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La Real aplasta al Algeciras

El Athletic busca la remontada en San Mamés de un gol que ventaja que trae el Celta

Ros, a la derecha, festeja su gol junto a Seferovic en el partido de Anoeta.
Ros, a la derecha, festeja su gol junto a Seferovic en el partido de Anoeta. EFE

Fue muy fácil para la Real ante el Algeciras. Sobre todo después del descanso, cuando se han encadenado los goles para acabar con un placentero resultado (4-0) que acaba de una vez con los fantasmas acumulados durante más de una década en enfrentamientos de Copa frente a rivales de Segunda B.

El cuadro donostiarra se ha conjurado para centrarse en el objetivo de dar un paso más en una competición que sin Champions se antoja asequible. Es verdad que el partido de ida acabó con un resultado nada tranquilizador sobre todo desde el ánimo de la afición realista, demasiado golpeada en situaciones semejantes de años anteriores. Pero todo se resolvió mucho más fácil. Incluso hasta para Ros que ha abierto el marcador y así ha alimentado sus esperanzas de ser un jugador con aspiraciones de entrar entre los habituales.

Con esta ventaja, la situación se antojaba ya complicada para un animoso equipo andaluz que decidió venir con toda la plantilla como premio de haber llegado a enfrentarse con un primera en la Copa. Eso sí, ha sido capaces de meter el miedo en el cuerpo de Anoeta cuando Andújar se ha deshecho de cuatro defensas realistas, ha colocado el balón por debajo de las piernas de Zubikarai hasta que el poste le ha impedido el gol que casi celebraba. Ha resultado un espejismo cuando comenzaba el segundo tiempo. Había dispuesto Arrasate un equipo de salida sin demasiadas concesiones, con la presencia de Zaldua en el lateral derecho y Chory Castro y Seferovic más allá de la medular.

Precisamente, el suizo ha vuelto a reencontrarse con el gol. Tras un centro de José Ángel ha empalmado con acierto para ensanchar una ventaja que, sobre todo, ha abrumado al Algeciras que se quedó sin capacidad de recuperación. Era toda una quimera y vieron cómo la afición local empezaba la fiesta. Al espectáculo han contribuido los goles pendientes de Griezmann, que entró por Castro, y de Vela, titular.

El francés ha vuelto a quedarse con el público después de una excelente jugada personal. Todo resultaba muy fácil una vez abatida la obsesión de aquellas eliminaciones tan dolorosas en un torneo que no admite errores.

Precisamente ante una tesitura complicada se enfrenta este jueves (21.30 horas) el Athletic, en San Mamés al Celta. Los rojiblancos tienen que hacer frente a un incómodo marcador en contra de 1-0, siempre arriesgado. Además, Valverde ya tuvo apuros para superar al rival gallego en el estreno del nuevo estadio. De hecho, el brasileño Charles hizo historia abriendo el marcador y San José, Iraola y Beñat voltearon un resultado que cerró Santi Mina. Un resultado similar apearía a los rojiblancos.

Luis Enrique, por su parte, ha reconocido este miécoles que da más importancia al partido de Liga ante Osasuna —ambos en zona complicada— que a la Copa y de ahí que haya dejado fuera de la lista a varios de sus jugadores habituales. En el Athletic, la principal ausencia es Laporte, por lesión, que no ha podido recuperarse de las molestias físicas.