reúne en La Térmica de Málaga hasta el 23 de marzo más de una treintena de imágenes de aquella época firmadas por uno de los maestros de la fotografía británica, Brian Duffy, quien convirtió con su cámara a los mitos de su época en imágenes clásicas de la historia de esta disciplina.

Duffy (1933-2010) captó con su cámara a la realeza de Hollywood, como Michael Caine, Brigitte Bardot, Julie Andress o Sidney Poitier y a otras grandes estrellas del rock como John Lennon, Black Sabbath y Debbie Harry (Blondie) o a personalidades como William Burroughs o Amanda Lear, entre muchos otros.

Experto en moda y habitual de revistas del ramo como Vogue, Glamour o Esquire, el fotógrafo ayudó a Bowie a modelar su imagen durante los años 70 coincidiendo con el ascenso de su carrera musical, convirtiéndolo en todo un icono al que imitar. Canciones como Live on Mars? o Changes auparon a Bowie como máxima figura del movimiento glam, para el que se transmutó en Ziggy Stardust, un personaje de su invención cuyas vicisitudes cuenta en The rise and fall of Ziggy Stardust and the spiders from Mars, disco que inyectó al glam grandes dosis de dramatismo. El álbum, un referente del género, está considerado uno de los mejores discos de la historia del rock.

La exposición muestra la especial relación de Duffy con el músico a lo largo de casi una década e incluye las fotografías de las tres portadas de los álbumes creadas por Duffy: Aladdin Sane (1973), Scary monsters (1979) y The lodger (1979); las sesiones denominadas Ziggy Stardust (1972) y White sands (1975); fotografías adicionales del set de rodaje del filme dirigido por Nick Roeg The man who fell to earth (1976); así como fotografías del backstage de dichas sesiones y documentos personales del fotógrafo.

Durante la presentación de la muestra, el hijo del fotógrafo, Chris Duffy, y el biógrafo del músico, Kevin Cann, revelaron que la portada original de Aladdin Sane, que se exhibe en el Victoria & Albert Museum de Londres, fue valorada por la empresa de subastas Christie's en tres millones de libras (unos 3,6 millones de euros).

Chris Duffy comentó que logro convencer a su padre para que sacase una serie limitada de 25 reproducciones firmadas por él. Una de esas reproducciones, de las que solo quedan cuatro a la venta por unos 22.500 euros, cuelga de las paredes de La Térmica.