El cine catalán vela armas

La Academia presenta sus nuevos miembros de honor, entre ellos Brian Yuzna, en víspera de los Premios Gaudí

Los nominados a los Premios Gaudí reunidos ayer en el Palacete Albéniz para la foto de familia
Los nominados a los Premios Gaudí reunidos ayer en el Palacete Albéniz para la foto de familia Massimiliano Minocri

La Academia de Cine Catalán se prepara para señalar las películas catalanas más destacables de 2013 con la entrega, el próximos 2 de febrero en el Barcelona Teatro Musical, de los Premios Gaudí. Pero ayer, además de sumergirse en la actualidad —cristalizada en la foto de familia que retrata los nominados y las nominadas a los galardones de esta VI edición del evento—, la institución dirigió la mirada hacia el pasado para encumbrar en un acto oficial a aquellos profesionales que con su trayectoria han contribuido a llevar el séptimo arte catalán al prestigio y la dimensión internacional de hoy en día.

De las seis personalidades nombradas miembros de honor de la Academia, algunas pertenecen a la historia del cine, habiendo “empezado a trabajar cuando nuestro sector era aún incipiente”, recordó la presidenta de la Academia, Isona Passola. Ese fue el caso del director de fotografía y restaurador de películas Joan Mariné que “con una vida digna de un guion de cine de aventuras, ha vivido momentos históricos como la transición del cine mudo al sonoro, del blanco y negro al color y la llegada de nuevas técnicas y formatos”, destacó Josep Maria Queraltó, que además glosó su contribución a la técnica cinematográfica con inventos como un formato especial de película que lleva su nombre. Mariné reveló que con sus 93 años sigue trabajando e identificó en el cine su fuerza de vivir.

La institución dirigió la mirada hacia el pasado para encumbrar a profesionales que con su trayectoria han llevado el séptimo arte catalán a la dimensión de hoy

Otro inventor, director y docente galardonado ayer —por petición de más de 30 miembros de la Academia— fue Francesc Pérez-Dolz, que emocionado repasó sus primeros pasos en el sector, su papel activo en los años 50 como ayudante de director y su incansable dedicación a la profesión.

Con la misma pasión Rosa Vergés presentó a otros dos nuevos miembros de honor, Marta Selva y Anna Solà, representantes de Drac Màgic, la cooperativa audiovisual que “ha implantado la vocación audiovisual en las escuelas desde 1970”. Vergés enfatizó el papel de la cooperativa en la educación y en la lucha para la igualdad de género con la creación en 1993 de la Muestra Internacional de Films de Mujeres de Barcelona, que ayudó a “sensibilizar la sociedad y reivindicar la categoría artística de la mujer y su dignidad”.

También representantes de la historia más reciente del cine catalán recibieron su nombramiento y su estatuilla: Passola insistió en la importancia del productor Paco Poch, fundador de Catalan Films, cuyo “papel en la internacionalización del cine catalán ha sido fundamental para el sector y para la aceptación de nuestra institución como miembro de la red europea de academias de cine”.

Ayer por primera vez también se elevó a socio de honor a un productor no europeo, el filipino afincado en Estados Unidos Brian Yuzna. Referencia en el género de terror, durante su co-dirección de la productora Fantastic Factory en Barcelona abrió el sector al modelo de producción americano.

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