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Los agentes de la Ertzaintza “cumplían órdenes” en sus disparos

Las primeras declaraciones ante la juez no pudieron acabar por un error en el sistema informático

Las primeras declaraciones ante la juez Ana Torres de dos de los cuatro ertzainas imputados en el caso Cabacas se han quedado a medias este jueves ya que uno de los agentes no pudo acabar su comparecencia por un error en el sistema informático. Su declaración continuará este viernes dentro de la causa que se sigue en un juzgado de Bilbao por la muerte de un joven aficionado del Athletic al ser alcanzado por una pelota de goma disparada durante un operativo de la Ertzaintza en una céntrica calle de la capital vizcaína, en abril de 2012.

La línea de la defensa de estos imputados, avanzada en la primera declaración ante la juez, consiste en enmarcar la actuación de los ertzainas en un cumplimiento estricto de las órdenes recibidas por sus superiores dentro del operativo policial diseñado con ocasión del partido europeo que aquel día jugaba el Athletic en San Mamés y que alcanzó su máxima expresión por los incidentes ocurridos a su término.

Precisamente este operativo ha sido objeto de fuertes críticas dentro de la Ertzaintza, y de una manera especial desde los sindicatos. Erne atribuyó la muerte de Iñigo Cabacas a “un trágico accidente” debido a una mala organización del operativo de seguridad de ese día. Roberto Seijoó, portavoz de este sindicato de la Policía vasca, subrayó que “no debe responsabilizarse a un ertzaina” de lo ocurrido. De hecho, consideró que el “único debate de lo que ocurrió aquella noche debe girar en torno al diseño del operativo”.

Seijoó, en declaraciones a este periódico, actualizó las conocidas críticas de Erne a la falta de recursos para adecuar los operativos de seguridad ante eventos deportivos. Así, recordó que se han venido fijando dotaciones de apenas un centenar de agentes “cuando en otros estadios de Europa hay 500, 800 o hasta 1.000 polícias como en el caso del Paris St-Germain”, destacó en su crítica al “mal diseño” del operativo, en el que participó como responsable entonces de la Comisaría de Bilbao, Jorge Aldekoa, hoy jefe de la Ertzaintza.

Para Erne, en el denominado caso Cabacas, los agentes del despliegue cumplieron la orden de un “superior jerárquico” y desconocían que el uso de las escopetas con pelotas de goma podría ser mortal”.