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‘Tanquem els CIE’ denuncia agresiones a inmigrantes en el centro de Zona Franca

Entre 40 y 50 internos están en huelga de hambre desde hace cinco días

El Síndic de Greuges pide transparencia y que la Defensora del Pueblo visite el centro

SOS Racisme critica la "opacidad" del equipamiento e insta a la administración a investigar

Uno de los patios del CIE de la Zona Franca de Barcelona.
Uno de los patios del CIE de la Zona Franca de Barcelona.

La plataforma "Tanquem els CIE" ha denunciado supuestas agresiones a inmigrantes que se encuentran recluidos en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Zona Franca, en Barcelona, ante el juzgado de instrucción número 9 de la capital catalana. Los abogados de la plataforma, que visitaron el centro el pasado día 1 y durante el día de hoy, y que también denuncian que un interno herido ha sido deportado, han puesto en conocimiento de los hechos tanto a los juzgados de control del centro como a la Defensora del Pueblo.

La Plataforma ha explicado que el director en funciones del centro ha denegado el acceso a tres doctoras que pretendían visitar a varios internos que aseguran que no están recibiendo atención médica. También el Síndic de Greuges, Rafael Ribó que no está autorizado a entrar en el equipamiento porque depende del ministerio del Interior, ha instado a la Defensora a que lo visite de forma inmediata o le autorice a hacerlo.

Rafael Ribó.
Rafael Ribó.

El ambiente de tensión del CIE de la Zona Franca se disparó a raíz de la muerte de un interno de origen armenio hace justo un mes y, según cuentan varios internos que se han puesto en contacto con este diario y con la plataforma, alcanzó su punto álgido durante la pasada Nochevieja. Coincidiendo con una manifestación en el exterior del centro pidiendo su cierre, agentes de la unidad de antidisturbios de la Policía Nacional entraron en el recinto y según los internos fueron agredidos brutalmente. Según un portavoz de la prefectura, los agentes se limitaron a "calmar los ánimos". Los internos aseguran que los agentes han entrado varias veces en los módulos, mientras que las fuentes policiales mantienen que solo irrumpieron en Nochevieja y que se trató de "un incidente puntual". Desde entonces, tres furgonetas de la Unidad de Intervención Policial del cuerpo permanecen en el recinto del CIE, entre las vallas exteriores y el edificio.

Los dos internos que han llamado desde la cabina telefónica del centro a este diario relatan que desde comienzos de diciembre se producen malos tratos y vejaciones a los inmigrantes por parte de los trabajadores del CIE. Entre otras agresiones, relatan cómo son sacados a rastras de la zona de las duchas, incluso enjabonados, donde no hay cámaras. También aseguran que no reciben la atención médica ni la medicación que necesitan y que los empleados les impiden tener un contacto correcto con sus abogados cuando quieren ponerles al día de su situación. "No nos dejan ni tener un bolígrafo, nos han quitado el agua caliente y no nos dejan ver la televisión", asegura uno de ellos, que tiene la nariz rota --según ha constatado la plataforma-- y explica que fue por un golpe de porra. Otro interno se queja de dolor en una pierna a raíz de un incidente con los agentes y asegura que no le atienden.

Los problemas se dispararon tras la muerte hace un mes de un armenio, que se ahorcó en su celda

En señal de protesta contra la situación en la que se encuentran, entre 40 y 50 internos iniciaron hace cinco días una huelga de hambre, según han podido corroborar la propia plataforma Tanquem els CIE y también SOS Racisme, que hoy ha entrado en el recinto. La versión de la prefectura de la policía sobre la protesta es que "en ningún caso se está produciendo una huelga de hambre". Desde SOS Racisme, Jose Peñín ha criticado la falta de opacidad del CIE y ha instado a la administración a "investigar las agresiones denunciadas".

La plataforma "Tanquem els CIE" insiste en que la entrada de agentes de policía al centro se produce "sin motivo aparente según los internos" y critica que, siempre según las mismas fuentes, "los agentes encargados de la custodia en el CIE, en vez de hacer frente a la vulneración de derechos, la madrugada del 1 de enero celebraron la entrada del año consumiendo alcohol durante su jornada laboral, molestando y humillando a muchos internos". La plataforma relata como el día de Año Nuevo miembros del cuerpo de antidisturbios despertaron a los internos mostrándoles palos de madera, lo que coincide con el relato de los testimonios recogidos por este diario.

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