TEMPORAL EN EL CANTÁBRICO

Un carguero español se parte en dos tras empotrarse en la costa francesa

La fractura del navío ocasiona el vertido de 15 toneladas de carburante al mar Dos helicópteros logran rescatar en pleno temporal a los 12 tripulantes

El carguero español Luno, de 100 metros de eslora, se partió ayer en dos tras quedar a merced del fuerte oleaje y empotrarse contra el dique de la playa vascofrancesa de La Barre, en Anglet, muy cerca del puerto de Bayona, al que se dirigía el buque tripulado en ese momento por 11 marineros y el práctico de esta dársena. Tres horas después del naufragio, todos los tripulantes fueron rescatados y puestos a salvo por helicópteros de la Gendarmería y la Armada francesas.

El barco navegaba sin carga en el momento del siniestro y llevaba para su combustible 127 metros cúbicos de gasóleo (127.000 litros) y 12 toneladas de aceite. El ministro francés de Transportes, Frédéric Cuvillier, que acudió al lugar del naufragio, descartó una contaminación masiva, dado que el vertido de carburante fue “extremadamente limitado”. De las 80 toneladas que almacenaba, entre 60 y 70 quedaron en la proa, varada en la playa. El resto, entre 10 y 20 toneladas, se encontraban en la parte trasera, encallada en el espigón. El alcalde de Anglet, Jean Espilondo, aseguró que el barco desalojó “15 de las 100 toneladas de gasoil”.

El Luno envió una señal de alerta a las 10.00 porque tenía “dificultades” para acceder al puerto de Bayona tras sufrir una avería eléctrica “total”. Dos remolcadores y un práctico salieron en su auxilio para tratar de controlar el rumbo y dirigirlo a la dársena. Aunque el práctico francés logró subir a bordo, las fuertes rachas de viento y los embates de las olas hicieron imposible estas maniobras y empujaron el barco contra el dique.

En la zona se vivieron momentos de tensión e incertidumbre durante la mañana, al desconocerse en qué estado se encontraba la tripulación y si había riesgo de un vertido contaminante en la costa. Solo uno de los marineros resultó ligeramente herido en la cara.

El buque siniestrado, construido en 1994 por Astilleros Murueta y propiedad de la empresa vizcaína Naviera Murueta, zarpó el pasado martes por la tarde desde el Puerto de Pasaia (Gipuzkoa) tras permanecer en esta dársena durante casi un mes para reparar una avería y someterse a una revisión general, según fuentes de la citada Autoridad Portuaria. Es un buque diseñado para cargar sustancias peligrosas y contenedores.

El ministro francés de Transportes, Frédéric Cuvillier, ha destacado que no se haya producido "ningún drama"

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